"Habría que volver al Bachillerato antiguo y a las dos reválidas"
Los invisibles · Gerardo Pérez Calero
Catedrático de Historia del Arte, es un defensor del arte de la Historia. Bibliotecario del Ateneo, institución que preside su hermano, el médico de la familia.
EL 5 de enero, día grande de su hermano, presidente del Ateneo, Gerardo Pérez Calero, bibliotecario de la institución, celebró su cumpleaños. Nació en Écija. Hoy es su aniversario de boda con una antigua alumna que lo hizo gallego consorte.
-¿Qué hay de actual en la Historia del Arte?
-Mucho. Di clases de Movimientos Artísticos Contemporáneos a estudiantes de Periodismo. El retrato de la Familia Real de Antonio López es un acontecimiento.
-¿Tiene arte la Historia?
-La Historia tiene dos ojos, la cronología y la geografía. Y para no perderlos, creo que habría que recuperar el bachillerato antiguo y las dos Reválidas.
-¿Es una pasión familiar?
-Mi mujer fue alumna mía de prácticas. Su padre era militar y lo destinaron a la base aérea de Talavera la Real, en Badajoz. Sevilla era lo que tenía más cerca para estudiar Historia del Arte.
-¿Le pegó algo de Galicia?
-Todos los veranos vamos a La Coruña. Nos casamos en Salamanca el 10 de enero de 1981, mes y medio antes del 23-F, porque su padre estaba de teniente coronel en la base de Matacán. Ese día cayó una nevada impresionante, amigos que vinieron de Sevilla a la boda no pudieron volver porque el puerto de Béjar estaba cerrado.
-¿Qué pintor le marcó?
-La tesis doctoral la hice sobre Eduardo Cano de la Peña, hombre-puente según Gaya Nuño entre el Romanticismo y el Realismo. Fue maestro de una generación de grandes pintores sevillanos de finales del XIX y comienzos del XX como Virgilio Mattoni, Jiménez Aranda, Gonzalo Bilbao y García Ramos.
-Todos más conocidos que su maestro...
-Le tocaron tiempos difíciles y de incertidumbre. Eduardo Cano ganó dos medallas de oro en las exposiciones nacionales de 1856 y 1858. Un día recibí una carta del Estado de Maine, cerca de Canadá. Se habían hecho con mi libro sobre el pintor y me informaban de que no aparecía un cuadro que era propiedad de ellos. Se titula Una escena de Sevilla, una estampa del barrio de Santa Cruz que pintó influido por la visita a Sevilla en 1869 de Mariano Fortuny. Se contagió del pintor de Reus, de su ímpetu de la luz y del color. Hizo escala en Sevilla y Granada porque la Diputación de Barcelona le encargó un cuadro sobre la guerra de Marruecos.
-¿Cómo ve un profesor de Historia del Arte el Arte de la Historia, la sacralización de la disciplina con derivados como novela histórica, memoria histórica?
-Le tenía un poco de prevención a la novela histórica hasta que oí el discurso de ingreso en la Academia Andaluza de la Historia de José Calvo Poyato. Entendí que ese tipo de novelas podían ser una buena herramienta de acercamiento a la historia. En el cine histórico, la película El Cid de Anthony Mann tuvo de asesor histórico a Menéndez Pidal.
-¿Se puede meter la pata?
-Se mete con frecuencia. En la recreación de los ambientes históricos hay que ser muy minucioso en los detalles artísticos. La Misión es una película magnífica, pero no es de recibo que aparezcan de fondo detalles de arquitectura barroca, cuando los españoles, mejor dicho los jesuitas que fueron, llevaron un tipo de arquitectura morisca, el estilo mudéjar. A los alumnos les digo que la asesoría artística en el cine puede ser una salida profesional.
-Su hermano preside el Ateneo que organiza la Cabalgata. ¿Historia, leyenda, ficción?
-Los Reyes Magos están en ese ínterin entre lo histórico y lo fabuloso. Y las vivencias del niño. cuando cogíamos el tranvía entre Triana y la Magdalena.
-¿Qué recuerda el profesor del alumno que fue?
-Soy de la promoción 68-73. Tuve el privilegio de asistir de alumno al último curso de Juan de Mata Carriazo. También recuerdo las clases de Antonio Bonet. La biblioteca del Laboratorio de Arte era puntera en bibliografía en una época en la que escaseaba en español, sobre todo de arte islámico. Entre un grupo de amigos, como era la hora de comer, sorteábamos quién hacía cola para conseguir los libros.
-¿Se ha socializado el arte?
-Publiqué un libro titulado El nuevo héroe de la pintura andaluza en los siglos XIX y XX en el que mantengo que el nuevo héroe del arte es el trabajador, ya sea campesino, pescador, maquinista o costurera. Utilicé como hilo conductor un libro de Luis Montoto, Historia de muchos Juanes, del que hice una introducción en la que hablo de la película Juan Nadie de Frank Capra, con Gary Cooper y Barbara Stanwyck.
-¿Es paciente del hermano médico, del doctor Pérez Calero?
-Un médico no quiere tener de pacientes a sus familiares, y yo lo entiendo. Mi hermano está para los momentos de trabajo y de alegría. Otra cosa distinta es que sea el consejero médico de la familia.
-¿Qué lee el bibliotecario?
-Novelas sólo en verano. Hay que estar al día en Historia del Arte.
-¿Cuándo entró en el Ateneo?
-Ya en 1983 coordiné un ciclo de conferencias sobre Juan de Mesa cuando lo presidía José Jesús García Díaz.
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