Educación

Los inspectores piden a los directores de los colegios evitar el "alarmismo" sobre el próximo curso

  • Proponen que el asesoramiento se anteponga a la revisión en la Inspección

  • 20 centros del Distrito Cerro-Amate se suman al rechazo a las instrucciones de la Junta

Aula de Primaria de un colegio público. Aula de Primaria de un colegio público.

Aula de Primaria de un colegio público. / D. S.

Evitar el alarmismo. Asumir la responsabilidad. Y garantizar la presencialidad. Se trata de las tres premisas que la Unión Sindical de Inspectores de Educación de Andalucía (Usie) ha puesto de relieve en un comunicado en el que responde al rechazo generalizado que han mostrado los equipos directivos de los centros a aplicar las instrucciones de la Junta para el próximo curso, marcado por la pandemia de coronavirus. 

En dicho escrito se llama la atención a todas las partes implicadas: docentes, familias y administraciones públicas. A cada una de ellas se le pide cumplir sus funciones ante la situación más complicada que se ha vivido en la enseñanza en los últimos 40 años

"El próximo curso habrá problemas. Como en cualquier otro sector y escenario. No nos queda otra". Así de realistas se muestran los inspectores en el comunicado, donde llegan a calificar la enseñanza virtual como "la antiescuela", de ahí que aboguen por la "necesaria" vuelta a las clases presenciales, en línea con lo defendido días atrás por el consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda, quien ha apostado por el regreso al aula a partir de septiembre tras la interrupción a consecuencia del reciente estado de alarma. 

"El único objetivo debe ser velar por una educación segura y ordenada dentro de lo posible, teniendo en cuenta el principio de realismo e incertidumbre que hace inviable soluciones mágicas ante situaciones inverosímiles", refiere este cuerpo de funcionarios de la Educación, que hace un llamamiento a los agentes implicados en la enseñanza pública: "Todas las partes debemos hacer esfuerzos y generosas cesiones ante el mayor problema educativo de los últimos 40 años".

A la Junta y a los ayuntamientos ( responsables del mantenimiento de los colegios), les exigen aumentar los recursos en personal, medios tecnológicos y planes de limpieza. A las familias les piden "colaborar sin excusas con los profesores y confiar en la profesionalidad de los docentes". Mientras que a los equipos directivos de los centros de enseñanza les plantean que, "en su calidad de representantes de la Administración educativa, tienen que, aceptando ese rol inherente a su cargo, organizar sus centros de la mejor manera posible evitando alarmismos sociales y coordinando eficazmente a todo el personal bajo su mando". Una exigencia que contrasta con los numerosos escritos que han recibido estos días las delegaciones territoriales de Educación, en los que alertan de la imposibilidad de aplicar las medidas acordadas por la Junta al considerar que carecen de recursos y espacio físico para lograrlo. 

Quejas en el Distrito Cerro-Amate

Uno de los últimos escritos de queja enviados ha sido el firmado por 16 colegios y cuatro institutos del Distrito Cerro-Amate de Sevilla, en el que, además de lo expuesto por otros centros educativos días anteriores, hacen hincapié en que, con toda probabilidad, la figura de coordinador Covid propuesta por la Junta deberá recaer en los directores, habida cuenta de que resulta complicado, por la responsabilidad que ha de asumirse, que un docente quiera desempeñarla.

También aluden a que a día de hoy no se conoce el profesorado extra con el que contarán a partir de septiembre estos centros, lo que dificulta la organización y planificación del próximo curso, así como la limitación de espacios físicos, lo que llevaría a "confinar" a los alumnos en los recreos si se establecen los grupos de convivencia escolar (grupos burbuja). 

El papel de los inspectores

La Usie, no obstante, también hace referencia al papel que los inspectores deben abordar tras la vuelta de las vacaciones de verano. Proponen que sus esfuerzos deben centrarse a partir de entonces en "acompañar, ayudar y comprender las difíciles situaciones en las que se verán involucrados todos los sectores de la comunidad educativa". Por tal motivo, el sindicato considera que en la actual coyuntura "el asesoramiento debe ganar peso ante la supervisión, pues nos encontramos ante una situación transitoria y compleja". En este sentido, solicitan a la Junta que los planes de inspección "se simplifiquen al máximo para que pueda atenderse a los realmente necesario e importante".

Este planteamiento se hace público un día antes de la mesa sectorial extraordinaria de Educación que el departamento de Imbroda ha convocado mañana, martes 28 de julio, a petición de los sindicatos de enseñanza con el objetivo de debatir las polémicas instrucciones. La Administración educativa se muestra dispuesta a revisar tales medidas y a elaborar un documento de respuesta a las dudas planteadas por los colegios e institutos. 

Una cita que viene precedida de las declaraciones del propio Imbroda que, en línea con lo expresado por los inspectores, expone que el éxito del próximo curso dependerá de la responsabilidad que asuma cada uno de los agentes implicados: administraciones, docentes, familias, equipos directivos y alumnos. Por tal motivo, pidió a la comunidad educativa "no tener miedo, porque el miedo es otra pandemia".

 

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