La juez encarga un informe sobre la asistencia sanitaria al polaco fallecido
La autopsia confirma que la causa final de la muerte fue una bronconeumonía. La instructora quiere averiguar ahora si la atención que recibió en el hospital pudo influir en el trágico desenlace.
La juez que investiga la muerte del joven polaco Piotr Piskozub, que falleció el pasado 2 de octubre en un sofá del albergue municipal con evidentes síntomas de desnutrición, ha encargado un informe sobre la asistencia médica que se prestó al inmigrante en el hospital Virgen del Rocío y para tratar de determinar si esa atención tuvo alguna influencia en el trágico desenlace. La realización de este estudio ha sido ordenada por la instructora después de haber recibido el informe final de la autopsia, que ha confirmado que la causa final de la muerte se debió a una bronconeumonía del paciente, que además tenía problemas con el alcohol y una fuerte desnutrición, dado que con 23 años pesaba sólo unos 30 kilos. La bronconeumonía es una patología que se desarrolla con frecuencia en personas desnutridas y vulnerables, y que puede ser letal para personas con una salud frágil hasta en un 20% de los casos.
La juez ha encargado en concreto al Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla que designe un médico-forense para la realización de un estudio en el que se analice la actuación sanitaria en relación con Piotr Piskozub, que horas antes de su ingreso había sido asistido en el hospital Virgen del Rocío, y sobre todo que se determine si existe algún "nexo de causalidad" entre la asistencia prestada y el resultado final de la muerte del inmigrante, que se produjo doce horas después de recibir el alta, cuando se hallaba sentando en un sofá del albergue mientras aguardaba la cola para el almuerzo.
El resultado de este informe marcará si la causa continúa hacia adelante o, por el contrario, se archiva, en el caso de que los forenses lleguen a la conclusión de que la muerte no tiene una relación directa con una posible negligencia en la actuación de los profesionales sanitarios, sino que, por el contrario, se debió a una complicación de su estado de salud por esa desnutrición severa.
El joven ingresó en el hospital poco después de las diez de la noche del día 1 de octubre y fue derivado sobre las dos de la madrugada -unas tres horas y media después del ingreso- a los servicios sociales del Ayuntamiento, que lo trasladaron al albergue municipal, donde falleció sobre las dos de la tarde del 2 de octubre.
La Consejería de Salud defendió en su día la actuación del Servicio Andaluz de Salud (SAS), al asegurar la consejera María José Sánchez Rubio que el paciente "respondió bien al tratamiento y cuando estaba mejor lo llevaron al albergue", si bien posteriormente decidió abrir una investigación interna para "esclarecer hasta el último detalle de la actuación que se prestó y tomar las medidas disciplinarias y organizativas que correspondan". La Junta también mostró su disposición a colaborar con la investigación que mantiene abierta el juzgado, para ofrecer los datos y la información que precise.
Tras el anuncio de la apertura de esta información reservada, 25 médicos de Urgencias del Virgen del Rocío defendieron el trato que se dispensó al inmigrante polaco y aseguraron que este mismo joven se había marchado en otras ocasiones sin esperar el resultado de las pruebas médicas que se le habían solicitado. Según estos facultativos, Piotr Piskozub había acudido en "numerosas ocasiones a los servicios de urgencia, demandando, más que atención médica, una cama y comida".
En esta ocasión, el joven fue trasladado al hospital después de una pareja de Los Remedios llamara en dos ocasiones al servicio de Emergencias 112 alertando del estado de salud que presentaba esta persona, que estaba tirada en el suelo e inmóvil junto a la puerta del Opencor de la avenida de República Argentina.
El Ayuntamiento de Sevilla también defendió en su momento la actuación de los servicios sociales municipales y responsabilizó de la muerte del polaco al SAS. La delegada de Bienestar Social, Dolores de Pablo-Blanco, recordó que en el albergue no hay servicio médico y en este caso se prestó "la atención que se le presta a cualquier persona que llega allí. Le atendieron y le dieron de comer", señaló.
La única medida que tomó el Consistorio hispalense tras la muerte de Piotr Piskozub consistió en expulsar al usuario que grabó el vídeo donde se veía al joven ya fallecido, alegando una supuesta infracción de las normas de funcionamiento del centro.
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