"Si lo hago bien puedo dejar de ser Carlota y pasar a Rosa Ballester"
Logró el éxito en televisión gracias a su personaje de Carlota en la serie 7 vidas, un papel que hizo que Almodóvar la incluyera entre sus actrices fetiche. Tras un largo silencio televisivo sólo roto por su participación en la serie Cuéntame cómo pasó, Blanca Portillo regresa a la pequeña pantalla convertida en una jueza de armas tomar en la nueva ficción de prime time de Telecinco, Acusados. Con José Coronado y Silvia Abascal como compañeros, Portillo vuelve al medio con un trabajo radicalmente opuesto al que le dio la fama, algo que, según confiesa, "me mola". Aunque el personaje de Carlota sigue muy presente en su vida, la actriz confía en que su trabajo en la serie la haga "dejar de ser Carlota y pasar a ser Rosa Ballester".
-Vuelve a televisión interpretando a una jueza implacable...
-Sí. Rosa es una mujer que ha dedicado la mayor parte de su vida al trabajo, es una obsesa de su trabajo pese a que tiene una vida personal interesante: está casada con un marchante de arte y es madre de dos hijas. Pero su gran pasión es ser juez. De hecho, ningún compañero de trabajo sabe nada de su vida privada. Sólo hay que fijarse en que no hay fotografías de su familia en su despacho.
-¿Cómo afronta un personaje tan complejo?
-Es una gran oportunidad poder interpretar a dos personas en una. Rosa es capaz de mostrar sentimientos sólo para llevarse a alguien a su terreno y cargarle con toda la responsabilidad.
-¿Ha tenido algún referente a la hora de interpretar este papel? -Tengo la suerte de tener un buen amigo abogado y eso me ha permitido tener datos sobre juezas de mi edad, que las hay, y son muchas y muy brillantes. De todas formas, intento no copiar comportamientos de otros, creo que es un error. Hay que encontrarle su propio ser al personaje.
También te puede interesar
Lo último