Enología

"Estamos creando nuevos vinos y alianzas que nos harán más fuertes"

  • Dos años después de ser adquirida por la familia jerezana Espinosa, Bodegas y Viñedos Díez-Mérito logra once medallas, cinco de ellas de oro, en la International Wine Challenge 2018

Bota de Amontillado Fino Imperial, medalla de oro en la International Wine Challenge 2018 Bota de Amontillado Fino Imperial, medalla de oro en la International Wine Challenge 2018

Bota de Amontillado Fino Imperial, medalla de oro en la International Wine Challenge 2018

Bodegas y Viñedos Díez-Mérito ha vuelvo a brillar en la International Wine Challenge 2018. El prestigioso concurso ha condecorado a la Bodega Jerezana con cinco medallas de oro, cuatro de plata y dos de bronce.Salvador Espinosa, director general de la bodega afirma que "es un gran honor que recibimos con mucha ilusión por parte de todo el equipo que formamos Díez-Merito recibir estos magníficos galardones y superar las nueve medallas obtenidas en la pasada edición". Con él hablamos sobre este nuevo logro, sobre un ilusionante presente y sobre los planes de futuro de Bodegas y Viñedos Díez-Mérito

-"Somos Jerez y estamos en la Flor de la Vida". ¿Qué se esconde tras esta máxima?

-El mensaje que implica tiene una doble vertiente y surge justo tras la adquisición por parte de mi familia de todos los activos de Díez-Mérito en marzo de 2016.

En primer lugar, "Somos Jerez" parece más que obvio, sobre todo tratándose de una Bodega de Vinos de Jerez, pero el caso de Díez-Merito era un caso especial ya que, aunque tratándose de una bodega de las de "toda la vida de Jerez", su accionariado había estado en manos un empresario de fuera del marco por más de 30 años y queríamos hacer especial énfasis en la vuelta de la bodega a Jerez al ser recuperada al 100 % por una familia jerezana. Queremos hacer valer la vuelta de la Bodega a sus orígenes… A Jerez.

Salvador Espinosa, director general de Bodegas y Viñeños Díez-Mérito. Salvador Espinosa, director general de Bodegas y Viñeños Díez-Mérito.

Salvador Espinosa, director general de Bodegas y Viñeños Díez-Mérito.

Por otra parte, al referirnos a que "estamos en la flor de la vida" pretendemos hacer un guiño a la maravillosa y mágica crianza biológica que hace tan especial al marco de Jerez y que posibilita la crianza de nuestros vinos finos y manzanillas bajo velo de flor. Y con esta máxima de "la flor de la vida" simplemente queremos transmitir que nuestra Bodega, a pesar de criar unos vinos clásicos por el tradicional sistema de criaderas y soleras característico de los vinos de Jerez, está formada por un equipo joven y fresco como lo es nuestro cliente objetivo. Personas jóvenes, pero no solo de edad sino de espíritu y de alma, personas que están "en la flor de la vida".

-Once medallas, cinco de ellas de oro, en la Internacional Wine Challege 2018. ¿Qué supone para la familia Espinosa la obtención de estos reconocimientos, dos años más tarde de haber adquirido la bodega jerezana?

-Estos reconocimientos internacionales refrendan lo que descubrimos cuando iniciamos el proceso de compra de la Bodega. Tenemos unos vinos de una calidad excepcional. En esta edición de la International Wine Challenge las medallas se han repartido en nuestras tres gamas de producto y concretamente, cinco han sido de oro para el amontillado Fino Imperial V.O.R.S, el Pedro Ximénez Vieja Solera V.O.R.S así como para el amontillado, el palo cortado y el Pedro Ximénez Bertola 12 años. Además, hemos obtenido otras cuatro medallas de plata para el oloroso Victoria Regina V.O.R.S, el Cream y el Oloroso Bertola 12 años, así como para el amontillado Pemartín, cerrando el palmarés con dos medallas de bronce para el Fino Bertola y el oloroso Pemartín.

