La vivienda

La vivienda usada relanza el mercado inmobiliario en Sevilla

  • La compra de inmuebles de segunda mano aumenta un 13% en agosto, mientras que la de pisos nuevos desciende un 31%

Una cartel anuncia la venta de una vivienda de segunda mano en el centro de Sevilla. Una cartel anuncia la venta de una vivienda de segunda mano en el  centro de Sevilla.

Una cartel anuncia la venta de una vivienda de segunda mano en el centro de Sevilla. / Juan Carlos Vázquez

La mejora económica y el auge turístico están empujando al mercado inmobiliario a salir del pozo en el que entró con la crisis. Ambos factores son claves para entender el repunte –aún moderado– de un sector fundamental en la provincia de Sevilla. Los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre compraventa de viviendas evidencia que los pisos usados se han convertido en la gran locomotora de este tipo de operaciones, unos inmuebles que han despertado especialmente el interés de grupos de inversión procedentes de Madrid y Barcelona, debido a la gran demanda de pisos turísticos que hay en la capital andaluza (un fenómeno que se registra en toda el país), y a la posibilidad cada vez mayor que tienen los sevillanos de endeudarse tras las facilidades que empiezan a otorgar las entidades financieras, después de una época de severas restricciones.

El último dato facilitado por el INE corresponde a agosto de 2018, un mes, por lo general, en el que esta actividad presenta una bajada al tratarse de la época de descanso veraniego. Así lo refleja la estadística a nivel nacional, en la que se observa que el ascenso interanual en la adquisición de inmuebles residenciales se ha moderado, con una subida del 7,4% en toda España, casi la mitad de la registrada en julio. En la provincia de Sevilla, sin embargo, este aumento ha sido mayor, del 8,15%, hasta alcanzar las 1.553 operaciones. En Andalucía el incremento medio ha superado tales porcentajes, al situarse en el 12%.

La subida ha sido posible gracias al auge experimentado dentro del sector de la vivienda de segunda mano. Es ahí donde el mercado inmobiliario ha encontrado su revulsivo. Durante el pasado agosto en la provincia sevillana se efectuaron 1.444 transacciones de este tipo de residencia, lo que supone un crecimiento del 13% respecto al mismo mes de 2017. El porcentaje no es baladí si se tienen en cuenta dos factores: por un lado, que se trata de la época estival, poco dada a este tipo de adquisiciones, y por otro, que la cifra es totalmente opuesta a la registrada en la vivienda nueva.

En los inmuebles por estrenar la tendencia es negativa, esto es, se produjo una bajada anual del 31% al pasar de las 158 compras que se llevaron a cabo en agosto de 2017 a las 109 de las de este año. La merma se puede interpretar como una falta de oferta de vivienda nueva, y ello pese a que en el último año se han empezado a desarrollar promociones que se habían paralizado por la debacle económica. Una reactivación que, al analizar la estadística del INE, no resulta del todo suficiente.

En la residencia de segunda mano, además, agosto ha marcado el mejor dato en cuanto a adquisiciones en lo que va de año. Le sigue el que se alcanzó en mayo, con 1.434 operaciones, y enero, con 1.419.

Se trata, por tanto, de un tipo de vivienda en auge, auspiciado tanto por familias sevillanas que necesitan adquirir un inmueble acorde con sus necesidades y recursos económicos como por los inversores. Aquí cabe destacar el reciente informe del grupo inmobiliario Alianza, en el que se pone de relieve el interés de empresas nacionales –afincadas en Madrid y Barcelona– por hacerse con viviendas usadas en el centro histórico de la capital para ponerlas en venta posteriormente (algo habitual en la época del boom inmobiliario) o para destinarlas a pisos turísticos, el alojamiento de moda que tanta polémica y división genera.

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