Toros

Galdós firma una gran actuación

  • El novillero limeño corta dos orejas y roza la Puerta del Príncipe José Ruiz Muñoz sufre una cornada en el muslo izquierdo de 15 centímetros. Jesús Álvarez, que se presentaba con picadores en la Maestranza, pecha con un mal lote.

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plaza de toros de la real maestranza de sevilla. Ganadería: Cinco novillos de Cortijo de la Sierra y uno, que saltó en cuarto lugar, de Rocío de la Cámara (misma casa ganadera), muy bien presentados y de comportamiento desigual. En juego, los mejores novillos, los que saltaron como cuarto y sexto. TOREROS: José Ruiz Muñoz, de azul y oro. Pinchazo, media y descabello (silencio tras aviso). Herido, pasó a la enfermería y no pudo lidiar su segundo novillo. Joaquín Galdós, de tabaco y oro. Estocada (saludos tras ovación). Estocada (oreja). Estocada (oreja con fuerte petición de la segunda). Jesús Álvarez, de verde y oro. Casi entera (saludos tras ovación). Pinchazo y estocada (silencio). INCIDENCIAS: Plaza de toros de la Real Maestranza de Sevilla. Domingo 22 de mayo de 2016. Casi media entrada. Ruiz Muñoz fue atendido en la enfermería de: "Herida por asta de toro en cara interna de muslo izquierdo, 1/3 superior, en una trayectoria de unos 15 centímetros en sentido caudal. Afecta planos superficiales, lesionando aponeurosis muscular. Pronóstico menos grave que le impide continuar la lidia, siendo hospitalizado. Firmado: Octavio Mulet Zayas (Cirujano Jefe).

¡Tarde espléndida! Hace un par de semanas, en la anterior novillada celebrada en Sevilla, la lluvia, el frío y el viento desdibujaron el maravilloso escenario, la preciosa Maestranza, que ayer resplandecía bajo el sol, cielo azul y la ausencia de Eolo. Estos tres últimos fueron factores favorables para que saliese a flote un espectáculo muy interesante con un gran protagonista: el novillero limeño Joaquín Galdós, que cortó dos orejas a ley y cuya Puerta del Príncipe frenó la presidencia. Gran éxito del peruano dentro de un espectáculo en el que cayó herido José Ruiz Muñoz y quedó casi inédito Jesús Álvarez.

Abrió plaza un novillo de preciosas hechuras, con movilidad y que resultó manejable, especialmente por el pitón derecho. José Ruiz Muñoz, que ganó terreno a la verónica, no llegó a acoplarse y en las afueras, después de tres tandas cortas con la derecha y cuando buscaba la colocación para el cite con la izquierda fue arrollado y herido en el muslo izquierdo. El torero, tras despachar al animal, pasó a la enfermería donde fue operado.

Joaquín Galdós completó una actuación soberbia que ya comenzó en el primero de la tarde con un quite enmarcado por bellas chicuelinas. Se las vio en primer lugar con un astado bien presentado, mansote y que se rajó pronto. El peruano, con oficio, consiguió varias tandas meritorias, arriesgando y aguantando varios tornillazos por el pitón izquierdo.

Como segundo cartucho -se corrió turno por el percance de Ruiz Muñoz- lidió el previsto como quinto, un novillo serio, colorao, que embestía con brío, con un buen pitón derecho. Galdós, con buen aire a la verónica, brindó su faena a su compatriota Andrés Roca Rey, en un burladero del callejón. Fue una faena marcada fundamentalmente por el temple, con ligazón en las series, que fueron coreadas con oles y acompañadas por la música. Le sobraron un par de tandas, con el animal ya a menos. Mató de estocada, en la que salió muy comprometido, perdiendo el engaño y fue premiado con un merecido trofeo.

Galdós salió a por todas en el sexto. Se clavó de rodillas frente a toriles para una larga cambiada y jugó bien los brazos a la verónica. El limeño toreó con gusto al novillo, que embestía con nobleza, el más franco del encierro. Tras un par de muletazos por la espalda, la faena estuvo bien estructurada en las afueras y en los tercios, acompañada por la música y fuertes ovaciones. Brilló especialmente en una serie diestra con preciosos muletazos y un pase del desprecio de cartel y otra con la izquierda en la que los naturales afloraron con hondura. Mató de estocada. El público solicitó dos orejas, que el presidente dejó en una, por lo que no pudo salir a hombros por la Puerta del Príncipe.

El sevillano Jesús Álvarez, que se presentaba como novillero con picadores en la Maestranza, contó con el peor lote. Su primero, muy astifino, se derrumbó al comienzo de la faena y no tuvo opción al lucimiento artístico. Con su segundo, un novillo que fue a menos, se entregó en un trasteo sin frutos.

Galdós impactó ayer en Sevilla por una prosa torera de altura, aderezada con oficio, valor, temple y gusto. El diestro, que ayer rozó la Puerta del Príncipe, está ya cuajado como novillero y listo para engrosar el escalafón superior.

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