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El 'best seller' de las sevillanas llevó el arte al Salón Colón

  • Tributo. Con casi 300 temas registrados en la SGAE, Manuel Melado presentó una antología de más de medio siglo de creación en un acto al que acudieron Los del Río

El 'best seller' de las sevillanas llevó el arte al Salón Colón

Este lunes de septiembre, el último lunes del mes, todos somos por caprichos del calendario de la generación del 27, la de Lorca, Alberti y Cernuda, triángulo Granada-Cádiz-Sevilla, y eso nos invita a dejarnos llevar de la mano de un poeta del pueblo. El 27 de septiembre es la festividad de San Vicente de Paúl, contemporáneo de Cervantes, Murillo y Calderón de la Barca, un santo francés autor de una de las sentencias más sabias y que más se incumplen en la actual tiranía de los decibelios: "El ruido no hace bien; el bien no hace ruido".

Hay excepciones a la norma y una de ellas es el poeta que centra esta crónica. Además de poeta es barbero, novelista erótico, pregonero y ha sido muchos años speaker del Betis. Suyas son creaciones insuperables como "su prestigio es infinito… Ito" o "la finta y el sprint, Joaquín". Dos habilidades del futbolista de El Puerto que nos abren la puerta de una de las principales especialidades de Manuel Melado Prado, la composición de las sevillanas. La finta invita a las sevillanas lentas, preludio del cortejo; el sprint, sea de Carl Lewis o Usain Bolt, es el lance definitivo de lanceros bengalíes.

La RAI italiana, en los dominios de Rossini, nombró a este poeta "barbero de Sevilla"

En estos tiempos de interinidad municipal y tambores sucesorios, hay dos candidatos a suceder a Juan Espadas en la Alcaldía de Sevilla. Antonio Muñoz estaba al mediodía del jueves en la puerta de la Casa Consistorial; Juan Carlos Cabrera, en el Salón Colón. Pues ni uno ni otro. El alcalde fue por unas horas Manuel Melado. Barbero, claro. El barbero de Sevilla, lo proclamó la RAI italiana, que en la tierra de Rossini de barbas entienden un rato. "Fígaro actualizado", le llama Aurelio Verde en el prólogo de Lo vivido y lo soñado (Antología de la cultura sevillana y andaluza), su décimo noveno libro, editado en la Imprenta Municipal con el Distrito Casco Antiguo.

Melado fue alcalde simbólico. Es hijo del verano declinante. Nació el 3 de septiembre de 1940, justo un día después que Alejandro Rojas-Marcos, alcalde de Sevilla entre 1991 y 1995, años de oro para las sevillanas. Su primer libro, Poemas de la vida misma, data de 1965. Faltaba un año para que naciera Juan Espadas y ocho para que la Feria se fuera del Prado a Los Remedios. No sé cuántos lectores se acercarán a este multilibro que contiene un romancero pasional, gotas de humor, sevillanas, saetas, villancicos, fandangos, soleares y piezas religiosas, amén de un completo álbum fotográfico en el que están Juanita Reina, Rocío Jurado, Rita Pavone, Marta Sánchez, María Jiménez, Pasión Vega o Luz Casal, además del autor fotografiado con Fernando Arrabal o Fernando Esteso. Pero más difícil es calcular las primaveras que caben y las decenas de miles de personas que alguna vez habrán bailado cuatro de las sevillanas que se leen en estas páginas: Quiero cruzar la Bahía, Mírala cara a cara, A bailar a bailar, Que no nos falte de ná. Estamos hablando de best seller, como si dijéramos El Código da Vinci, El nombre de la rosa y Los pilares de la tierra.

Si algún día se cumpliera el axioma machadiano tan mal entendido, Sevilla sin sevillanos, versión local de la película catastrofista El último hombre, siempre nos quedarían las sevillanas. El romancero de Sevilla, que dos primaveras de pandemia convirtió en un género clandestino. En las fotos del libro aparece Melado junto a Manuel Garrido, el autor de las Sevillanas del adiós que hasta el papa Juan Pablo II tarareó, genio popular, puro folclore de Demófilo (Machado padre) que nació en Morón y tiene una plaza con su nombre en la barriada de la Barzola.

Los invitados a la presentación del libro de Melado ocupamos los escaños de los concejales. Estuvo Aparicio, de Ciudadanos. Y Cabrera, que tantas veces ha oficiado de cura laico en las bodas civiles. Mírala cara a cara que son las primarias. Sevillanas de primavera en un otoño caliente con mazas y Espadas.

En 1979, el año que en este mismo Salón Colón se constituyó el primer Ayuntamiento de la democracia, presidido por Luis Uruñuela, Alameda le propuso a Melado que les compusiera el tema Hacia el Alba. Uno de los casi 300 que tiene registrados en la Sociedad General de Autores. Antonio y Rafael, Los del Río, quisieron estar con su amigo Melado. Que por sevillanas se los llevó a La Alicantina. Sus tres hijos han sido peluqueros. Uno de ellos, Antonio, se casó con Hellen, galesa de Llandudno, la patria chica de Lewis Carroll, el autor de Alicia en el país de las maravillas. Hasta allí fue Melado para ejercer de suegro. En la presentación estuvo su nieto Iván, nieto de galeses y sevillanos. La Feria con las sevillanas de Melado es el país de las maravillas de una Alicia de Triana, a la que en el Salón Triana representaba Ángel Vela, el amigo de Melado que se conoce las calles, corrales y plazuelas de allende el Altozano.

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