La crisis del Covid-19 en Sevilla

El sector inmobiliario registra su mejor segundo año de la década pese a la crisis

  • El número de licencias para proyectos residenciales se aproxima a las 2.000

  • Gaesco critica la “voracidad fiscal” de las administraciones y solicita un esfuerzo para sostener la construcción

Solar en Cisneo Alto donde se construye. Solar en Cisneo Alto donde se construye.

Solar en Cisneo Alto donde se construye. / Juan Carlos Vázquez

El sector inmobiliario resiste en Sevilla con marcas que se sitúan entre las mejores de la última década. A pesar de la crisis generada por la pandemia, el desbloqueo de proyectos durante los últimos años y la apuesta por la reactivación del sector residencial han contribuido a que las promociones no sólo no se paren, sino que sigan tramitándose otras en diferentes puntos de la ciudad.

Concretamente, hasta el pasado octubre la Gerencia de Urbanismo del Ayuntamiento de Sevilla había tramitado 1.933 licencias para nuevos pisos desde primeros de año. Este dato, que crecerá de aquí a final de diciembre según confirman  fuentes municipales, supone ya el segundo mejor de la última década. Fue en 2018 cuando se registró la mayor cifra de licencias: 2.207. El volumen de este ejercicio es similar al de 2009, el año después del anterior estallido económico, cuando se contabilizaron 1.997 licencias.

El delegado de Hábitat Urbano, Turismo y Cultura, Antonio Muñoz, argumenta estos datos destacando la tendencia de crecimiento y expansión que Sevilla había consolidado en los últimos años, con nuevos desarrollos urbanísticos. “Hay grandes proyectos y de enorme relevancia en marcha en toda la ciudad que además contribuyen al crecimiento de la población”, apunta el concejal.

Entre los mayores exponentes de crecimiento registrado por el sector inmobiliario figura el barrio de Sevilla Este, donde se constata una gran actividad constructora. Al margen de las promociones iniciadas también en el sur de la capital, sobre todo, figuran otros proyectos en distintas fases de tramitación en Palmas Altas, la Fábrica de Vidrio de la Trinidad, el Regimiento de Artillería, Buen Aire, la antigua carretera de Cádiz, la manzana de la Barqueta,  donde se han reanudado las obras.

Gaesco también muestra su satisfacción por la actividad inmobiliaria, que en Sevilla está evolucionando de una manera absolutamente favorable.  “Dentro de este marco económico tan difícil quizás sea el único sector que  está caminando de una manera apaciguada y con un crecimiento moderado pero sostenible”, confirma Juan Aguilera, gerente de la patronal, que no sólo destaca el dinamismo de la compraventa de vivienda, también la construcción de 24 hoteles y 13 residencias estudiantiles en estos momentos en la capital. 

A pesar de esta normalidad, Gaesco lanza una dura crítica contra el sector público. “Si queremos que el sector inmobiliario siga siendo un sostén de empleo, no se puede ser tan voraz fiscalmente hablando con el precio de la vivienda”, apunta Aguilera en alusión a las administraciones públicas “que se llevan el 30% en impuestos”.

Este porcentaje sobre el precio de la vivienda corresponde al pago de las licencias a los ayuntamientos, a los actos jurídicos documentados a la Junta de Andalucía y al IVA que cobra el Gobierno central. “Que no nos vengan con milongas de que la vivienda tiene que ser en alquiler para que todos, especialmente los jóvenes, puedan acceder, pues la principal carga que tiene la vivienda son los impuestos que se pagan a las administraciones, que son ególatras”.

Desde Gaesco se pide con claridad una mayor racionalidad en el tema de la tributación, “no sólo en la simplificación de los procedimientos para otorgar las licencias”, apunta Aguilera, que teme que la crisis agrave en los próximos años la situación de muchos jóvenes que no podrán acceder a un derecho constitucional como es el disfrute de una vivienda.

En lo que respecta a la gestión de la pandemia, desde Gaesco se destaca que en el sector no ha habido por ahora un nivel de contagios destacable ni de incumplimiento de las medidas higiénicosanitarias, “y esto es importante decirlo porque refleja el esfuerzo que están realizando muchas empresas”.

Por otra parte, desde la patronal se destaca el importante papel tractor que tiene el sector inmobiliario, que sostiene y crea empleo en otros sectores también en estos momentos de crisis económica. 

Al margen del sector inmobiliario, los constructores sí se quejan amargamente de la “dejación que las administraciones públicas están haciendo de la obra pública”, según comenta Aguilera, que reclama un mayor impulso para reactivar un sector.

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