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Hitos paisajísticos de la provincia

  • La Red de Información Ambiental de Andalucía (Rediam) y la empresa Territoria elaboran un catálogo de los espacios que gozan de mayor visibilidad en el paisaje andaluz

El Castillo de Cote (Montellano), la Ermita de San Mateo (Carmona) y las Caleras de la Sierra (Morón de la Frontera) son los tres hitos que cuentan con una mayor visibilidad paisajística de la provincia de Sevilla, según el estudio Caracterización de Demarcaciones Territoriales de Andalucíaen base a parámetros de visibilidad. Hitos visuales, realizado por la Red de Información Ambiental de Andalucía (Rediam), adscrita a la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, y la empresa Territoria. Este documento, a modo de top ten, recoge los principales hitos sobresalientes del territorio andaluz que, además de contar con un alto valor intrínseco -ya sea por sus cualidades naturales o por formar parte del patrimonio histórico-, gozan de una alta accesibilidad visual y se erigen en elementos visualmente singulares y de referencia paisajística en Andalucía. El conjunto histórico de Mijas, la Peña de los Enamorados (ambos en la provincia de Málaga) y la Alcazaba y murallas del Cerro de San Cristóbal, en Almería, ocupan las tres primeras posiciones.

En el caso de la provincia de Sevilla, además de los tres mencionados anteriormente, le siguen por orden el Colegio-Universidad Purísima Concepción (Osuna), el Castillo de Setefilla (Lora del Río), el Monasterio La Cartuja (Cazalla de la Sierra), la Ermita de Ntra. Sra. de Setefilla (Lora del Río), Santa María la Blanca (Fuentes de Andalucía), la Iglesia de Santa Ana (Guadalcanal) y el Antiguo Convento de la Victoria (Estepa).

La identificación de estos hitos paisajísticos se ha realizado solamente atendiendo a parámetros de visibilidad. A través del Sistema de Visibilidad de Andalucía (SVA), los expertos han medido la superficie desde la que puede verse cada uno de los hitos, y la han ponderado según el numero de posibles observadores que frecuentan estos territorios. "Teniendo en cuenta esta última característica, puede ocurrir que determinados hitos muy visibles desde amplios ámbitos territoriales no aparezcan en las primeras posiciones de esta lista por no encontrar poblaciones ni vías de comunicación importantes desde los que dichos hitos sean visibles. En definitiva: el ranking se ha hecho estimando el número de potenciales miradas que se dirigen a cada uno de los puntos de interés", argumenta Francisco Cáceres, jefe de servicio de Evaluación y Análisis Ambiental de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio.

Para la elaboración de este censo paisajístico, los expertos descartaron elementos que exceden los límites del ámbito de estudio, como el faro de Alborán; otros cuya superficie supera las cien hectáreas, en el caso de conjuntos patrimoniales o aquellos que están localizados en el interior de zonas urbanas, a menos que queden dentro de los límites de conjuntos o sitios históricos. Asimismo, quedan fuera del estudio hitos que se hallan ya declarados por otra figura de protección (Madinat al-Zahra o Baelo Claudia) o cuyo disfrute paisajístico se deriva de su naturaleza interna y no de su atractivo visual desde otros puntos del territorio. Las zonas, enclaves y yacimientos pertenecientes al patrimonio arqueológico, especialmente aquellos carentes de elementos físicamente sobresalientes (dólmenes, asentamientos, necrópolis, etcétera), también han sido excluidos.

"El siguiente paso consistió en la simplificación de los conjuntos patrimoniales de tipo poligonal (la mayoría Conjuntos y Sitios Históricos). De los elementos puntuales, en general numerosos, que encontramos dentro de sus límites, conservamos sólo el más representativo de cada uno de ellos. Esto es, en principio, el que goza de mayor accesibilidad visual y actúa, por tanto, como elemento de referencia del conjunto en cuestión", asegura Cáceres.

Siguiendo en el análisis preparatorio de los datos, los investigadores abordaron el tercer y más poblado subconjunto de bienes patrimoniales: el conformado por los elementos puntuales localizados fuera de suelo urbano. Entre éstos, la mayor representación corresponde a Bienes de Interés Cultural de muy diversa tipología (castillos, torres, ermitas, puentes, etcétera). "En general, se trata de hitos más o menos aislados espacialmente y, por tanto, aptos para ser tratados de forma individualizada", mantiene Michela Ghislanzoni, de la empresa Territoria. Como paso previo a su caracterización visual, esta capa fue combinada con la de faros, para constituir así una sola capa de puntos. "Todos ellos recibieron luego su valor de accesibilidad visual ponderada y de intervisibilidad simple, como en el caso del primer subconjunto de bienes patrimoniales, por asignación directa del valor del pixel sobre el cual se localizan", prosigue Cáceres.

También para estos hitos de naturaleza puntual se derivó luego el valor de prominencia vertical. El cálculo de los correspondientes estadísticos y su posterior análisis permitió diferenciar aquellos bienes más sobresalientes desde el punto de vista topográfico -como el Castillo de Albánchez de Mágina o la Torre de Cerro Gordo-, de otros que destacan escasamente -como la Ermita de San Mateo- o no lo hacen en absoluto de su entorno, como la Torre de Bujarcáiz, actualmente sumergida bajo las aguas del embalse del Tranco de Beas.

"Por su parte, del patrimonio natural andaluz decidimos analizar únicamente los monumentos naturales; espacios o elementos de especial notoriedad, rareza o belleza que, por sus dimensiones relativamente reducidas, pueden ser identificados como hitos o lugares puntuales más que como espacios amplios. De tales monumentos, se descartaron además aquellos con superficie superior a las 30 hectáreas", concluyen los expertos.

Ésta es una de las múltiples aplicaciones del Sistema de Visibilidad de Andalucía, un modelo digital de la variable "visibilidad" que considera todos y cada uno de los puntos del territorio de nuestra comunidad autónoma, respondiendo para cada punto de Andalucía a cuestiones como cuánto se ve, cómo se ve, desde dónde se ve, cuántos observadores dirigen sus miradas hacia él y de qué manera lo hacen (con mayor o menor interés por lo que están viendo, de forma directa o de manera más lateral, etc...). Este sistema ha sido íntegramente desarrollado en el seno de la Red de Información Ambiental de Andalucía (Rediam), y supone un avance muy importante a la hora de considerar el paisaje de una manera objetiva, y es complementaria a cualquier otra aproximación que se haga del territorio en base a otros valores naturales, culturales, sociales o económicos.

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