Consumo de alcohol en la calle

El Ayuntamiento de Sevilla destina más policías para evitar la 'botellona'

Un grupo de jóvenes bebe en los escalones del centro cívico La Sirenas pese al precinto policial colocado. La foto está tomada en la primera semana de junio. Un grupo de jóvenes bebe en los escalones del centro cívico La Sirenas pese al precinto policial colocado. La foto está tomada en la primera semana de junio.

Un grupo de jóvenes bebe en los escalones del centro cívico La Sirenas pese al precinto policial colocado. La foto está tomada en la primera semana de junio. / José Ángel García

El Ayuntamiento de Sevilla ha aumentado un 25 por ciento la dotación de policías locales nocturnos para evitar las concentraciones prohibidas por ley en las que se consume alcohol en la vía pública de los jóvenes. Los agentes han puesto 120 denuncias por botellonas durante la pasada madrugada, la primera jornada del dispositivo.

La práctica del botellón está prohibida por ley en toda Andalucía desde hace ya catorce años

Para evitar estas concentraciones, el Ayuntamiento ha montado un dispositivo que permita “garantizar el derecho al descanso de los vecinos, paliar los efectos sobre la limpieza en la vía pública y evitar que se produzcan situaciones que puedan provocar un riesgo para la salud en el contexto de la crisis sanitaria que sufrimos durante los últimos meses”, ha afirmado este jueves el delegado de Gobernación, Juan Carlos Cabrera.

Los agentes se despliegan por las diferentes zonas en las que se puedan producir este tipo de concentraciones y se coordinan con el servicio municipal de limpieza, Lipasam, para restablecer la normalidad en las zonas tras la intervención policial.

El operativo atenderá las demandas que se reciban, con la incorporación de nuevas zonas de actuación según sea preciso para garantizar el descanso de los vecinos, ha añadido el concejal tras recordar que en la crisis sanitaria han hecho un “esfuerzo” para garantizar el cumplimiento de las medidas establecidas por el Ministerio de Salud.

Durante todo el mes de mayo y hasta la primera semana de junio, el dispositivo puesto en marcha por la Policía Local para evitar el consumo de alcohol en la vía pública desde que comenzó la desescalada se saldó con 715 denuncias.

Si en fines de semanas anteriores la Alfalfa fue protagonista de estos incumplimientos por parte de grupos de jóvenes, en los siguientes lo han sido diversos enclaves, como la Alameda de Hércules, el campo de la Feria o la zapata del río en la calle Betis, donde se han organizado botellonas a plena luz del día, sin esperar a que llegara la noche.

Este tipo de concentración no está permitida en circunstancias normales y menos ahora que hay que prevenir contagios del Covid-19.

Muchos vecinos han alertado de que, tras el confinamiento, estas celebraciones han vuelto a tomar las calles durante los fines de semana, especialmente en un momento en el que muchos bares estaban cerrados por las limitaciones establecidas.

Practicar el botellón está prohibido en toda Andalucía por ley desde 2006. Dejar restos de botellas y basura en la vía pública y orinar en la calle son infracciones que suponen multas de hasta 300 euros, según la ley. Este problema de beber alcohol en la vía pública fuera de los veladores autorizados afecta especialmente a la salud de menores y jóvenes. Y es un infierno para los vecinos afectados porque los barrios quedan con las calles orinadas y con restos de botellas, bolsas y demás basuras.

La ley considera infracción grave, con sanciones desde 301 a 24.000 euros, que los bares y establecimientos permitan la presencia de clientes consumiendo fuera de las zonas autorizadas. La ley prevé suspensión de licencias, clausura de establecimientos e inhabilitación de empresarios que incumplan.

Beber alcohol fuera de los veladores está prohibido por ley

No faltan normativas para evitar el consumo de alcohol en la calle fuera de las zonas autorizadas (veladores) sino celo para aplicarlas por parte del Ayuntamiento.

La práctica del botellón está prohibida por ley en toda Andalucía desde hace ya catorce años. La ley antibotellón de 2006 (ley 7/2006, de 24 de octubre, sobre potestades administrativas en actividades de ocio en los espacios abiertos de los municipios de Andalucía) tipifica como infracción leve que los participantes del botellón orinen en la vía pública o dejen restos de basura por el consumo de alcohol en la calle, y fija sanciones de hasta 300 euros para los infractores.

Ante la ausencia de urinarios públicos en las zonas preferidas para la botellona, la realidad es que las calles afectadas quedan en un estado lamentable.

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