Sevilla

El joven muerto en Torreblanca era hijo de un trabajador del Ayuntamiento de Sevilla

Los servicios sanitarios y la Policía, en el lugar del suceso.

Los servicios sanitarios y la Policía, en el lugar del suceso. / José Ángel García

El joven de 16 años que falleció el domingo en un cortijo abandonado de Torreblanca era hijo de un trabajador del Ayuntamiento de Sevilla. "Es un hecho desgraciado y lamentable, que nos toca aún más directamente porque la víctima es hijo de un trabajador municipal, y nos consta que ha generado mucho dolor en el barrio", ha indicado este lunes el alcalde, Juan Espadas.

El regidor no ha querido entrar en detalles sobre el suceso y ha pedido prudencia a la hora de pronunciarse sobre el mismo. "Tenemos que esperar a las conclusiones de la investigación y a lo que digan los informes periciales. No podemos decir nada aún sobre las circunstancias en las que se produjo el accidente".

El siniestro ocurrió sobre las nueve y media de la noche del domingo en el cortijo Palmete, un recinto abandonado y en ruinas ubicado muy cerca del barrio de Las Lumbreras, en Torreblanca. Este edificio es de muy fácil acceso y es habitual que los jóvenes vecinos de la zona se concentren y reúnan allí. Uno de los chicos que se encontraba en el cortijo la noche del domingo fue aplastado por un muro que se derrumbó.

Una de las principales hipótesis de los investigadores es que el muro se cayó porque un grupo de jóvenes estuvo golpeándolo y pateándolo por diversión, sin percatarse de que la víctima se encontraba detrás del mismo. El joven sufrió un fuerte traumatismo craneal que le provocó la muerte prácticamente en el acto.

El servicio de emergencias sanitarias del 061 envió varias ambulancias al lugar de los hechos. Los profesionales de este servicio trataron de reanimar al chico durante casi una hora, sin que pudieran hacer nada por salvarle la vida. Sólo pudieron certificar la defunción. 

La Policía Nacional y la Policía Local de Sevilla acordonaron el perímetro del cortijo y custodiaron el escenario del accidente hasta la llegada de la comisión judicial, que ordenó el levantamiento del cadáver ya bien entrada la noche. Mientras, a unos metros de distancia, varios familiares del menor muerto se fueron congregando en la zona para tratar de obtener información sobre lo ocurrido.

También se reunieron allí varios vecinos. Algunos de ellos lamentaban que el cortijo sea de tan fácil acceso pese a que se encuentra en muy mal estado. No había ni una sola valla o barrera que sortear para poder acceder al edificio, que además está muy cerca de unas instalaciones deportivas. Otros, en cambio, aseguraban que el lugar servía para que los chicos se divirtieran sin molestar a los vecinos, ya que se encuentra alejado de los bloques de viviendas.

El cortijo es un edificio del siglo XIX que ha sufrido varios incendios en los últimos años. El último fue el pasado 12 de junio. Este siniestro dejó muy debilitada su estructura, aunque se puede acceder a él sin problemas.

El cadáver del adolescente fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de Sevilla, para que se le practique la autopsia. Esta prueba forense ha de confirmar la causa de la defunción.

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