"La bodega la forma un equipo joven y fresco, como lo es el consumidor de nuestros vinos"

Es un gran honor que recibimos con mucha ilusión por parte de todo el equipo que formamos Díez-Merito, superando las nueve medallas obtenidas en la pasada edición. Estamos tremendamente satisfechos con nuestras distintas gamas de vinos al obtener importantes premios que van desde nuestra gama Pemartín pasando por nuestros Bertola 12 años hasta nuestro rango de vinos V.O.R.S. Los vinos de Jerez vuelven a estar de moda y Díez-Mérito, quiere ser parte activa de la Sherry Revolution.

-¿Qué posición ocupan los vinos de Bodegas y Viñedos Díez-Mérito dentro del mercado nacional?

-Actualmente tenemos una presencia a nivel nacional bastante discreta como consecuencia de las vicisitudes vividas en el marco de Jerez y por la bodega en las últimas tres décadas. No obstante, en la actualidad y tras el poco tiempo transcurrido desde la adquisición de la bodega por nuestra familia crecemos a mejor ritmo del que inicialmente estaba marcado en la hoja de ruta. Una de nuestras primeras acciones tras la compra fue realizar una reestructuración del equipo comercial, procediendo igualmente al nombramiento de nuevos distribuidores y delegados y estableciendo la figura del Key account manager o embajador de la bodega. En resumidas cuentas, a nivel local, en Jerez ya volvemos a ser una bodega reconocida por nuestras marcas. En Sevilla y Madrid estamos realizando una muy importante labor comercial y de difusión de la mano de nuestros embajadores y poco a poco vamos creciendo a nivel nacional.

-¿Y a nivel internacional? ¿Qué destinos son los más fieles a vuestros vinos?

-A nivel internacional, igual que en el caso del mercado nacional, acometimos una reestructuración de la dirección comercial y se sustituyeron antiguos importadores por otros nuevos más acordes con la filosofía de nuestra empresa. Crecemos a muy buen ritmo en el mercado internacional y hoy día tenemos presencia en más de 20 países, destacando Reino Unido, Holanda, Alemania y Japón.

-Los vinos vuelven a estar de moda. ¿Tiene esta tendencia algo que ver con la difusión que desde distintos ámbitos se le está dando a la gastronomía de nivel y a los productos locales? ¿Tenemos más cultura del vino?

-Sin lugar a duda, el vino de Jerez está de moda. Llevamos cierto tiempo haciendo mucho ruido, llegándose a hablar de la Sherry Revolution, pero su consumo continúa resintiéndose, con un movimiento paulatino. Eso sí, se ha despertado un gran interés ayudado por la pedagogía de buenos sumilleres, nuestros grandes embajadores. Ya se despacha en barras de cualquier rincón de España por copas; sobre todo los de crianza biológica, finos y manzanillas, aunque también y cada vez más los de crianza oxidativa, que, aunque más complicados de entender, despiertan el interés de los nuevos consumidores consiguiendo enamorar a muchos con las distintas joyas enológicas del Marco de Jerez.

-¿Cuáles son los objetivos que se ha marcado la bodega en esta nueva e ilusionante etapa?

-Somos empresarios. Creemos en el sector y nuestro principal objetivo es que nuestro negocio sea rentable. Cuando adquirimos la bodega hace apenas dos años y medio creímos que era el momento ideal para entrar en el sector bodeguero. Si miramos atrás, el panorama hoy en día es mucho más optimista que el de hace apenas dos años y estamos convencidos de que de aquí a otros dos años será mucho más optimista que ahora.

Estamos consolidando nuestras marcas gracias a la buena aceptación del cliente. A la vez, estamos desarrollando nuevos productos y alcanzando interesantes alianzas que nos harán ganar músculo y fortalecerán nuestra posición en el mercado.