Las obras para instalar los toldos en el puente suprimen temporalmente una acera y el carril bici, lo que ha motivado la denuncia de la asociación A Contramano
Las obras en el Puente de San Telmo comenzaron el pasado viernes con el objetivo de instalar toldos que aporten sombra y permitan incorporar alumbrado a la estructura. Los trabajos, que se prolongarán hasta el mes de mayo, han generado críticas entre colectivos ciclistas y peatones por la supresión temporal de una acera y del carril bici.
La asociación A Contramano ha presentado una denuncia formal ante Urbanismo en la que reclama la “habilitación de itinerarios ciclo-peatonales accesibles durante el periodo de duración de las actuaciones” y que estos estén “debidamente señalizados”.