Sevilla

Un barrio de arte, devoción y cultura

  • Triana tiene atractivos como el Castillo de la Inquisición o sus cofradías

La concurrida calle San Jacinto, una de las principales arterias del barrio de Triana. La concurrida calle San Jacinto, una de las principales arterias del barrio de Triana.

La concurrida calle San Jacinto, una de las principales arterias del barrio de Triana. / Juan Carlos Vázquez

Triana es una marca reconocida internacionalmente asociada en el imaginario colectivo con la imagen más clásica de Sevilla. Triana es cuna de toreros, flamencos, alfareros, pintores, marineros... Cuenta con un buen número de atractivos patrimoniales, como el antiguo castillo de la Inquisición, hoy de San Jorge, o una de las iglesias más antiguas de la ciudad, que recientemente ha celebrado sus 750 años: Santa Ana, la catedral trianera. La idiosincrasia trianera llevó a tener su propia Semana Santa, hasta que la Hermandad de la O cruzó el puente de barcas para ir por primera vez a Sevilla. Triana cobija algunas de las imágenes más populares de la ciudad, como el Cristo del Cachorro, la Virgen de la Esperanza o la Estrella.

Los restos del Castillo de San Jorge. Los restos del Castillo de San Jorge.

Los restos del Castillo de San Jorge. / José Ángel GArcía

La oferta cultural, patrimonial, gastronómica o religiosa de Triana es muy importante, pero es cierto, como advierte el Ayuntamiento, que los turistas no encuentran unos recorridos establecidos o una oferta clara una vez que se encuentran al otro lado del río. De imprescindible visita son el Castillo de San Jorge, antigua fortaleza almohade en la que se estableció el tribunal de la Santa Inquisición en 1481, permaneciendo hasta 1785 en él. Fue abandonado y prácticamente demolido a principios del siglo XIX para construir el mercado. Actualmente alberga un museo sobre el castillo, la Inquisición y la represión religiosa. Otra visita indispensable es la de la Parroquia de Santa Ana, primer templo levantado de nueva planta en Sevilla después de ser reconquistada en 1248. El conjunto es un auténtico tesoro. Recientemente, el Ayuntamiento abrió en la calle San Jorge el Centro Cerámica Triana para recordar el pasado alfarero del barrio.

El Cachorro y la Virgen del Patrocinio. El Cachorro y la Virgen del Patrocinio.

El Cachorro y la Virgen del Patrocinio. / Juan Carlos Vázquez

Pasear por el barrio y admirar sus antiguo caserío es un deleite para los sentidos. Calles como Betis, Alfarería, Trabajo, Castilla, Antillano Campos, trasladan al visitante a un tiempo pasado. Todavía se pueden ver, aunque reformados, algunos de los antiguos corrales de vecinos. Triana también es rica en tradiciones. Cuenta con su propia feria, la Velá de Santa Ana; y sus cofradías son de las más populosas de la ciudad. La del Cristo de la Expiración es una de las cuatro basílicas existentes en la ciudad.

Toda una experiencia que los turistas no pueden dejar pasar cuando visiten Sevilla.

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