Cuchillo sin filo
Francisco Correal
Zapatos en una panadería
Un equipo médico suizo cree que un consumo bajo o moderado de bebidas endulzadas con fructosa o glucosa produce cambios adversos en el metabolismo de la glucosa y los lípidos y en los marcadores de inflamación. "El mensaje para mí y otros médicos es que realmente subestimamos los efectos adversos de las gaseosas", dijo el doctor Kaspar Berneis, del Hospital Universitario de Zurich, agregando que no esperaba encontrar esos resultados en hombres jóvenes y saludables. El equipo de Berneis investigó los efectos de cinco bebidas dulces (con niveles medios y altos de fructosa, gran cantidad de glucosa y sucrosa) en un estudio cruzado sobre 29 voluntarios saludables de entre 20 y 50 años, publicado en el American Journal of Clinical Nutrition. La glucosa en ayunas aumentó de un 4 a un 9% con las intervenciones, mientras que la relación entre cintura y cadera también creció significativamente con todos los consumos de fructosa.
El porcentaje de grasa corporal fue significativamente más alto en la intervención rica en fructosa, en comparación con la de glucosa (15,7% comparado con 15,1). En tanto, la circunferencia de la cintura fue bastante mayor con la intervención rica en sucrosa que con la rica en glucosa (82,9 centímetros contra 82,6 centímetros).
Los resultados sugieren "que la fructosa tendría un efecto más negativo que la glucosa", según los autores. "Estas diferencias se deberían, por lo menos en parte, a que, aunque es calóricamente idéntico al consumo de glucosa, el metabolismo de la fructosa varía considerablemente", agregaron.Para Berneis, este "es el primer estudio que demuestra una relación causal (y no sólo una asociación) con el consumo de dosis bajas o moderadas de estas bebidas, que proporcionaron el 6,5% de la energía diaria en forma de gaseosas".
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