Urbanismo

El edificio de La Unión y el Fénix de la Avenida será un hotel de lujo

Fachada principal del edificio de La Unión y el Fénix, en la confluencia de la Plaza Nueva con la Avenida de la Constitución.

Fachada principal del edificio de La Unión y el Fénix, en la confluencia de la Plaza Nueva con la Avenida de la Constitución. / Antonio Pizarro

Uno de los inmuebles con la ubicación más privilegiada del casco antiguo será un hotel de lujo. El edificio de La Unión y el Fénix (conocido así por su propietario original) se convertirá en un nuevo establecimiento hotelero de cuatro estrellas, lo que aumentará el número de camas en el centro de la ciudad, en el que las cadenas hoteleras no han parado de abrir nuevos negocios en los últimos meses.

El promotor que se hizo con el inmueble en 2011 ya cuenta con el visto bueno de la Comisión Provincial de Patrimonio Histórico, que ha acordado por unanimidad de sus miembros informar favorablemente sobre la intervención definida en el reformado del proyecto básico de división del local y el edificio para un hotel de cuatro estrellas que contará con más de 120 habitaciones.

La condición impuesta por el organismo de la Junta de Andalucía es que se mantenga vista la estructura de hormigón que cubre el enorme local que mira a la calle Joaquín Guichot, mantener el carácter curvo del ojo de la escalera suroeste y la zona compensada de la escalera del primer portal de la calle Fernández y González que une la cota +1,51 con las plantas superiores. El siguiente paso será que la Gerencia de Urbanismo autorice la licencia para unas obras que comenzarán en unas meses cuando se termine de redactar el proyecto de ejecución.

La propiedad del inmueble presentó en abril de 2022 un modificado de un proyecto sobre el que se había pedido y concedido licencia en 2020 para la reforma del local existente con uso anterior de oficinas y sin uso entonces, desarrollado en planta baja, en parte en planta de sótano y entreplanta, para el acondicionamiento y adecuación de una zona al uso de oficinas original, dividiendo en dos el resto que se mantiene sin uso y habilitando un nuevo acceso a la planta de semisótano desde Joaquín Guichot. El reformado de la pasada primavera consiste en la unión de los tres locales definidos en el proyecto original y la adecuación de todo el edificio al uso hotelero.

Se trata de un edificio con una ubicación privilegiada, sito a la vera de la Plaza Nueva y la Avenida de la Constitución. Tiene una superficie construida de casi 7.000 metros cuadrados que estaban destinados al alquiler de oficinas y despachos profesionales de alto nivel. Este edificio está encuadrado dentro de un “eclecticismo sobrio” y de un “funcionalismo arquitectónico propio de la arquitectura de los años 50 y 60 de la pasada centuria”, según los manuales de arquitectura civil. El número 2 de Fernández González se proyectó a principios de la Guerra Civil y se terminó de construir en 1940. Es obra del arquitecto Fernando Cánovas del Castillo, quien afrontó una enorme dificultad por lo irregular que era el solar.

La propiedad, que está en manos de una sociedad inmobiliaria gestionada por el despacho de abogados Lener, decidió hace tres años vaciarlo. Así se lo notificaron a los que vienen ocupando las dependencias de este céntrico inmueble que la aseguradora Allianz vendió hace casi doce años. Entonces se subrogaron los alquileres para continuar con el uso de oficina que había tenido desde su construcción en los años cuarenta.

Este inmueble está adosado al del antiguo Banco de Andalucía, donde ya hay un hotel de cuatro estrellas. La concentración de proyectos turísticos en el entorno continúa con el alojamiento abierto hace unos meses en la antigua tienda Fnac y un tercer que se construye en la plaza de San Francisco.

Recreación del interior del local que mira a la calle Joaquín Guichot. Recreación del interior del local que mira a la calle Joaquín Guichot.

Recreación del interior del local que mira a la calle Joaquín Guichot. / M. G.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios