Sevilla

De cómo el albero puede hacer enfermar a naranjos centenarios

  • El responsable de los Jardines de las Delicias afirma que no ha habido otra opción que talarlos al no remontar

Los naranjos de las Delicias enfermaron tras el cambio del albero. Los naranjos de las Delicias enfermaron tras el cambio del albero.

Los naranjos de las Delicias enfermaron tras el cambio del albero. / D .S.

"Los primeros interesados en que las cosas se hagan bien, en tiempo y forma, somos los propios jardineros". Así de rotundo se ha mostrado Luis Guerra, capataz de Parques y Jardines, sobre la tala de los naranjos centenarios de las Delicias. Guerra, que pertenece al servicio de Parques y Jardines desde hace 45 años y que en los últimos 15 ha sido el responsable de la zona de las Delicias y el Parque de María Luisa, asegura a este periódico que se ha hecho todo lo posible para salvar unos árboles que empezaron a decaer tras la última reforma de las Delicias.

Los jardineros del Ayuntamiento han hecho todo lo posible -explica Guerra- para no tener que apear los naranjos, como finalmente ha sucedido. El capataz de zona sostiene que los árboles comenzaron a resentirse hace unos años: "Tras la compactación de albero que se hizo en las Delicias empezaron a venirse abajo. Ha sido por culpa del albero que yo creo que traía una alta concentración de cal".

Ese condicionante de suelo, sumado a la falta de riego y la sequía, han dado como resultado el triste final. "Cuando un árbol está débil, cualquier cosa que te ataque lo pone peor, y es lo que ha pasado. No podíamos hacer otra cosa", añade Guerra.

Los naranjos de los Jardines de las Delicias. Los naranjos de los Jardines de las Delicias.

Los naranjos de los Jardines de las Delicias. / D. S.

En este paseo de las Delicias había un total de 48 naranjos de los que se han talado 19. Cinco de una zona más trasera se han dejado porque estaban más protegidos del albero y se encuentran en mejor estado. Otros cuatro se han repicado y se van a reponer 20.

Los nuevos ejemplares han sido escogidos a conciencia, asevera Guerra, quien indica que de los 5.000 o 6.000 árboles que ha plantado en su trayectoria "son los mejores naranjos".

Para que los naranjos agarren bien y no vuelvan a enfermar a causa del albero, la plantación se está haciendo a conciencia. Se ha hecho un gran agujero de 1,25 metros. Se ha metido un drenaje debajo, tierra vegetal mezclada con mantillo y, alrededor, se va a hacer un alcorque que evite que el albero pueda invadir las raíces de los árboles. "Estamos creando un macetón estupendo para que los naranjos encuentren vida durante muchos años".

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