Sevilla

19 detenidos en una redada antidroga en las Tres Mil Viviendas

  • La Policía Nacional interviene un kalashnikov y otras armas durante el registro de 11 viviendas pertenecientes a un clan especializado en la distribución de cocaína

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La Policía Nacional detuvo ayer a 19 personas en una redada contra el tráfico de drogas y de armas desarrollada en las Tres Mil Viviendas. Los arrestados son miembros de un clan familiar dedicado a la venta de cocaína a mediana escala que tenían varios puntos de venta en viviendas del barrio y que manejaban incluso armamento bélico. Once de los detenidos son integrantes de la familia y los ocho restantes colaboradores. Entre los objetos intervenidos, la Policía ha requisado un fusil kalashnikov, el arma de guerra más extendida del mundo.

Decenas de agentes de la Policía Nacional tomaron ayer las calles de las Tres Mil Viviendas desde primera hora de la mañana y establecieron un férreo despliegue en torno a las casas de los presuntos traficantes. Los especialistas de los Grupos de Operaciones Especiales (Goes) irrumpieron en los pisos sobre las siete, para sorprender a sus inquilinos cuando todavía estaban dormidos. En total fueron registradas once viviendas de la zona y en ellas se encontraron drogas, joyas y armas.

La operación, denominada Chupe, se inició en octubre del año pasado, cuando la Policía detectó la existencia de varios puntos de venta de droga en las Tres Mil Viviendas. Eran centros muy activos, a los que a diario acudían numerosos consumidores. A partir de ahí, los agentes descubrieron que la familia disponía de una infraestructura estable dedicada a la venta de cocaína y contaba con una serie de distribuidores menores tanto en Sevilla capital como en algunas localidades del área metropolitana.

El clan utilizaba armas de fuego para garantizar su seguridad y el éxito de sus transacciones. En varias ocasiones, los integrantes de esta familia se vieron envueltos en reyertas con otros clanes de etnia gitana. En estos enfrentamientos se usaron las armas intervenidas ayer por la Policía.

Además del kalashnikov cargado y con 31 cartuchos, fueron requisadas una escopeta de repetición con el cañón y la culata recortada, una pistola Glock con tres cargadores, otra pistola Walter con dos cargadores, otra arma simulada y 267 cartuchos de diferentes calibres. También se intervinieron joyas valoradas en 30.000 euros, otros 40.000 euros en metálico, un vehículo de alta gama y 200 gramos de cocaína. Tanto las armas como la droga estaban ocultas en lugares de difícil acceso. Un ejemplo de estos escondrijos es el que estaba fabricado en una bombona de butano hueca en su interior, cuya base había sido perforada con un troquel en rosca, donde los detenidos guardaban armas y munición.

La Policía investiga ahora si alguna de las armas intervenidas está relacionada con algún otro delito además de los enfrentamientos entre clanes. Para ello hay que realizar una serie de pruebas de balística y científicas que darán resultados en las próximas semanas. La operación policial de ayer no tiene relación alguna con la situación de tensión que se vive en el Polígono Sur desde hace casi dos meses, después de que un joven de 17 años falleciera alcanzado por una bala perdida procedente de una riña entre clanes. Esta muerte obligó a las familias procedentes del antiguo asentamiento chabolista de Los Bermejales a marcharse del barrio en el que vivían desde el verano de 2004 e instalarse en chabolas junto al puente de hierro de San Juan de Aznalfarache.

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