Arqueología

Más de medio siglo dando luz al patrimonio oculto

  • La Sociedad Espeleológica Geos ha explorado y documentado la mayoría de las cuevas y galerías artificiales de las que hay constancia en Sevilla

Miembros de Geos en una campaña de excavación en la cueva de La Sima, en Constantina. Miembros de Geos en una campaña de excavación en la cueva de La Sima, en Constantina.

Miembros de Geos en una campaña de excavación en la cueva de La Sima, en Constantina. / imágenes de la S.E. Geos

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En los últimos años han sido frecuentes las noticias sobre hallazgos de pasadizos o cuevas que guardan pasajes de la historia de Sevilla. Han despertado el interés por conocerlas, más allá de las leyendas urbanas. Aunque explorarlas requiere un perfil específico, entre científico y deportivo. Y en Sevilla casi siempre surge un nombre: el de la Sociedad Espeleológica Geos, exploraciones e investigaciones subterráneas. No es por casualidad. La asociación arrancó en 1962 y es precursora y referente -ya de la mano de las universidades y de los expertos en distintas disciplinas- en la documentación del patrimonio subterráneo natural y artificial de la provincia y de fuera. Siempre con un fin cultural e histórico, que implica no sólo saber entrar en una cavidad, no perder la calma y tener cabeza ante un imprevisto -la faceta deportiva-, sino saber ver, no tocar o hacerlo con criterio para salvaguardar ese legado que se ha mantenido al no estar a la vista.

En 2018, Geos cumple 56 años. La Diputación ya le dedicó las Jornadas Anuales de Patrimonio Histórico y Cultural de la Provincia, en las que muchos de los integrantes de Geos -su presidente, Genaro Álvarez, y otros como José Molina, Mercedes Millán, el doctor en Historia José Antonio Caro, José Luis Bernal, José María Rodrigo, Ángel Luis Vera, Ignacio Portero, Emilio Sánchez o el geógrafo Fernando Díaz del Olmo- expusieron parte de lo aportado en estos años.

Enrique Arias y Juan Madrazo, dos de los fundadores. Enrique Arias y Juan Madrazo, dos de los fundadores.

Enrique Arias y Juan Madrazo, dos de los fundadores.

Hace unos meses se han publicado las actas del congreso, que ponen en valor "el patrimonio subterráneo de la provincia de Sevilla", lema de la edición, y el currículum de Geos, con varias generaciones que han sumado información de más de 150 cavidades naturales catalogadas en Sevilla y de 74 "fenómenos artificiales", entre minas y galerías de agua, como las que han explorado en Alcalá de Guadaíra, Osuna y otras que tienen en agenda en el Aljarafe o la Vega.

Parte de los restos que hoy están en museos de la ciudad proceden de sus trabajos de campo, que desde los años 70 se hacen de la mano de distintos departamentos universitarios, como los de Prehistoria y Arqueología o de Geografía de la Universidad de Sevilla y el de Hidrogeología de Granada y Huelva. También han explorado fuera de Sevilla y en otros países. Varios de sus integrantes vuelven a viajar en unos días a Tamaulipas (México), donde colaboran con las universidades de Sevilla y de Córdoba y la de México en un proyecto de investigación sobre las cuevas mortuorias de la zona.

Entre los pioneros de Geos en los años 60 están Pedro Romero Zarco, Enrique Arias García, Juan Madrazo Osuna, Mateo García Mesa, Marín González, Javier Andrada, José María Meña y Daniel Ruiz, estudiantes entonces de distintas disciplinas, que desarrollaron después. El grupo se fue desvinculando de las "actividades al aire libre" que organizaba la Organización Juvenil Española para centrarse en la espeleología, en la tradición de "los grandes exploradores en el sentido clásico", franceses sobre todo, según Genaro Álvarez, que pone el acento en que Geos significa "de la tierra".

Uno de sus hitos fue la primera travesía integral, en 1965, del complejo Hundidero-Gato, en la sierra malagueña de Líbar, aunque en la prensa de la época no salieran reflejados por ello, sí por el rescate, tres años después, de dos jóvenes que se perdieron en el mismo. Por esos y otros rescates, Geos fue declarada entidad de utilidad pública por el Consejo de Ministros en 1981, un reconocimiento que mantiene. El propio Álvarez ha pertenecido al equipo de rescate de la Federación Andaluza de Espeleología y, pese a su interés científico, reconoce que no hay nada más emocionante que el éxito de una intervención de este tipo.

