La cara y la cruz de la crisis en clave sevillana
El aumento de las exportaciones, el mejor comportamiento en la creación de empresas y la bajada más suave de los divorcios son los aspectos más positivos de la recesión económica en la provincia
La crisis económica en la provincia de Sevilla, cuyo impacto entre 2007 y 2010 ha sido analizado por los economistas Emilio Carrillo y Luis Miguel Rufino en una reciente publicación, ha tenido su cara más positiva en el incremento de las exportaciones, de los espacios productivos y suelo industrial, así como en la creación empresas, que bajó menos que en el resto del país , al igual que los divorcios. La cara negativa se ve cada día en las noticias: el desempleo, el estancamiento del PIB, el notable aumento de Expedientes de Regulación de Empleo (ERE) y de efectos de comercio impagados, y la disolución de empresas.
El libro de los dos profesores de la Universidad de Sevilla El impacto de la crisis en la provincia de Sevilla.Empleos de futuro, editado por UGT en colaboración con la Diputación Provincial, analiza la crisis desde variables sobre las que había datos estadísticos.
En creación de empresas, de 2007 a 2009 la bajada no fue tan acentuada como en el resto del país. Se crearon un 42% menos de sociedades, un dato mejor que en España, donde se crearon un 45% menos y en Andalucía un 46% menos. La maestra Balbina Cortijo, por ejemplo, montó su negocio en Triana en plena crisis con el asesoramiento de la Cámara de Comercio.
La disolución de empresas, sin embargo, fue superior en Sevilla: un 13% más, lo que supone el doble que en Andalucía (7%) y el triple que en España (4%). La diferencia entre creadas y disueltas en 2010 fue 10 puntos superior a España y Andalucía.
En importaciones y exportaciones, hubo superávit salvo en 2006 y 2007, cuando la economía sufrió un déficit importante anticipando la crisis, dicen los expertos. En 2009 y 2010 los resultados fueron muy positivos, con un saldo de 346 y 600 millones de euros respectivamente, muy por encima de años anteriores. El empresario Evaristo Ramos es un ejemplo de exportación internacional exitosa en plena crisis.
En espacios productivos y suelo industrial, un aspecto clave para atraer proyectos de la iniciativa privada y pública, Sevilla seguía siendo en tiempos de crisis la provincia andaluza más dotada, con un 27% de todos los espacios productivos andaluces. Con 2.500 hectáreas, 1.819 están ocupadas y 681 disponibles. Le sigue Huelva (15%) en esta buena posición.
Socialmente, la crisis ha afectado menos a matrimonios y divorcios que en el resto del país. Separaciones, divorcios y nulidades bajaron un 18% en Sevilla, mientras lo hicieron un 20% en Andalucía y un 23% en España. Los matrimonios también descendieron una media de un 19% de 2007 a 2009, en niveles similares a los de Andalucía. Los alumnos en universidades públicas han crecido algo por la crisis.
Como parte más negativa de la crisis, la tasa de paro en Sevilla pasó del 13,2% en 2007 al 24,7% (en 2º trimetre 2010), lo que supone que casi se duplicó este indicador de desempleados en relación con la población activa. El único consuelo es que los resultados fueron peores en el país: en Andalucía pasó del 14% al 28% y en España del 8,6 al 20,1%.
El Producto Interior Bruto (PIB) de Sevilla se mantuvo estancado. La provincia no generó más riqueza a la región ni a la comunidad. El PIB, que mide el valor monetario de la producción de bienes y servicios finales de una zona en un año, es la medida del bienestar material de una sociedad. Sevilla aporta un 24% a la riqueza andaluza, y un 3% a la española.
El peso de la industria es de un 10%, similar a España (12%) y mayor que en Andalucía (7%). Los autores del libro recuerdan que la falta de productividad nos impide ser competitivos con tecnología, investigación y desarrollo y quieren analizar las causas de esta nula productividad sevillana en próximas ediciones. El peso de los servicios (61%) es menor también que en España (66%) y Andalucía (69%). Sevilla está a la cabeza de las provincias con más economía sumergida del país (supone el 21-24% del PIB provincial)
La crisis se ha notado especialmente en destrucción de empleo por ERE. En Sevilla, de 2009 a julio de 2010 hay más cantidad de trabajadores afectados por ERE (10.202) que de 2000 a 2008 (8.830), según las estadísticas oficiales que no distinguen los intrusos que ahora se conocen. Lo mismo ha sucedido en España y algo menos en Andalucía. Esta variable indica la enorme revolución laboral y social que ha provocado la crisis en empresas y hogares. Los expertos creen que el punto más alto de expedientes de regulación se dio en 2009 y ya no se deben esperar nuevos ERE.
Los efectos de comercio impagados se multiplicaron por cuatro en Sevilla antes de la crisis: de 210 millones en el año 2004 se pasó a 839 millones en 2008, niveles superiores a los andaluces y nacionales. En Andalucía, los impagados pasaron de 937 millones a 3.470 millones y en España se multiplicó por 2,7 (de 6.950 millones a 18.881 millones). Los autores del libro creen que la crisis pudo empezar a manifestarse a través de estos impagos.
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