Una pandemia casi en el olvido

Más de 17.000 víctimas mortales en 200 países y millones de personas infectadas por el virus, que parece no haber sido tan severo como las autoridades, cada vez más cuestionadas, habían pronosticado.

Una pandemia casi en el olvido
Una pandemia casi en el olvido
Carmen Gavira

19 de abril 2010 - 10:57

La gripe de toda la vida saltó a la fama el año pasado al convertirse en estrella absoluta de los medios de comunicación y en protagonista de numerosas campañas informativas. Su primer apellido fue el de porcina, luego pasó a llamarse nueva gripe y finalmente fue gripe A/H1N1, que se convirtió en la primera pandemia del siglo XXI. Las autoridades optaron por decretar la alerta sanitaria y tomar todas las medidas preventivas posibles. El próximo día 23 se cumple un año desde que la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, recibiera de la Organización Mundial de la Salud (OMS) las primeras noticias sobre un brote de gripe en México, que ha pasado de ser portada en todos los medios de comunicación a no interesar a casi nadie.

El 27 de abril de 2009, la OMS elevó el nivel de alerta ante una posible pandemia -epidemia mundial- del nivel 3 al 4 (en una escala de seis), al verificar que el virus A se transmite de persona a persona; dos días después pasó al nivel 5; y el 11 de junio declaró el nivel 6, es decir la pandemia. El máximo organismo sanitario recordaba que se trataba de una cepa nueva e "impredecible", para la que no existía vacuna y que se expandía a gran velocidad. Lo mismo que el miedo, el virus más contagioso.

El temor al contagio hizo que se cancelaran viajes, se establecieron cuarentenas en campamentos, cuarteles y hasta en equipos de fútbol, se agotaron las mascarillas, se elaboraron planes de actuación en las empresas, colegios y otros sectores. Y los saludos se volvieron menos efusivos al igual que los besos, que se volvieron escasos. "No beses, no des la mano, di hola", el eslogan que colgó el pasado mes de agosto el Colegio Oficial de Médicos de Madrid, que ha resultado ser uno de los ejemplos de las falsas alarmas sobre la gripe A. El virus también topó con la Iglesia, ya que se retiró el agua bendita de la entrada de los templos.

La vuelta al colegio después del verano estuvo a punto de ser atrasada, aunque al final estudiantes y profesores no vieron alargadas sus vacaciones. Eso sí, estuvieron en el centro de la noticia ante las peticiones hechas para que fueran vacunados para evitar los contagios masivos. Al igual que ocurrió con los médicos, taxistas y otros profesionales, que pidieron ser vacunados contra el nuevo virus.

Políticamente, la gestión en España de la denominada primera pandemia del siglo XXI ha sido definida por el PSOE como "excelente", mientras que el PP ha reconocido que el Ministerio y las fuerzas políticas actuaron según las pautas marcadas por la OMS y que éstas, hoy, pueden considerarse realmente "excesivas".

La Organización Médica Colegial (OMC) destaca que, por primera vez, se ha vivido una epidemia en directo. Desde la OMC aseguran que la alarma ha terminado desde el punto de vista epidemiológico pero ha habido "un desvío ingente de fondos y de recursos humanos" para una situación que no ha respondido a los malos augurios de algunos expertos e instituciones internacionales. Para el presidente del Consejo General de Enfermería, Máximo González, la ministra y su equipo hicieron "una magnífica labor" para afrontar la crisis. González lamenta que muchos ciudadanos se hayan dejado llevar "por opiniones poco profesionales basadas en mitos absurdos y sin consistencia científica". En lo que todo el mundo coincide es en el espíritu de consenso con el que Jiménez, quince días después de asumir el cargo, actuó tras activar el protocolo del Plan Nacional de Preparación y Respuesta ante una Pandemia de Gripe.

La gripe A ha causado desde que surgió en México 17.500 víctimas mortales, según cifras de la OMS, ha llegado a más de 200 países y se calcula que ha infectado a millones de personas, que en su mayoría se recuperaron sin complicaciones. Sobre las víctimas, la OMS contabilizaba hasta el pasado 28 de marzo, 17.483 víctimas confirmadas en laboratorio de 213 países del mundo, de las que 8.175 se habían producido en América y 4.669 en Europa. Pese a ello, la enfermedad no parece haber sido tan severa como había pronosticado la OMS, cuya gestión de la pandemia está actualmente en entredicho.

En España, la gripe A ha causado cerca de 300 fallecimientos -la estacional provoca casi 8.000 al año-, 4.000 personas enfermaron de gravedad y cerca de 1.000 fueron ingresadas en UVI, según datos de Sanidad.

Después de las cuarentenas las noticias se centraron en los antivirales, como el Tamiflú, que sólo se dispensaba al principio en hospitales para evitar un uso irracional que generara resistencia alguna. Cuándo, cuántas y para quién se encargarían vacunas frente a la gripe A, fue otro tema candente.

Las empresas farmacéuticas incrementaron la producción de antivirales y se lanzaron a una carrera contra reloj para fabricar vacunas. Las primeras fueron autorizadas en septiembre de 2009 en China, Estados Unidos, Australia y la UE; y el primer país en iniciar la vacunación fue China, el 21 de septiembre.

La alarma comenzó a remitir a finales de verano, aunque también se plantearon muchas dudas sobre la seguridad y efectividad de las vacunas, de las que se dijo, por ejemplo, que habían sido aprobadas con pocos ensayos y que podían tener peligrosos efectos secundarios. Los países ricos habían encargado importantes reservas de vacunas, parte de las cuales no llegaron a usar debido al escaso interés de la población, lo que les ha obligado a negociar sus contratos con los laboratorios, devolver parte de las existencias o venderlas a terceros.

A finales de 2009 se comprobó que la pandemia era mucho más moderada de lo que se esperaba y proliferaron las críticas a la gestión de la OMS, a la que se ha acusado de exagerar la gravedad del nuevo virus, e incluso la connivencia con la industria farmacéutica. La OMS rechazó dichas acusaciones pero se vio obligada a anunciar que se sometería a una evaluación externa. El máximo organismo sanitario mantiene la recomendación de vacunarse como medida de precaución especialmente entre los grupos de riesgo y ha instado a los fabricantes de vacunas para la gripe estacional a que incorporen la cepa H1N1 de la gripe pandémica en su vacuna para la próxima temporada gripal en el hemisferio norte.

Unos 300 millones de personas se han vacunado ya contra la gripe A en el mundo, con un grado de efectividad, según la OMS, entre el 70% y 75%. España ha terminado con tres millones de personas vacunadas, que pertenecían a los grupos de riesgo -enfermos crónicos desde los seis meses, embarazadas, personal sanitario y de servicios básicos-, y un excedente de seis millones de vacunas con las que aún no se sabe qué hará el Gobierno.

Pendiente quedan las explicaciones de la OMS, en lo que trabaja un comité de expertos.

stats