Un estudio pionero analiza por primera vez en Sevilla el 'burnout' del personal administrativo del SAS
El sindicato CSIF Sanidad Sevilla impulsa una investigación inédita para medir el desgaste psicológico del sector tras el aumento de agresiones
El sector de Sanidad de CSIF Sevilla ha iniciado esta semana la fase de trabajo de campo de un estudio pionero sobre el síndrome del trabajador quemado (burnout) en el personal de función administrativa del sistema sanitario público. La investigación, que se desarrollará hasta el próximo 28 de febrero, surge como respuesta directa al repunte de agresiones verbales y físicas en centros sanitarios durante el último año y pone el foco, por primera vez, en un colectivo que hasta ahora no había sido analizado en profundidad.
El estudio está coordinado por un equipo de especialistas de CSIF Sanidad Sevilla y se dirige a profesionales de gestión y servicios, auxiliares administrativos, administrativos, celadores conductores, técnicos de gestión y jefes de grupo, considerados la "puerta de entrada" al sistema sanitario y, según el sindicato, uno de los colectivos que más agresiones sufre de manera reiterada.
Así lo evidencian episodios recientes como las pintadas con amenazas de muerte e insultos aparecidas esta semana en el centro de salud de Bollullos, dirigidas expresamente contra el personal administrativo, o el caso de Brenes, donde los profesionales habían alertado previamente del riesgo de agresiones coincidiendo con la feria local.
Un colectivo olvidado
"No existe en el mundo ningún estudio dirigido específicamente a este colectivo", explica Manuel Jesús Santos, delegado de CSIF Sanidad Sevilla y coordinador e investigador principal del informe. "Hay investigaciones sobre burnout en médicos o enfermeros, pero el personal de gestión y servicios, que es el que se está llevando más golpes en forma de agresiones, ha sido completamente olvidado", destaca.
El objetivo del estudio no es contabilizar agresiones, sino "medir el grado de desgaste psicológico" que estas generan, agravado, según CSIF, "por la falta de respuesta de la Administración". "Queremos demostrar que este personal lo está pasando mal, que está muy quemado porque recibe agresiones constantemente y porque la Administración no hace nada eficaz para evitarlo", señala Santos.
El trabajo de campo se está realizando mediante una encuesta anónima, accesible a través de códigos QR y enlaces web, que tarda entre siete y ocho minutos en completarse. Incluye una primera parte de datos sociodemográficos generales, como distrito sanitario, rango de edad, situación laboral o cargas familiares, y una segunda basada en cuestionarios validados científicamente que miden ansiedad, calidad del sueño, estrés, agotamiento emocional o síntomas depresivos.
"Son herramientas que incluso utiliza el propio sistema sanitario para valorar la salud mental de los pacientes", subraya el investigador. "Con los resultados podremos decirle a la Administración: miren el nivel de ansiedad, de insomnio o de depresión que tienen estas personas, y entiendan que está directamente relacionado con las agresiones y con su inacción”.
Uno de los aspectos clave del estudio será la posibilidad de identificar zonas o distritos especialmente afectados, sin llegar a concretar centros ni puestos que puedan comprometer el anonimato de los participantes. "Eso nos permitirá proponer medidas específicas allí donde el problema es más grave", añade Santos.
Brenes, un ejemplo de riesgo anunciado
El sindicato pone como ejemplo el caso de Brenes, ocurrido el pasado mes de octubre. Los profesionales de la zona básica de salud remitieron un escrito a la Gerencia del distrito sanitario alertando del aumento de agresiones verbales y físicas y solicitando, de forma preventiva, la presencia de un guardia de seguridad durante la feria local.
"La respuesta fue eximir toda responsabilidad y negar la competencia para contratar servicios externos no sanitarios", explican desde CSIF Sanidad Sevilla. Finalmente, varios trabajadores resultaron agredidos. Ante esta situación, no descartan acudir a la Inspección de Trabajo. "CSIF estará al lado de estos profesionales, asesorándoles y haciéndoles partícipes del estudio que estamos desarrollando durante todo 2026", recalca Santos.
Desde CSIF denuncian que, a diferencia de otros perfiles sanitarios, el personal administrativo y de gestión carece de recursos y refuerzos suficientes. "En un mostrador pueden trabajar cuatro personas; si una se va de vacaciones y otra se da de baja, no hay ningún reparo en dejar a una sola", afirma el delegado sindical. "Esa falta de apoyo genera más estrés, más desgaste y, paradójicamente, más conflictos con los usuarios. Es la pescadilla que se muerde la cola".
Los resultados del estudio se harán públicos una vez finalizado el análisis de los datos y servirán, según el sindicato, como base para exigir medidas concretas de prevención, refuerzo de personal y protección efectiva frente a las agresiones en aquellos centros sanitarios que más lo necesiten.
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