Athletic-Sevilla FC

Suspenso en principios defensivos

  • El equipo de Machín hizo una pésima interpretación del repliegue, la cobertura y las vigilancias en un partido sin claridad en el pase.

  • La mayor intensidad del Athletic y sus contras lo liquidan.

La pizarra del Sevilla. La pizarra del Sevilla.

La pizarra del Sevilla. / Departamento Infografía.

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Uno de los principios básicos en el fútbol es saber hacer bien los repliegues y el Sevilla de Pablo Machín suspendió esta asignatura en su segunda comparecencia en San Mamés en cuatro días, un encuentro que no tuvo nada que ver con el del jueves porque el rival se comportó de manera totalmente distinta. El Athletic aprendió la lección, pero el equipo andaluz no lo hizo y encajó la primera derrota en la Liga desde el 20 de octubre, fecha en la que cayó en el Camp Nou ante el Barcelona (4-2).

Dos pérdidas en fase ofensiva, localizadas ambas en la zona de Jesús Navas, y una mala interpretación de las vigilancias y las coberturas en general penalizaron a los nervionenses con dos goles. El primero acompañado también de una basculación deficiente que producía el desequilibrio por parte de Gnagnon, y el segundo de una decisión errónea de Kjaer de atacar en campo contrario un balón ya en poder del Athletic en lugar de volver a su posición en defensa. En definitiva, dos errores puntuales que se sumaban a una mala gestión de la posesión cuando tocaba atacar. Las imprecisiones en los pases fueron la nota que se repetía una y otra vez, fundamentalmente por dos motivos: uno, la mayor intensidad de los jugadores del Athetic, nada que ver con lo del jueves, y, dos, la ausencia del Mudo Vázquez como salida de escape para Banega y Sarabia, enredados ambos en un fútbol en el que no estaban a gusto.

Defensa

No todo vale. El gran público puede quedarse en un buen partido puntual de un determinado futbolista, pero eso en el conjunto y el funcionamiento de un sistema defensivo no basta. Los movimientos de Íñigo Córdoba y de Iñaki Williams sacaron de su sito a los centrales del Sevilla, que sufrieron en las transiciones ataque-defensa. Algún desequilibrio en el balón que perdió Navas en el 1-0 derivó en una basculación mal ejecutada, con Gnagnon eliminándose de la jugada por la falta de cobertura del interior y el medio centro y Kjaer teniendo que salir fuera de sitio ante la búsqueda del intervalo por parte de Williams.

En el segundo no fue tanto esto como un desentendimiento de sus funciones defensivas por parte de Kjaer al no replegar tras la pérdida de un balón por parte del equipo tras una jugada a balón parado. El danés dio varios pases adelante en vez de replegar y buscar la ayuda a Sergi Gómez, que fue superado por velocidad por Williams. Los errores en cadena los culminaba una espantosa salida de Vaclik.

Ataque

Puede que los jugadores del Sevilla esperaran tener esos dos segundos para controlar y pensar que tuvieron el jueves. Este Athletic presionó con su intensidad habitual y ni Banega, ni Sarabia, ni nadie podía tener claridad en los pases. La imprecisión se adueñó del trabajo de creación y los de blanco tenían que correr más de la cuenta, lo que el equipo pagó en lo físico en la segunda mitad.

Virtudes

Es cierto que el Sevilla nunca bajó los brazos y lo intentó.

Talón de Aquiles

Ni los jugadores ni el banquillo parecían entender el partido.

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