En su caso, un primer acercamiento siendo un niño a una galería alcalareña le despertó la curiosidad y empezó a asistir a las reuniones de Geos, en la casa de Juan Madrazo en Los Remedios, gracias a un amigo estudiante de Biología de su hermano. Pasó mucho tiempo antes de que le dejaran entrar en una cueva, porque lo veían "chico". La primera vez fue el sistema Hundidero-Gato, en Benaoján y a partir de ahí se convirtió en un habitual, detrás del que su maestro, Enrique Arias. Entre los más veteranos que siguen en activo están junto a Álvarez, Simón Carmona, Fernando Gómez, Fernando Campos y Francisco Moreno. El presidente insiste en que los hallazgos no son fruto del azar, sino de la experiencia, la documentación e investigación. Sobre este patrimonio subterráneo de Sevilla, asegura que "hay muchas cosas vistas", aunque a nivel de investigación queda mucho por hacer. Y en ello están.

Fundada en 1962, la entidad ha sido declarada de utilidad pública por su labor

Geos ha explorado y documentado, entre otras cuevas y simas, las de los Covachos, en Almadén de la Plata; la de La Sima, en Constantina, que son ahora foco, junto a las cuevas de Santiago de Cazalla, del proyecto Careq, un Plan General de Investigación de la Junta dirigido por José Antonio Caro (Universidad de Córdoba) por ser yacimientos de referencia del paleolítico y épocas posteriores, con importantes restos. También fueron los primeros contemporáneos en explorar las galerías de origen romano de Alcalá de Guadaíra, vinculadas al sistema de abastecimiento de agua a Sevilla. Los Caños de Carmona tienen ese nombre porque el suministro entraba por esa puerta de la muralla, pero venía de los manantiales alcalareños.

En este tiempo han pasado del trabajo de dos días para preparar una foto en una cavidad, a la era digital que permite grabar incluso con poca luz cualquier expedición, o estando sumergidos. Geos son ahora un grupo de unas 18 personas en tareas de campo. Aunque fuera de ese ámbito colaboran otra veintena de personas, muchas de ellas vinculadas a distintos departamentos de la Universidad. Álvarez insiste en que funcionan, sobre todo, por afición y "a base de buena voluntad", aunque son determinantes colaboraciones con las administraciones (ayuntamientos, Diputación o Junta) que les facilitan acceder a una equipación costosa para llevar a cabo las exploraciones.

Cavidades naturales

Las cavidades kársticas de la Sierra Morena de Sevilla -menos conocidas que las de Aracena y Córdoba- fueron exploradas por Geos desde los 60 y hoy forman parte del proyecto Careq (cavidades y registros cuaternarios de la Sierra Norte de Sevilla), un Plan Integral de Investigación de Cultura dirigido por José Antonio Caro, de la Universidad de Córdoba y miembro activo de Geos. Muchas de ellas estuvieron habitadas desde la Prehistoria y en algunas se han hallado pinturas y grabados. Las más destacadas son las siguientes:

Los Covachos (Almadén). El empeño de Geos consiguió salvar la cueva de ser dinamitada como cantera. Fue objeto de investigación sistemática (con ayudas de la Diputación e implicación de las universidades) en los 90 y se han documentado en ella espacios intactos con materiales de culturas prehistóricas, grabados y algunas pinturas en negro.

La Cueva del Ocho. La Cueva del Ocho.

La Cueva del Ocho.

Complejo de cuevas Cerro de Santiago (Cazalla). La sociedad Geos documentó la cavidad con más recorrido de la provincia, la de Santiago Grande, con más de mil metros, y descubrió la Cueva del Ocho, en los 80, con importantes y cuantiosos restos arqueológicos: han aparecido elementos tallados, caninos de carnívoro perforados y un brazalete en proceso de fabricación realizado sobre roca caliza. También, una especie de colgante, hecho con un colmillo de jabalí, así como elementos cerámicos. En este trabajo fue importante, como en otros, la colaboración de los dueños de la finca y el Ayuntamiento de Cazalla.

Cueva La Sima (Constantina). La primeras visitas de Geos a esta cueva son en los años 70, cuando se localizó una entrada taponada por basuras, porque se usó como vertedero. Esa parte se ha limpiado después, gracias a la colaboración del Ayuntamiento y la Diputación. Se han podido cartografiar más de 200 metros en una cueva que guarda las esencias de la prehistoria en Sevilla, pero que pudo perderse. León Degrell, el general nazi que se refugió en la zona tras la II Guerra Mundial, llegó a hacer detonaciones para captar agua. Ahora, La Sima, forma parte del proyecto Careq y en ella se han podido documentar huesos de animales de origen africano y fauna cuaternaria (sobre todo hienas y restos de oso pardo), así como presencia humana al menos en los últimos 50.000 años: cuentas de collar, percutores y huesos.

Sima del Hierro (Constantina). Los trabajos de Geos fueron tenidos en cuenta, entre otros, para que este cerro fuera declarado Monumento Natural, en 2003. Comenzó a explorarla cuando la mina estaba en explotación. El actual presidente de Geos, Genaro Álvarez, fue el descubrirdor de la Sima del Hierro, en 1974.

