"Vivimos momentos de mucha tensión, el humo entraba en nuestro cuarto"
Incendio Hotel Estadio Cartuja
Un matrimonio formado por un argelino y una portuguesa, con un bebé de un año y ella embarazada, relatan su experiencia en el incendio del hotel Isla Cartuja
Ocho intoxicados por inhalación de humo en el incendio del hotel del Estadio Olímpico
Diez y media de la noche del lunes. En los soportales de la calle Imagen, un matrimonio con un niño pequeño parece algo desorientado. El bebé va en brazos de su padre, que saca el teléfono móvil para preguntar por un kebab que ha visto en Google. "Está por aquí, pero nos hemos perdido", dice el hombre, en una mezcla de francés y español que el interlocutor entiende a duras penas. Éste le pide que le muestre el móvil y lee que el establecimiento que busca está ubicado en la calle Pérez Galdós. "Es aquí al lado, les puedo acompañar", dice el sevillano.
Acto seguido, la mujer cuenta que estaban en un hotel pero que han tenido que ser evacuados por un incendio. "Lo sé. He estado allí y les he visto cómo la sacaban a usted y a su hijo con la grúa de los Bomberos. Soy periodista y acabo de verles en la foto de la portada del periódico de mañana, que acabamos de dejar lista". La pareja sonríe por la coincidencia. El periodista les acompaña hasta el kebab y les enseña las fotos del rescate en su teléfono.
En ese pequeño paseo hacia la Alfalfa, la pareja cuenta cómo vivieron lo ocurrido horas antes en el hotel Exe Isla Cartuja, en el Estadio Olímpico. "Hubo momentos de mucha tensión, porque el humo estaba entrando en nuestro cuarto", dice ella, Anabel, de nacionalidad portuguesa. Su marido, Hamza, es argelino. De los tres es el que más humo inhaló y todavía, horas después, se encontraba un poco afectado. El niño, de un año, tose un poco, pero se encuentra bien. "Había también una chica de ota habitación que estaba muy histérica y eso no ayudaba", dice Anabel, que está embarazada de su segundo hijo.
La pareja está de paso en Sevilla. Vienen de Argelia y se dirigen a Portugal, donde residen. Él es instalador de aires acondicionados en el país vecino. Ella no trabaja. Explican que los han trasladado al Hotel Macarena y que los bomberos, los sanitarios y la Policía los han tratado de manera exquisita. "Se han portado muy bien. Eran muy buenos", cuenta Anabel, agradecida.
Preguntan qué originó el fuego. Aún no se saben las causas. Sí que se declaró en un cuarto anexo a la lavandería, donde se guardan sábanas, toallas y demás. A los tres los tuvieron que atender por inhalación de humo, pero presentan cuadros leves. Una vez acabada la evacuación, decidieron buscar un kebab para cenar en el centro.
El paseo acaba en el establecimiento de la calle Pérez Galdós. Hamza pide la dirección de la web del periódico para leer la noticia sobre el incendio. Invita al periodista a cenar con ellos, pero es el momento de retirarse y dejarlos disfrutar por su cuenta de Sevilla, a pesar de su accidentado paso por la ciudad.
También te puede interesar