Sevilla FC | Nombres propios

Koundé se la jugó en la primera y volvió a ser Koundé

Ocampos explota de júbilo tras marcar el segundo lanzamiento. Ocampos explota de júbilo tras marcar el segundo lanzamiento.

Ocampos explota de júbilo tras marcar el segundo lanzamiento. / Antonio Pizarro

Jules Koundé es un futbolista especial, rara vez puede pasar desapercibido por un partido, entre otras cosas porque se trata de un proyecto de central excepcional y se percibe tanto en sus aciertos, la mayoría, como en algunos errores que le afectan a su mentalidad. El sevillista supo reponerse, como Ocampos también aceptó la responsabilidad del penalti, incluso de repetirlo para meterlo con un excelente golpeo con el interior.

Koundé | Se la jugó en la primera, le salió bien y ya fue Koundé

Es un futbolista con mucho sentimiento y con una autocrítica aguda, tanto que cualquier error individual es asumido por él como tal y lo puede hundir en el plano anímico. Falló en Bilbao en una salida puntual y eso le afectó ante el Krasnodar y estuvo a punto de hacerlo en la primera jugada contra el Osasuna, en la que dudó y casi se mete en un lío. Pero es tan bueno que salió de él y eso lo hizo crecer para volver a ser Koundé, un defensa espectacular como central, lateral o de lo que lo pongan.

Jesús Navas | ¿Tan indispensable es para arriesgarlo hasta que reviente del todo?

Se les llena la boca a los entrenadores cuando hablan en público de que “esto es un equipo y aquí nadie es indispensable”. Sin embargo, a la hora de la verdad muy pocos arriesgan, porque es increíble que Jesús Navas siga jugando tan mermado, dado que eso se nota en su rendimiento. Hasta que reviente del todo...

Bono | Su juego con los pies provoca una confianza brutal

El Osasuna, como siempre, presionaba las dos líneas de pase a los centrales con Enric Gallego y Budimir, que no paran de correr jamás, pero el guardameta marroquí es increíble con el manejo de la pelota con los pies. No se pone nervioso jamás, ni cuando tiene al rival casi pegado, otea el horizonte y balón para el compañero.

Ocampos | La cara de angustia contrasta con la del momento del golpeo

Basta con repasar gráficamente la secuencia previa al lanzamiento del penalti para entender algunas cosas sobre su carácter. Su rostro era de una angustia total, sobre todo tras el primer error, pero eso contrasta con el momento del golpeo que se ve en la foto principal. Mirada al frente, interior fuerte y a festejar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios