Psoriasis, una enfermedad que afecta a la calidad de vida

La psoriasis es una patología inflamatoria de la piel de causa desconocida

Provoca lesiones en forma de placas eritematosas, bien definidas y cubiertas por escamas blancas

La morfología de las lesiones y de su distribución permiten determinar el tipo de psoriasis.
La morfología de las lesiones y de su distribución permiten determinar el tipo de psoriasis. / Álvaro Carmona
Dr. Rafael Carrascal. Centro De Salud Armilla (Granada)

31 de diciembre 2016 - 04:31

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria de la piel de causa desconocida, de la que se tiene constancia desde la antigüedad. Así ya Hipócrates hablaba de ella hace unos 2.000 años.

Es una dermatosis que se caracteriza por lesiones en forma de placas eritematosas, bien definidas y cubiertas por escamas blancas, nacaradas. La localización es peculiar, en codos, rodillas, zona lumbar y cuero cabelludo, aunque en los casos graves puede afectar a toda la superficie cutánea. El impacto de la psoriasis sobre la calidad de vida es elevado siendo, los síntomas que más suelen preocupar el picor, la descamación y las placas visibles. Hasta un 25% de pacientes con psoriasis presenta ansiedad y/o depresión.

La psoriasis tiene una prevalencia en España del 1,4 al 2%. Parece clara la existencia de un componente hereditario.

Puede aparecer a cualquier edad, desde los primeros meses hasta después de los 80 años, aunque existen dos picos de incidencia: los 20-30 años, o bien a los 50-60 años. En mujeres suele presentarse a edades más tempranas, pero ambos sexos están afectados por igual.

La psoriasis no es contagiosa, o sea que no se transmite a otras personas.

Aparte de los factores genéticos existen diversos factores ambientales, como traumatismos, Infecciones, estrés, medicamentos ( litio, interferón, AINE, antipalúdicos de síntesis, corticoides) u otros factores como el VIH, la hipocalcemia, alcohol, tabaco y obesidad, que pueden desencadenarla. El desarrollo de las lesiones se debe a dos hechos. El primero es la hiperproliferación epidérmica. Las células cutáneas normales crecen en lo profundo de la piel y suben hasta la superficie alrededor de una vez al mes. En un paciente con psoriasis esto ocurre en una o dos semanas. El resultado es la acumulación de células muertas en la piel, formando las escamas.

Por otro lado, responde al infiltrado inflamatorio dérmico, Predominantemente linfocitario(Linfocitos T) con migración de células inflamatorias a la epidermis.

Cómo se manifiesta

La lesión elemental de la psoriasis es una placa eritemato-descamativa bien delimitada, que puede variar según la intensidad, la evolución, la localización y el número de brotes de la enfermedad. Las formas típicas son, en primer lugar, la psoriasis en placas. Es la mas frecuente. Se caracteriza por lesiones rojizas y con escamas blancas crónicas que se suelen localizar de forma simétrica en codos, rodillas, sacro y cuero cabelludo.

En segundo lugar, está la psoriasis en gotas. Consiste en numerosas lesiones redondeadas o puntiformes localizadas en tronco y raíz de extremidades, que cursan en brotes. Son poco descamativas, escasamente pruriginosas y un tamaño desde los dos milímetros a un centímetro de diámetro. Aparece en niños o adultos jóvenes y es de relativo buen pronóstico. Es básicamente clínico en función de la morfología de las lesiones y de su distribución. En pocas ocasiones es necesario recurrir a la biopsia para confirmar el diagnóstico.

Tratamiento

La psoriasis es una enfermedad crónica que precisa de un planteamiento individual del tratamiento, teniendo en cuenta la extensión, intensidad, localización de las lesiones, edad y sexo. A pesar de que no existe cura para esta enfermedad, sí se puede mantener totalmente controlada y en algunos casos los síntomas (inflamación, enrojecimiento, descamación y picor) no tienen por qué volver a aparecer. Existen tres tipos de tratamientos diferentes.

En primer lugar, las sustancias de uso tópico. Es el tratamiento de inicio para la mayoría de los psoriásicos suelen ser cremas, lociones, limpiadores y pomadas aplicadas en las zonas. Entre ellos encontramos los Esteroides, Alquitranes, Calcipotriol ( derivados de la vitamina D ), Retinoides ( derivados de la vitamina A ) y Acido salicílico.

En segundo lugar. la fototerapia. En general, el sol es beneficioso para este tipo de pacientes. Algunos pueden necesitar un refuerzo específico con luz ultravioleta artificial (rayos UVB) o una combinación de luz ultravioleta y medicaciones, denominada PUVA (psoraleno junto con la exposición a luz ultravioleta UVA). Y por último, el abordaje farmacológico.

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