Los indios lloran la muerte de Vicente Ferrer

Más de 100.000 personas visitan la capilla ardiente del cooperante español en la India, donde será enterrado mañana

La viuda de Vicente Ferrer recibe el pésame de varias personas.
La viuda de Vicente Ferrer recibe el pésame de varias personas.
Marta Berard / Nueva Delhi

21 de junio 2009 - 05:01

De toda clase, edad y condición, los vecinos de los pueblos del sur de la India, donde el cooperante español Vicente Ferrer llevó a cabo su labor humanitaria, se acercaron ayer a su capilla ardiente para darle el último adiós unidos por el respeto. "Es una experiencia muy intensa. Gentes que no comparten credos comunes están unidas por una persona a la respetan por su labor, por su colaboración con ellos", aseguró la portavoz de la Fundación Vicente Ferrer, Blanca Romañá.

Desde que se conoció la noticia de la muerte de Ferrer, ha sido incesante el número de personas que se han desplazado hasta el municipio indio meridional de Anantapur, donde está la sede de la organización, que acoge la capilla ardiente.

El filántropo catalán, quien se encontraba en estado crítico, falleció en la madrugada de ayer a los 89 años a causa de una parada cardiorrespiratoria, después de que en los últimos días su estado se agravara.

"Ni tristeza ni alboroto, yo diría respeto. Está siendo un homenaje muy humano y cercano", explicó la portavoz al describir el ambiente que se está viviendo en el cuartel general de la fundación. Romañá cifró en 100.000 el número de personas que ayer quisieron rendir su homenaje personal al cooperante y acercarse sus familiares.

"La afluencia masiva de personas que vinieron el viernes hizo que se rompieran las filas y toda la gente que quería despedirse de Vicente acabó rodeando el edificio", precisó. Los organizadores han instalado vallas de madera a las puertas del edificio para evitar aglomeraciones y se han dispuesto varias pantallas para que las personas que esperan en el exterior puedan ver lo que está ocurriendo en la sala que acoge el féretro de Vicente Ferrer. Los trabajadores de la fundación reparten agua para aliviar la sed de los lugareños, que aguardan pacientemente sometidos a altas temperaturas.

En la jornada de ayer, mujeres y niños con diferentes grados de discapacidad, que estudian en las escuelas a cargo de la organización, llegaron desde distintos puntos del estado de Andhra, donde se encuentra Anantapur, para expresar su pésame a la familia de Ferrer. "Traen coronas de flores que hemos tenido que ir apartando porque no hay espacio suficiente, tocan el féretro y luego se llevan las manos al pecho", declaró Romañá.

El cooperante será enterrado mañana en la localidad de Bathalapalli, a unos 30 kilómetros de Anantapur, donde la organización tiene su hospital más importante, así como un centro de acogida para enfermos de sida.

Está previsto que el presidente del Congreso de los Diputados, José Bono, se traslade a la India para asistir al funeral de Ferrer en representación oficial de España. También la portavoz del Grupo Parlamentario Popular, Soraya Sáenz de Santamaría, asistirá mañana al funeral, en nombre del Partido Popular.

Las muestras de apoyo, respeto y cariño hacia el cooperante español no han cesado desde que se hizo pública la noticia de su defunción. Precisamente en recuerdo del cooperante, el Ministerio de Asuntos Exteriores anunció ayer la creación del premio Vicente Ferrer a la cooperación, que se otorgará para reconocer la labor humanitaria de personas e instituciones.

stats