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Sevilla

Un conductor que había robado un coche da el primer positivo por drogas

  • El sospechoso huyó a 116 kilómetros por hora desde las Tres Mil Viviendas hasta los Pajaritos, donde lo detuvo la Policía Local.

La Policía Local de Sevilla ha detenido a un conductor drogado que protagonizó una espectacular persecución a toda velocidad desde las Tres Mil Viviendas hasta Los Pajaritos. Es la primera vez que los agentes de este cuerpo han utilizado el drogatest, el aparato para realizar controles antidroga, que desveló que el conductor había consumido cocaína, anfetaminas y opiáceos.

Los hechos ocurrieron a las seis de la madrugada del 11 de mayo. Una patrulla de la Policía Local que circulaba por la calle Escultor Sebastián Santos, en el Polígono Sur, observó cómo un coche realizaba un giro brusco antes de cruzarse con los agentes. Los policías decidieron seguirlo hasta localizarlo parado unos metros más adelante. Un agente le preguntó al conductor qué hacía allí y a qué se debía la maniobra brusca que había realizado, a lo que éste respondió que estaba esperando a su esposa.

Al solicitarle la documentación, el conductor aceleró y trató de huir golpeando en varias ocasiones el patrullero que tenía delante. Como no conseguía escapar, dio marcha atrás subiéndose a la acera y se marchó a toda velocidad. Se inició así una persecución en la que los vehículos llegaron a alcanzar los 116 kilómetros por hora y a la que se sumaron más coches de la Policía Local. Desde las Tres Mil Viviendas hasta Los Pajaritos, el conductor sospechoso se saltó varios semáforos en rojo e invadió el sentido contrario.

Tras golpearse con un bordillo se le reventó un neumático y se quedó con las llantas, continuando así unos minutos más hasta que los patrulleros lograron hacer que se parase. La Policía detuvo al conductor, de 27 años e identificado con las iniciales J. C. D., con 17 arrestos anteriores. En julio del año pasado se le instruyeron diligencias por desobediencia y conducción temeraria.

Durante la detención, el conductor se mostró en todo momento muy agresivo y ofreció una fuerte resistencia. Golpeó a los policías y llegó a doblar a patadas el marco de la puerta trasera del patrullero en el que fue trasladado a las dependencias policiales. El individuo presentaba síntomas evidentes de haber consumido alguna sustancia estupefaciente. Fue sometido a la prueba de alcoholemia y dio negativo, por lo que se le practicó el test de detección de drogas, que dio positivo por cocaína, anfetaminas y opiáceos. Cuando se le iba a tomar la muestra para enviarla al laboratorio se negó.

El vehículo en el que protagonizó la huida es un Lancia modelo Y-10, que había sido robado esa misma noche en la calle Mariano Benlliure, donde estaba aparcado. Su propietaria lo había dejado allí porque cerca estaba el taller mecánico en el que le iban a hacer unas reparaciones. Por ello, el detenido fue puesto a disposición judicial bajo los cargos de atentado a agente de la autoridad y robo de uso de vehículos.

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