TV-Comunicación

Los programas de cámara oculta triunfan en Ramadán

  • Los predicadores televisivos critican la programación frívola de este mes de recogimiento

La estrella egipcia M. Ramadan. La estrella egipcia M. Ramadan.

La estrella egipcia M. Ramadan. / rtm

Las cadenas de los países árabes llevan a cabo en la festividad del Ramadán grandes cambios para adaptar su programación a las necesidades de los espectadores en ese mes, dando mayor protagonismo a los programas religiosos y a las series de ficción. Es casi una norma que el televisor esté encendido en la sala familiar desde la última hora de la tarde para escuchar la oración que anuncia la ruptura del ayuno, cuando la pantalla pasa a ser como un miembro más de la familia presente durante varias horas mientras los demás comen.

El mes de Ramadán, el noveno mes del calendario musulmán, los fieles siguen una abstinencia mientras dura la luz del día. Y es cuando los diferentes canales de televisión multiplican los programas religiosos, conducidos por teólogos e incluso predicadores estrellas que tratan temas de tradiciones y fe. Pero los que verdaderamente acaparan cada vez más el prime time en estas semanas, entre las 19.30 y las 21.30 son los programas de entretenimiento. Los operadores realizan sus mayores inversiones este mes, unos 85 millones de dólares entre todas las cadenas de los principales países musulmanes, y las cadenas especializadas en drama entran cada año en una competencia feroz para emitir las series de las estrellas más populares del mundo árabe. Este año, la pelea ha sido encarnizada entre varias cadenas nacionales para conseguir en exclusiva la emisión de la serie Awalim Jafiya (Mundos escondidos) del actor egipcio Adel Imam, todo un mito en estos país. En este Ramadán de 2018 parece que las producciones egipcias son las que mayor público atraen, a juzgar por las diferentes clasificaciones, encabezadas por Nasr Said (Águila del Alto Egipto) protagonizada por la estrella Mohamed Ramadan. En Marruecos, los momentos de máxima audiencia se reservan para comedias. La cámara oculta de Mchiti fiha (Estás acabado) emitida por el canal 2M, tiene un un 68,8% de cuota. La publicidad aumenta, lo que se traduce en interminables bloques de anuncios como detecan los seguidores, que también critican el exceso de frivolidad y falta de creatividad.

La Asociación Marroquí de los Derechos del Telespectador denunció este miércoles la "mediocridad" de la programación y el ministro argelino de Cultura, Yamal Kajuán, rechaza "los contenidos violentos" de los programas de cámara oculta.

Los más ortodoxos creen que este tipo de parrilla contradice el espíritu de recogimiento y devoción del Ramadán, tal como proclaman los telepredicadores.

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