La matriculación en alemán en el Instituto de Idiomas crece un 100%
Los alumnos de la Hispalense prefieren la lengua germana al francés o el italiano.
La locomotora alemana hace valer su liderazgo económico y político también en el campo idiomático. Pese a la leyenda que señala al alemán como un idioma endemoniadamente difícil, cada vez son más (muchos más) los estudiantes de la Universidad de Sevilla que optan por su aprendizaje.
Cuando apenas quedan cuatro días para que finalice el plazo de matriculación del Instituto de Idiomas de la Hispalense, los números hablan claro: la matriculación en el primer nivel de lengua alemana ha subido de las 585 inscripciones del curso pasado a las 1.173 del presente. Es decir, un aumento de un poco más del 100%.
El alemán deja así de ser una lengua en la cola de las preferencias, tradicionalmente por detrás del francés (908 matriculaciones actualmente) o, incluso, el italiano (602 matriculaciones) para convertirse en el objeto del deseo de los estudiantes. Eso sí, el inglés, la lengua franca de los tiempos contemporáneos, sigue siendo la favorita de los alumnos de la Universidad de Sevilla, con 5.435 matriculaciones en segundo curso, el nivel en el que suelen incorporarse los estudiantes cuando empiezan sus carreras universitarios.
A la vista de los datos, lo normal es pensar que este aumento en las matriculaciones en lengua alemana está directamente relacionado con el papel cada vez más predominante de Alemania en la Unión Europea y con la oferta de empleo para 500.000 profesionales cualificados que tengan un nivel B-1 en su lengua (que se consigue con tres cursos en el Instituto de Idiomas). Sin embargo, el director del Instituto y también profesor de alemán, Norbert Busch, cree que estamos ante un proceso más profundo gracias al cual los estudiantes están tomando conciencia "de que Europa es un espacio lingüístico múltiple. El conocimiento del inglés ya se da por supuesto. Los alumnos que acrediten otro idioma extranjero tendrán una clara ventaja".
Busch quita hierro a la leyenda según la cual el alemán es una lengua difícil para su aprendizaje. "Es verdad que al principio puede resultar un poco complicado, pero es un idioma donde no existen prácticamente las excepciones, por lo que una vez superada la dificultad inicial se avanza muy rápidamente".
Aun así, Busch reconoce que la actual situación convierte a Alemania en un lugar muy atractivo para los universitarios españoles. España es hoy en día un lugar con pocas expectativas, sobre todo en ciudades como Sevilla, con una tasa de paro que ronda el 24%. Busch señala que para trabajar en Alemania no basta con el inglés. "El inglés internacional que hablan los profesionales está bien para un contacto superficial, para una gestión concreta. Sin embargo, si se quiere establecer una relación más profunda y duradera, bien sea de negocios, académica o de cualquier otro tipo, hay que dominar bien la lengua nativa del país", señala Busch.
La otra cara de la moneda es el griego moderno, que prácticamente desaparece, pasando de los 10 matriculados del curso anterior a los 3 del actual (¿otra consecuencia de la actual crisis económica?). No obstante, Busch asegura que se seguirá impartiendo este idioma en la Hispalense. "Una universidad es algo más que una plataforma para el empleo. Además, es de estudiante inteligente apostar por idiomas que conoce muy poca gente, porque eso da a su currículum un valor añadido". A fecha de ayer, había 120 matriculados en portugués, 56 en árabe, 112 en chino, 106 en japonés y 24 en ruso.
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