Sevilla

El juez envía a prisión al indigente detenido por intentar quemar a otro

  • Al arrestado, que tiene 32 antecedentes, se le imputa un homicidio en grado de tentativa.

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El juez de Guardia de Sevilla ha decretado el ingreso en prisión preventiva del indigente detenido por intentar quemar a otro en un cajero de la calle Sierpes.

El presunto pirómano fue puesto a disposición judicial el pasado sábado y se le imputa en principio un delito de homicidio en grado de tentativa. El detenido, de 60 años e identificado como Antonio V. L., tiene en su historial 32 detenciones anteriores y está considerado por la Policía como una persona muy violenta.

Los hechos ocurrieron pasadas las cuatro de la mañana del 1 de enero en la puerta de una sucursal de La Caixa situada en el número 85 de la calle Sierpes. En la puerta de acceso a los cajeros automáticos dormía Sebastián R. V., un indigente de 55 años que ya sufrió quemaduras graves en otro incendio mientras dormía en un cajero de la Macarena el pasado mes de agosto. En aquella ocasión no se pudo demostrar que fuera un fuego intencionado, pero esta vez la agresión fue captada por una cámara de vídeo de la sucursal.

En las imágenes se aprecia cómo un hombre con aspecto de indigente se acerca a la puerta, donde duerme Sebastián enfundado en un saco. A sus pies tiene un bulto blanco bajo el cual guarda un carrito de la compra. El presunto pirómano se acerca a este bulto y le acerca un mechero en varias ocasiones, hasta que consigue que la tela empiece a arder. Inmediatamente se marcha del lugar a pie. Apenas pasa un minuto cuando aparece un ciudadano que pasaba por allí y vio cómo estaba ardiendo el bulto junto al mendigo, que seguía durmiendo sin darse cuenta de nada. Sólo cuando el ciudadano retira el trapo en llamas y pisa las brasas para apagarlas es cuando el indigente se da cuenta de lo ocurrido.

La Policía solicitó la grabación de las imágenes de la cámara de videovigilancia y comprobó que el agresor era Antonio V. L., a quien conocían por sus numerosos antecedentes y con el que se acababan de cruzar en la calle cuando llegaban a atender la llamada que hizo la persona que salvó a Sebastián. La Policía degtuvo poco después al presunto pirómano en la esquina de las calles Tetuán y Rioja. En la comisaría, el arrestado se acogió a su derecho a no prestar declaración. El sábado fue puesto a disposición judicial y enviado a prisión provisional, comunicada y sin fianza.

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