Fin de curso en zapatillas de ballet
La Escuela de Danza Sevilla puso ayer el broche final al año académico con una gala infantil en la Sala Joaquín Turina · El centro ofrece en julio cursos intensivos de danza clásica, jazz lírico y jazz 'funky'
Más de una década hace desde que doce alumnas bailaron por primera vez en la fiesta de fin de curso de la Escuela de Danza Sevilla, y alrededor de 80 las que se subieron ayer al escenario de la Sala Joaquín Turina, en el Centro Cultural Cajasol, bajo las directrices de la profesora y directora de la escuela Carmen García Sánchez. Desde que abrió sus puertas en 1998, el centro ha ido paso a paso especializándose en la enseñanza de ballet clásico y danza española, y muchos de sus alumnos han aprobado las pruebas oficiales de acceso al conservatorio.
Viva la danza fue la primera coreografía programada en la mañana de ayer, un montaje de María de los Ángeles Sánchez Murcia, la cual también bailó junto a sus alumnos María Valenzuela, Jesús Sánchez y Marisa Ojeda, entre otros.
La bailarina Ana Gálvez deleitó a todos los presentes con el Solo Cello, del mismo modo que lo hicieron María de la Peña en Variación de la Sílfide, María Pedernal en Variación de Giselle y Blanca Clavero en Variación de la Bella Durmiente.
La mayoría de los alumnos tienen entre cinco y diez años, aunque la danza clásica no tiene edad, y en las instalaciones de la escuela se pueden ver alumnos hasta de 20 años. De hecho, su propia directora, Carmen García, reconoce que no fue hasta los 18 años cuando empezó a dar clases -aunque ya poseía ciertas lecciones de flamenco- y decidió abandonar su carrera de Derecho por el baile. No obstante, entre tantas zapatillas de ballet, no hay duda que la danza clásica es algo de chicas. Pocos son los niños que continúan dando clases más allá de los siete años, ya sea por falta de afición, por decisión de sus padres o por miedo al concepto que la sociedad tenga. Prueba de ello es que sólo dos alumnos participaron en la gala de fin de curso de ayer.
La segunda parte del programa de la audición estuvo protagonizada por grandes grupos de pequeñas bailarinas que danzaron en el escenario al compás del Vals de las flores, de una polka y al estilo más cabaretero del can-can. Quién sabe si alguna de estas pequeñas danzarinas dirán algún día aquello de "Mamá, quiero ser artista".
CURSO DE VERANO
La gala celebrada ayer en la Sala Joaquín Turina puso el broche final al curso académico, sin embargo, la Escuela de Danza Sevilla permanecerá abierta durante el mes de julio. A partir de mañana lunes, comienzan diferentes talleres intensivos de clásico de nivel elemental, intermedio y avanzado; jazz lírico yjazz funky. Las personas interesadas deben ponerse en contacto con la directora de la escuela, ubicada en la calle Santa Ángela de La Cruz, 29 (junto a la Plaza la Encarnación), acudiendo a las instalaciones del centro o a través del teléfono 954 212 550.
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