Garzón ya ha marcado su propia impronta

EL REPASO

La presentación de las líneas maestras del nuevo proyecto empresarial para la plaza de la Maestranza ha despertado la ilusión del mundo taurino

José María Garzón: "Morante volverá a Sevilla cuando él quiera"

Fin de la era Pagés: José María Garzón, nuevo empresario de Sevilla

Garzón, bajo el escrutinio de los medios en la rueda de prensa de este lunes.
Garzón, bajo el escrutinio de los medios en la rueda de prensa de este lunes. / Juan Carlos Vázquez

Pasó la Navidad, el estreno del año -que deseamos venturoso- y con él llegó la presentación ante los medios sevillanos de la empresa Lances de Futuro. Pero antes de entrar en materia cabe recordar que hace un año largo había sido noticia la denuncia de Ramón Valencia y la casa Matilla por unas supuestas irregularidades en la concesión de la plaza de Santander, concedida a José María Garzón. El asunto no tuvo recorrido -es que no podía tenerlo- y Lances de Futuro sigue al frente del coso montañés. Pero es que, pasada la Navidad de 2024, también se supo que había que hacer de tripas corazón después de que Juan Ortega, su torero, quedara desplazado del cartel del Domingo de Resurrección en el que tenía plaza natural después de su grandiosa faena de aquel año...

Ha pasado un año y todo ha cambiado, explicando algún silencio, ciertas dosis de paciencia. Algunas piezas han terminado de encajar ahora…. Y es que el primer foco informativo del año ha estado, este lunes, en los salones del hotel Querencia. Fue el escenario -también novedoso- elegido por el empresario para explicar las líneas maestras de su proyecto empresarial y, sobre todo, escenificar su propio talante, marcar su impronta personal, espolear el cambio de ritmo al frente de una plaza de toros que también otorga carácter. Una vez más hay que recurrir al Gatopardo: se trataba de cambiarlo todo para que todo siga igual. Y lo que debe ser siempre idéntico es el prestigio, el aura, la trascendencia del coso de la Real Maestranza de Sevilla.

Tiempo de cambios

Cualquier cambio despierta curiosidad, alguna incertidumbre pero también ilusión. Es la que supo transmitir Garzón en ese encuentro que, en el mismo viaje, podría marcar un nuevo marco de relación entre la empresa y los medios que acudieron en tropel al salón del céntrico hotel sevillano buscando un titular -el del retorno de Morante- que el empresario aún no está en disposición de dictar.

Ya informamos de las líneas maestras de un proyecto que sitúa al abonado en el centro de la diana y revaloriza su papel como cliente prioritario de la empresa. La verdad es que era una figura en regresión -la crisis económica marcó su definitivo desplome- pero también desatendida; que no gozaba de ventaja alguna por retratarse en la taquilla. Ese 10% de descuento será bienvenido; alguno esperaba un piquito más. Y es que la carterita duele pero también el trato. Se recibirá con el mismo agrado la consideración, el realce de esa figura que el flamante empresario apuesta por aumentar en 600 o 700 abonos para esta temporada de estreno que debe ver sus carteles rematados en no más de un mes.

Después llegará la prometida gala de presentación que releve el obsoleto acto del Salón de los Carteles en los que se oficializaban unas combinaciones que ya se conocían de antemano. La meta es reubicar al toro en una sociedad que empieza a sacudirse algunos complejos a la vez que se marchita la ajada deriva woke.

José María Garzón ha comparecido ante los medios para exponer las líneas generales de su proyecto.
José María Garzón ha comparecido ante los medios para exponer las líneas generales de su proyecto. / Juan Carlos Vázquez

De la juventud y la Venta de Antequera

Pero hay más, como la prometida atención a la juventud -el llamado tendido joven funciona como un rayo en sus plazas- o la revitalización de las novilladas que el gerente de Lances de Futuro aplaza para 2027 en su vertiente ganadera por la premura del tiempo que le impide con contar con encierros premium, según su propia definición, para este 2026.

La revitalización de la Real Venta de Antequera como expositor de las corridas a lidiar en la Feria merece mención aparte. Garzón apuesta por llevar cinco, seis, siete encierros a esas vetustas corraletas que dejaron de utilizarse a finales de los 80. Sería un gran acierto, con una proyección impresionante en la afición, especialmente la más menuda, y en la definitiva recuperación de un recinto sacado del olvido por Lola Rojas y Daniel de la Fuente. Pero no lo tendrá fácil: los ganaderos fruncen el ceño y argumentan -también tienen su parte razón- que el exceso de manejo es contraproducente. La apuesta, en cualquier caso, merece la pena.

260107 GARZÓN Y MORANTE EN LA HUERTA SAN ANTONIO
260107 GARZÓN Y MORANTE EN LA HUERTA SAN ANTONIO

Del modelo de temporada

¿Qué más hay por ahí? Podríamos proseguir con el asunto de la televisión. Garzón tiene encarrilado un modelo mixto que sumaría la trascendencia y la difusión de Canal Sur -la retransmisión de las seis corridas del pasado año fue un bombazo- con la especialización del canal temático One Toro al que le otorgaría un impagable balón de oxígeno después de un año de supervivencia en el que han logrado salir del concurso de acreedores.

El gerente de Lances de Futuro también se refirió al modelo de temporada que en líneas generales respeta la columna vertebral del legado por Pagés pero matiza alguno de sus tramos. La tradición marca el arranque de la temporada en la lujosa tarde del Domingo de Resurrección, que este año se adelanta al 5 de abril. El siguiente tramo del abono se traslada con acierto al siguiente fin de semana -10, 11 y 12 de abril- volviendo a retrasar el arranque del ciclo continuado al miércoles 15 de abril para finalizar el domingo 26.

Podrían ser 18 corridas de toros en un abono que rescata la fecha del Corpus -se aventura un cartel de campanillas- y apuesta por ir alargando San Miguel por su comienzo desechando partirlo en dos fines de semana. Habló de la posibilidad de dejar algún hueco libre en los carteles, también en el ciclo septembrino, que se antoja una opción abierta a esa hipotética vuelta de Morante que no ha confirmado aún a ninguna empresa su definitiva disposición a torear por más que se le siga haciendo hueco en Sevilla, Ronda y el otoño madrileño.

En la rueda de prensa hubo más perlas, algunas casi desapercibidas. Garzón no ha cruzado una palabra con Ramón Valencia aunque ya tiene -¿Hizo falta mediación?- la lista de abonados. El contrato rige para los próximos cinco años pero no contempla una prórroga. La hipotética renovación de la empresa, en esa tesitura, sería rubricando un nuevo documento con unos caseros que han tomado buena nota de las cuitas del pasado para confiarle única y exclusivamente la gestión taurina de la plaza. Y mientras se sueña con José Tomás y Morante deshoja la margarita -la opción actual pasaría por no torear a corto plazo- sólo queda una cosa: presentar los carteles…

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