Geos también ha explorado las cavidades en otras zonas de la provincia, como la Sima Castillo (Coripe) donde hallaron diversos restos cerámicos prehistóricos, posiblemente calcolíticos, que fueron depositados en los fondos del Museo Provincial. Otras son:

Sector Lora de Estepa. En los 80, la sociedad investigó la Sima Cueva de la Ermita; la sima llamada Raja de los Vivos (en la sierra del Guinchón y Pico del Águila) y a la que pusieron ese nombre, porque no había constancia de otro. Es la cavidad natural más profunda de la provincia de Sevilla y alcanza los 61,5 metros desde la boca.

En esta zona, también han explorado la Cueva de Peñarubias, a la que se refiere Carlos Cañal en su obra Sevilla Prehistórica (1850), con la anécdota de un señor que fue secuestrado y encerrado en el lugar y que tras su liberación volvió, porque se dio cuenta de los restos que habían dejado otras civilizaciones.

Campaña de excavación en la Sima. Campaña de excavación en la Sima.

Campaña de excavación en la Sima.

En el Museo Arqueológico Provincial hay abundantes materiales aportados por Geos de la Cueva-sima de San Doroteo, en la sierra del Tablón, explorada por Geos en los años 60, 70 y 80, junto al departamento de Prehistoria de la Universidad de Sevilla y muy importante para el conocimiento del neolítico, en la que se encontraron importantes restos.

Zona de Lora del Río: Se ha explorado la Cuevas de las Marineras, de 27 metros de recorrido y con una altura de tres al final. En este área hay otra cavidad, con 116 metros recorrido, de la que no se aportan datos para evitar expolios y daños.

P. Subterráneo: Minería antigua

Trabajos de exploración y topografía en Osuna. Trabajos de exploración y topografía en Osuna.

Trabajos de exploración y topografía en Osuna. / imágenes de la S.E. Geos

Yacimiento de Munigua. Geos ayudó en su día al Instituto Arqueológico Alemán a documentar las antiguas minas romanas de este yacimiento, ubicado en el término de Villanueva del Río y Minas. Documentó 13 de ellas, con más de 400 metros de galería.

Agua

Galerías de Alcalá de Guadaíra. Muchas de las imágenes que hoy se tienen del conjunto de galerías que recorren Alcalá de Guadaíra y siguen más allá, porque servían para abastecer de agua a Sevilla, han sido tomadas por Geos, que las han explorado desde 2001, gracias a convenios con el Ayuntamiento. Es un acueducto subterráneo de origen romano y del que se tienen referencias desde época islámica: cuando ya se encargó su reparación. Abarca 18 kilómetros y Geos ha recorrido una parte importante a ambos márgenes del río Guadaíra. Sus mediciones han permitido conocer la envergadura de esta obra de ingeniería, en proceso de ser declarada Bien de Interés Cultural y que, por estar oculta a los ojos, no ha sido aún suficientemente valorada. Sus estudios han permitido saber que por cada metro lineal construido se tuvieron que mover 3,6 toneladas de material, lo que da idea de los medios empleados. En algunas de esas galerías, pequeñas en muchos tramos, se han encontrado pequeñas huellas de pies, lo que hace pensar que se emplearon niños en la construcción. Hay varios tipos de técnicas constructivas y tramos con ladrillos también de distinta tipología. En la ciudad de los Alcores, Geos también ha podido inspeccionar y fotografiar después de años sin uso el Molino de la Mina, de dos plantas, una de ellas inundada, bajo la actual calle del mismo nombre. Se aprovechaba la fuerza del agua para moler el trigo. Además, ha inspeccionado otras galerías, como la de Cortijo Maestre, vinculada a una importante villa romana; y la galería Oromana.

Trabajos de levantamiento cartográfico en Oromana. Trabajos de levantamiento cartográfico en Oromana.

Trabajos de levantamiento cartográfico en Oromana.

Galería-acueducto de Osuna. En dos campañas, en los años 2006 y 2009, expertos de Geos, asesorados como suele ser habitual por geólogos, hidrogeólogos y arqueólogos también recorrieron un patrimonio arqueológico subterráneo todavía menos conocido que el de Alcalá: la galería que surtió a agua potable a Osuna, una ciudad sin cauces fluviales cerca, pero que siempre tuvo una población importante lo que hace pensar que es una obra de ingeniería desde época muy antigua -seguramente romana- para suplir esa carencia. La Sociedad Espeleológica Geos ha podido documentarla, al menos, desde el siglo XII, del que data un candil que hallaron en una de sus incursiones. Parte de una gran piscina (que era más grande de lo que se conserva), cerca del Cerro de los Paredones y los muros de la Colegiata, donde hay un nacimiento de agua. A partir de ahí, salen varios niveles de galerías, con depósitos de decantación y aljibes conectados entre sí. Muchos tramos están taponados, como el que se dirigía hacia el convento de La Merced.

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