Fiestas Mayores

El paro de los caseteros amenaza con acortar los horarios de la Feria de Abril

Las casetas ya están montadas en el real de la Feria de Abril.

Las casetas ya están montadas en el real de la Feria de Abril. / José Ángel García

La que iba a ser la Feria de la vuelta a la normalidad va camino de convertirse en una de las más complicadas de su reciente historia. Los caseteros, profesionales que se encargan de los servicios que se prestan en una caseta, han anunciado este jueves que convocarán paros durante la semana de farolillos como medida de protesta ante las condiciones en las que les exige trabajar la reforma laboral, que entra en vigor este viernes. El principal impedimento son los horarios máximos fijados por jornada, que no pueden superar las ocho horas, cuando en estos días sobrepasan, incluso, las 12. Si no existe un acercamiento antes del 30 de abril, noche del alumbrado, se podría originar un importante problema en una de las fiestas más importantes de España, que podría acortar sus horarios

La advertencia la ha realizado la Asociación Andaluza de Hostelería de Feria, que en Sevilla atiende al 70% de las casetas del real de Los Remedios y está presente en el 90% de las fiestas andaluzas. Su presidente, José David Martín; su secretario, Manuel Sánchez, y el vocal de la entidad, Francisco Valderrama, han sido quienes han expuesto los motivos del paro. Lo han hecho en la sede de Sanguino Abogados, donde la letrada Vanesa Villegas los ha asesorado desde que constituyeron la asociación, en plena pandemia del Covid. 

Tras dos años sin trabajar como consecuencia de la crisis sanitaria, estos profesionales están dispuestos a sacrificarse otra vez, puesto que las exigencias de la reforma laboral les impide desarrollar su labor con plenas garantías de no ser multados con una fuerte sanción económica. El principal escollo al que se enfrentan es la duración de la jornada de trabajo que, según la ley aprobada por el Gobierno de Pedro Sánchez, no debe superar las ocho horas, lo que les obligaría a doblar turno, como han propuesto los representantes de las distintas administraciones con las que se han entrevistado. 

Dicha opción no es factible en un gremio que en los dos últimos años ha perdido buena cantidad de profesionales, debido a la falta de ferias. Dicha merma es la que ha provocado que a un mes de la segunda de las fiestas de primavera de la ciudad haya más de 200 casetas sin encargado. Tampoco se puede acudir a las horas extra, puesto que la reforma laboral pone un tope: no se permite acumular más de 90 en el cómputo anual. Este límite se alcanza en la tercera feria que se atiende. 

A por el convenio colectivo

Por tales motivos, la asociación de hostelería de feria pide que se aplique al colectivo un régimen especial, como el que ya poseen los artistas, y que la duración de la jornada se tenga en cuenta según las características de las celebraciones en las que prestan servicio. También aquí entrarían las horas fijadas para el descanso, que se podrían acumular, como ocurre con el personal sanitario cuando atiende guardias. En definitiva, como expresaron ayer los representantes del sector, urge un convenio colectivo que recoja todas estas particularidades, necesarias para desarrollar la labor hostelera en las casetas. 

El colectivo es consciente de que ese cambio no se va a producir en el corto periodo que queda hasta que arranque el ciclo de ferias -la primera es la de Mairena del Alcor y la segunda, la de Sevilla-, pero sí exigen un acercamiento de las administraciones para que, al menos, se comprometan a aplicar con flexibilidad la reforma laboral durante los días de farolillos. Con tal objetivo, y para que su petición llegue al Ministerio de Empelo, piden la mediación de la Junta de Andalucía

Los representantes de los hosteleros de Feria en el despacho de Sanguino Abogados. Los representantes de los hosteleros de Feria en el despacho de Sanguino Abogados.

Los representantes de los hosteleros de Feria en el despacho de Sanguino Abogados. / José Ángel García

Hasta ahora han mantenido dos encuentros con la Inspección de Trabajo, que se ha mostrado "comprensiva" con el problema que plantean. Una consideración que no evita que durante las ferias sean multados por exceso de horas de trabajo. Este temor es el que los ha llevado este jueves a anunciar un paro en las próximas celebraciones, hasta que se produzca ese "acercamiento". 

La protesta está planteada de dos fórmulas. Por un lado, un paro general, que llevaría a no prestar ningún tipo de servicio en la Feria de Abril, y por otro, un paro a partir de que concluya la jornada laboral que establece la reforma. De decantarse el colectivo por la segunda opción, supondría que si la actividad hostelera comienza en una caseta a las 13:00, acabaría a las 21:00, cuando el real se enciende y muchos sevillanos y visitantes llegan a sus calles. Esto supondría un profundo cambio en los hábitos de la celebración y, por consiguiente, una drástica reducción de sus horarios

Expuestos a denuncias

El colectivo, incluso, anuncia este paro siendo consciente de las denuncias que pueden recibir de los titulares de las casetas con los que ya se ha firmado un contrato de gestión: "Sabemos a lo que nos exponemos". En este punto, subrayan el respaldo que han recibido de sus clientes estos meses por la situación que se ha creado. 

También inciden en que los salarios que se pagan en las ferias son "dignos" y acordes al salario mínimo interprofesional. "Es falso que se cobre 450 euros por una semana de trabajo, como ha circulado recientemente por las redes sociales", ha insistido Manuel Sánchez, que asegura que los sueldos más bajos triplican esa cifra. Ha detallado, de igual forma, que en una caseta se contrata, de media, dos cocineros, tres camareros, una persona que recoge los vasos y limpia los aseos y el vigilante. El sector da empleo a casi 9.000 personas. Eso sí, se trata de contratos de corta duración y temporales, en el ciclo de feria, que abarca desde abril hasta finales de octubre.