Sevilla FC

Reyes: el aniversario más triste y luctuoso

  • Hoy se cumple un año de la trágica muerte del legendario futbolista del Sevilla, el jugador de más talento innato que salió de su feraz cantera

Reyes es encumbrado en la final de Basilea, con una camiseta de homenaje a Puerta, el 19 de mayo de 2016. Reyes es encumbrado en la final de Basilea, con una camiseta de homenaje a Puerta, el 19 de mayo de 2016.

Reyes es encumbrado en la final de Basilea, con una camiseta de homenaje a Puerta, el 19 de mayo de 2016. / Antonio Pizarro

Un año ya desde que un escalofrío de incredulidad y dolor recorriera las venas de todos los sevillistas, de muchos aficionados al fútbol que gozaron con el talento natural que desparramó por los campos de Europa José Antonio Reyes. El Sevilla revive hoy, con la memoria aún entumecida por aquel golpetazo anímico, el aniversario más triste y luctuoso, el del trágico fallecimiento en un accidente de tráfico de uno de sus más carismáticos ídolos. Al decir de Pablo Blanco, de Monchi, y de cualquiera con aprecio por el fútbol de quilates, el canterano con talento innato más grande que salió de la carretera de Utrera, muy cerquita de su casa y del lugar donde perderían la vida él y su primo. Ay, esa inconsciencia con la que siempre miró a la vida, con su sonrisa pícara...

En el recuerdo quedarán para siempre sus memorables días de fútbol desde que debutase con apenas 16 años en un Zaragoza-Sevilla del año 2000, enmarcados en un palmarés impresionante: ganó títulos en todos los equipos que estuvo antes de que, ya en el declive de su luz, abandonase el Sevilla tras levantar como capitán, pero sin jugar por una inoportuna apendicitis, su último trofeo, el de la UEFA Europa League que el equipo de Unai Emery le ganó al Liverpool de Jürgen Klopp en Basilea.

Una Premier, una FA Cup y una Community Shild con el Arsenal, una Liga con el Madrid, una Copa de la Liga con el Benfica, dos Europa Leagues y una Supercopa con el Atlético y las tres Europa Leagues con el Sevilla. Esos son los títulos que adornan el palmarés de Reyes, que murió tal día como hoy, antes del mediodía, hace un año.

Hoy, 1 de junio, también se cumplen cuatro años de la dolida carta de despedida que publicó en la web del club aquella primavera de 2016. "Vuelvo a irme entre lágrimas y quiero que me recordéis como alguien que luchó hasta el final por nuestro escudo. Durante toda mi vida éste ha sido mi equipo y os llevaré adonde quiera que vaya en el corazón", escribió Reyes, recordando cómo, siendo casi un niño aún, rompió a llorar antes de embarcar a Londres, cuando fue traspasado al Arsenal en enero de 2004, la primera gran venta con la que José María del Nido fue construyendo el Sevilla de los títulos.

El miércoles pasado, 27 de mayo, se cumplió otro lustro de una efeméride triunfal, la de la final de la Europa League en la que Reyes fue más decisivo, más protagonista. Su magistral pase con la zurda a Bacca para el 1-2 en Varsovia permanece imborrable, como la clase que siempre atesoró y que fue destilando, cada vez más asolerada, conforme su fútbol fue perdiendo velocidad y ganando visión y agudeza. Como también permanece indeleble el sutil y exquisito toque con su zurda con el que empaló a la red el 0-1 de la remontada en el euroderbi de 2014.

Reyes ganó tres Europa Leagues defendiendo el escudo del Sevilla, aunque también como sevillista había ganado el Europeo sub 19 en 2002, cuando ya era una jovencísima realidad de fútbol del caro en aquel equipo que estaban cimentando hacia la gloria Caparrós y Monchi. Su debut fue muy precoz, de la mano de Marcos Alonso, en Zaragoza, en un Sevilla de deuda y mohína. Gracias a él, Del Nido cimentó el gran Sevilla del siglo XXI, lo repescó en 2012, presentándolo el día de los Reyes Magos ante miles de sevillistas enfervorizados y ya con José Castro pudo cumplir su sueño: levantar no uno, sino tres títulos con el club que lo amamantó hasta verlo convertirse en la leyenda que ya siempre será.

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