Sevilla

El juez del caso Marta se marcha a la Audiencia

  • Francisco de Asís Molina cesa como instructor para formar parte de la Sección Tercera, que podría enjuiciar el caso de los ERE.

El magistrado Francisco de Asís Molina. El magistrado Francisco de Asís Molina.

El magistrado Francisco de Asís Molina. / d. s.

El titular del juzgado de Instrucción número 4 de Sevilla, Francisco de Asís Molina, que en su día instruyó la causa por el asesinato de Marta del Castillo, cesa en su cargo para incorporarse a partir de ahora como magistrado de la Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla, la misma Sala que en su día condenó a Francisco Javier García Marín, el Cuco, a pagar 414.910,79 euros de la infructuosa búsqueda del cuerpo de la joven y que puede ser uno de los tribunales al que corresponda enjuiciar a los ex presidentes Manuel Chaves y José Antonio Griñán por el escándalo de los ERE fraudulentos.

El cese del magistrado se produce después de que este lunes el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicara su nuevo destino, en concreto, un Real Decreto que establece que Francisco de Asís Molina pasará a ocupar la plaza de José Manuel Holgado Merino, que fue nombrado en diciembre pasado director general de la Guardia Civil, mientras este juez "se encuentre en la situación administrativa de servicios especiales en la carrera judicial".

Francisco de Asís Molina, como peticionario con mayor antigüedad en la carrera judicial, ganó el concurso para ocupar esa plaza en sustitución de Holgado y a partir de este martes dispone de ocho días para ocupar su nuevo destino en la Audiencia Provincial.

Una vez que finalice la sustitución de la plaza del director general de la Guardia Civil, Francisco de Asís Molina quedaría en su caso adscrito a la Audiencia de Sevilla hasta ocupar la primera vacante que se produjera, según establece el artículo 355 bis de la Ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), por lo que no volverá a su plaza en el juzgado de Instrucción número 4.

El juez Francisco de Asís Molina procesó a Miguel Carcaño, el asesino confeso, y a los otros tres acusados -su hermano, la novia de éste y otro amigo- que finalmente fueron absueltos por la Audiencia de Sevilla, que sólo condenó al primero. Miguel Carcaño fue condenado a 21 años y tres meses de cárcel por delitos de asesinato y contra la integridad moral, derivado de sus continuos cambios de versión y por no haber revelado dónde está el cuerpo de la joven asesinada. Fue el Tribunal Supremo el que amplió en un año y tres meses la condena impuesta por la Audiencia de Sevilla, y el joven estará en prisión hasta el 8 de mayo de 2030, en el supuesto de que no reciba ningún beneficio penitenciario.

El magistrado que investigó el asesinato de Marta mantiene abierta una pieza para la búsqueda del cuerpo, en la que se está a la espera de un informe de la Policía para buscar el cuerpo en el Guadalquivir, después de que un informe elaborado por el geofísico Luis Avial y un criminólogo sostenga que el cuerpo de Marta puede estar en el río, la primera versión que ofreció Miguel Carcaño sobre la forma en la que se deshizo del cadáver.

Antes de acordar la búsqueda, el juez solicitó al Instituto de Medicina Legal (IML) de Sevilla un informe sobre cómo podría estar el cuerpo de la joven asesinada hace ocho años si finalmente hubiese sido arrojada al río Guadalquivir, en la zona de la dársena, en las inmediaciones del antiguo club de remo de Lipasam, entre el puente del Cachorro y la pasarela de la Cartuja.

El informe en el que se basa la nueva búsqueda señala que la zona en la que habría sido arrojado supuestamente el cadáver de Marta está a una distancia de entre "10 y 13 minutos" a pie del domicilio de León XIII donde se cometió el crimen.

El estudio incorpora el testimonio de un hombre que trabajó para empresas de seguridad que recientemente habló con el padre de Marta, Antonio del Castillo, y al que habría asegurado que el hermano de Carcaño no tuvo participación en el asesinato y desaparición del cuerpo, algo de lo que responsabilizaría este testigo a Miguel Carcaño y a Francisco Javier García Marín, el Cuco. Para deshacerse del cuerpo, Miguel y el Cuco, continúa el informe, habrían usado la silla de ruedas con la que algunos testigos vieron a Carcaño la noche del crimen.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios