Copilot Cowork: Claude, la IA que sacudió Wall Street, ya tiene un pie dentro de Microsoft

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Copilot Cowork
Copilot Cowork

Dos meses después de que su herramienta de inteligencia artificial para el trabajo de oficina disparase las alarmas en los mercados financieros de todo el mundo, Anthropic ha dado el paso que consolida su posición como una de las grandes potencias del sector: su tecnología ya funciona dentro de Microsoft 365, la suite de programas de trabajo (Word, Excel, Outlook, Teams) que utilizan cientos de millones de personas y empresas en todo el planeta.

Microsoft ha anunciado la integración de Claude, el modelo de inteligencia artificial de Anthropic, en su asistente Copilot, y la operación incluye dos novedades de calado.

La primera, que Claude estará disponible como opción de chat dentro de Copilot junto a los modelos de OpenAI, lo que significa que los usuarios podrán elegir con qué inteligencia artificial quieren trabajar.

La segunda, y más ambiciosa, es el lanzamiento de Copilot Cowork, una herramienta construida sobre la tecnología de Claude Cowork (el producto de Anthropic que en enero y febrero de este año provocó una oleada de ventas en bolsa) e integrada de forma nativa en todo el ecosistema de Microsoft 365.

Qué es Claude Cowork y por qué puso en jaque a Wall Street

Para entender el alcance del acuerdo conviene explicar primero qué es Claude Cowork y por qué su llegada al mercado fue tan rompedora.

Anthropic lo presentó en enero de 2026 como una herramienta capaz de hacer, por sí sola, trabajos que hasta ahora requerían la intervención constante de una persona: crear aplicaciones, construir hojas de cálculo, organizar grandes volúmenes de datos o automatizar flujos de trabajo completos, todo ello con una supervisión humana mínima.

No se trata de un chatbot al uso, de esos asistentes que responden preguntas o redactan textos. Claude Cowork es un agente de IA: un programa capaz de planificar una tarea, ejecutarla paso a paso y entregar un resultado terminado, tomando decisiones por el camino.

La diferencia es sustancial. Si un chatbot responde "aquí tienes un borrador de tu informe", un agente como Claude Cowork entra en tus archivos, recopila los datos necesarios, redacta el informe y lo envía a quien corresponda.

Esa capacidad de actuar, y no solo de responder, fue lo que inquietó a los inversores. En febrero, las acciones de empresas de software como Salesforce, ServiceNow o Intuit se desplomaron ante el temor de que herramientas como esta pudieran hacer prescindibles muchas de sus funciones.

Las propias acciones de Microsoft cayeron casi un 9% ese mes, en parte por ese mismo nerviosismo. La sacudida bursátil fue una señal inequívoca de que el sector tomaba muy en serio a Anthropic.

Una empresa joven con un peso creciente

Anthropic fue fundada en 2021 por Dario Amodei, Daniela Amodei y otros ex directivos de OpenAI (la empresa creadora de ChatGPT) que decidieron abandonar ese proyecto para desarrollar su propia visión de la inteligencia artificial, con un enfoque en la seguridad y la alineación de los sistemas de IA con valores humanos.

En poco más de tres años, ha conseguido posicionarse como una alternativa real y reconocida a OpenAI en el mercado empresarial.

El respaldo financiero que ha recibido da una medida de esa posición. Amazon ha invertido hasta 4.000 millones de dólares en la compañía. Google también es uno de sus grandes accionistas.

Y Microsoft, que ya tenía un acuerdo de computación en la nube con Anthropic valorado en 30.000 millones de dólares (anunciado en noviembre de 2025) ha profundizado ahora esa relación al poner la tecnología de Claude en el centro de su apuesta por los agentes de inteligencia artificial.

Tres de las empresas tecnológicas más poderosas del mundo compiten, en cierto modo, por distribuir los modelos de Anthropic.

Copilot Cowork: la versión empresarial y en la nube

La versión que Microsoft ha integrado en su plataforma no es exactamente igual al Claude Cowork original de Anthropic. El producto de Anthropic funciona de forma local, instalado en el ordenador del usuario, que decide manualmente a qué carpetas y archivos puede acceder la inteligencia artificial.

Eso genera incomodidad en muchas empresas, que no están dispuestas a ceder el control de sus datos a una aplicación de escritorio. "La mayoría de las empresas se sienten muy incómodas con eso", reconoció Jared Spataro, responsable de las iniciativas de inteligencia artificial en el trabajo de Microsoft. "Nosotros somos todo lo contrario".

Copilot Cowork opera en la nube, dentro de la infraestructura de Microsoft 365, y tiene acceso al conjunto completo de datos de trabajo del usuario: correos en Outlook, conversaciones en Teams, archivos en SharePoint, hojas de cálculo en Excel, historial de reuniones.

Eso le permite trabajar con un contexto organizativo que la versión de escritorio de Anthropic, por su naturaleza local, no puede tener. Los administradores de sistemas de cada empresa mantienen el control a través de las políticas de seguridad y cumplimiento que ya tienen configuradas en Microsoft 365.

Cómo funciona

El funcionamiento, en la práctica, es el siguiente: el usuario describe en lenguaje natural la tarea que quiere delegar (preparar un dossier para una reunión con un cliente, reorganizar el calendario de la semana, investigar una empresa y elaborar un análisis financiero), y Copilot Cowork elabora un plan de acción, lo ejecuta en segundo plano accediendo a los programas necesarios y presenta los resultados para que el usuario los revise y apruebe antes de que se apliquen.

La herramienta puede tener varias tareas en marcha simultáneamente y solicita confirmación humana en los puntos críticos del proceso.

El desplazamiento de OpenAI y la nueva arquitectura de Copilot

La integración de Anthropic en Microsoft 365 tiene también una lectura estratégica que no ha pasado desapercibida en el sector.

Microsoft fue uno de los primeros inversores en OpenAI y ha canalizado casi 14.000 millones de dólares hacia esa empresa desde 2019, convirtiéndose en su accionista con un 27% del capital. Los modelos de OpenAI han sido hasta ahora la columna vertebral de Copilot.

Pero esa dependencia ha empezado a pesar. OpenAI supone cerca del 45% de la cartera de contratos en la nube de Microsoft, una concentración que ha generado inquietud entre los inversores.

El propio director de inteligencia artificial de Microsoft, Mustafa Suleiman, declaró el mes pasado que la empresa perseguía una "autosuficiencia real" mediante el desarrollo de sus propios modelos. La llegada de Claude como opción nativa en Copilot es el paso más visible en esa dirección.

Microsoft lo llama arquitectura multimodelo: en lugar de depender de un único proveedor, Copilot seleccionará automáticamente la inteligencia artificial más adecuada para cada tarea, con independencia de quién la haya desarrollado.

"Muchas herramientas de IA encierran a los usuarios en los modelos de un único proveedor", escribió Spataro en el comunicado de lanzamiento. "Esa fragmentación genera fricciones".

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