El jefe de la Policía Local de Sevilla deja el cargo y se vuelve a la Guardia Civil

Pablo Mariano Ruiz-Berdejo deja la jefatura del cuerpo tras tres años en los que ha mantenido un perfil muy bajo

Ha tenido un periodo relativamente plácido, aunque marcado por los numerosos eventos y la falta de personal

El momento más crítico de su gestión fue la Madrugada de 2017

Pablo Mariano Ruiz-Berdejo Ferrari.
Pablo Mariano Ruiz-Berdejo Ferrari. / José Ángel García

El jefe de la Policía Local de Sevilla, Pablo Mariano Ruiz-Berdejo Ferrari, ha presentado su renuncia para regresar a la Guardia Civil. Pone fin así a un periodo de tres años al frente del cuerpo que ha estado marcado por su absoluta discreción y por mantener un perfil muy bajo, al menos en sus apariciones públicas. No sólo no ha comparecido nunca ante la prensa, sino que tampoco ha hablado en público en ninguno de los tres actos del día de San Clemente, patrón del cuerpo, que ha presidido.

Ruiz-Berdejo es teniente coronel de la Guardia Civil y se encontraba en el Ayuntamiento de Sevilla en una situación de Servicios Especiales. Cuando ganó el concurso para ser jefe de la Policía Local estaba al frente de la Unidad de Tráfico de León. Ahora regresa al instituto armado porque van a salir plazas de su categoría en Sevilla y quiere aspirar a ellas.

La renuncia se hará oficial a partir del 1 de septiembre. En un comunicado, el Ayuntamiento ha informado este lunes de que a partir de entonces volverá a iniciar un procedimiento para nombrar un jefe de la Policía Local, similar al que hizo en el año 2016. Tanto el alcalde de Sevilla como el delegado de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, han trasladado a Pablo Mariano Ruiz-Berdejo el agradecimiento y el reconocimiento del trabajo realizado y la profesionalidad demostrada durante estos años.

Su periodo al frente de la Policía Local de Sevilla ha estado marcado por la enorme cantidad de eventos que los agentes del cuerpo han tenido que cubrir en la calle, con miles de procesiones, competiciones deportivas, conciertos y actos de carácter masivo que se han celebrado en la ciudad en los últimos años. La ciudad ha acogido eventos nacionales, como la gala de los premios Goya o el Día de las Fuerzas Armadas, e internacionales, como la cumbre internacional de turismo.

El problema principal al que se ha enfrentado es la falta de policías. La plantilla de Sevilla padece un déficit de en torno a 300 agentes y eso obliga a tener que recurrir a menudo a las productividades para poder completar los cuadrantes. En alguna de las fiestas mayores, como la pasada Feria de Abril, los sindicatos se quejaron de la falta de organización.

Pero las quejas sindicales han sido esporádicas y puntuales, nada que ver con otros tiempos en los que los sindicatos protestaban (a veces de manera muy radical) cada semana. Ruiz-Berdejo ha gozado de una paz sindical que ninguno de sus antecesores tuvo. Botellonas en la casa del alcalde, un policía montado en un burro y otros vestidos de gambas o con el traje del cobrador del frac son algunos de los episodios vividos en Sevilla, de los que Ruiz-Berdejo se ha librado.

El momento más crítico de su gestión al frente del cuerpo fue sin duda la Madrugada del año 2017, en la que hubo más de cien personas heridas por numerosas estampidas mientras las cofradías estaban en la calle. Aquellos incidentes obligaron a blindar aún más la Semana Santa, donde la Policía Local juega un papel clave en el dispositivo de seguridad.

Durante su mandato también se ha celebrado el juicio a los 37 policías locales acusados de enchufismo y aprobar las oposiciones de manera ilegal. Todos los agentes que se sentaron en el banquillo, así como el tribunal del proceso de selección, salieron absueltos. A buen seguro, este fallo también habrá ayudado a mantener la paz social dentro del cuerpo.

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