Vivir

Pescadores por un día en Estepona

  • Turismo Marinero ofrece a las familias adentrarse en el mundo de la pesca artesanal con talleres y excursiones

Hace tres años Shonia Cruz Ibarra y Pedro Hernández Díaz, pescadores de profesión, decidieron llevar su relación con el mar un paso más allá. Así nació su empresa Turismo Marinero Costa del Sol, con base en Estepona, para la que ya han conseguido el Sello de Calidad Turística. Proponen excursiones en el mar para acercarse a los pescadores, que son sus amigos y su familia, así como en el puerto y en el casco histórico de la localidad. Trabajan en cooperación con otras empresas de la zona, como con la que les deja los veleros o catamaranes para las excursiones.

La familia de Shonia Cruz tiene un hotel en Córdoba y la de él es de tradición pesquera. Al mezclar sus raíces turísticas y marineras surgió la idea de organizar excursiones al mar, junto con los pescadores, y mostrar a los visitantes el patrimonio de este sector. "Hay que enseñar, dar a conocer este mundo, que no está nada valorado. Si yo enseño cómo hay que pescar pienso que la gente va a darle mayor valor", explica ella. Además, cree que su trabajo funciona, porque después de las excursiones siempre le preguntan dónde y cómo pueden comprar y preparar los productos frescos del mar. Por eso sus actividades las complementan con salidas gastronómicas y en su blog tienen una parte importante dedicada a recetas. La finalidad es promover la gastronomía mediterránea y extender el consumo de pescado. En su opinión, si las personas van a la lonja sería más justo para los trabajadores del mar.

Las actividades se pueden consultar y reservar en su página web, que actualizan cada día. También tienen un blog integrado en la red. Adela Camino Yuste, una licenciada en Ciencias del Mar que trabaja con ellos desde el año pasado, les ayuda a ampliar el contenido más específico, tanto en el blog como en las excursiones. También hacen concursos y dan premios. Según cuentan, cuidan mucho a los seguidores de la página y éstos se suelen convertir en clientes.

"Las plataformas de viajeros son muy importantes para nosotros, porque la experiencia no acaba cuando se van, sino que nos recomiendan y además repiten de año en año", cuenta la pescadora muy contenta. La razón es que cada vez aumentan más las reservas y salen siempre casi llenos. Los grupos son reducidos, no más de 10 personas, para mantener el contacto humano y la cercanía. En cuanto al mínimo de personas para salir al mar, a veces han salido sólo con una pareja, sobre todo en abril o mayo, que son los meses más tranquilos.

Entre las actividades que ofrecen destaca la Ruta de los Pescadores, durante la que los visitantes salen al mar con ellos y aprenden cómo hacen su trabajo. Otra de las más especiales es la Ruta del Pez Volador, centrada concretamente en la pesca de este último, que pasa cerca de la localidad en verano. Cuando regresan a tierra, enseñan el proceso de salazón y secado de los populares volaores. Estas dos actividades acaban con la excursión Marinero en Tierra, que también se puede hacer por separado, y que consiste en descubrir el puerto pesquero. En general, se trata de enseñar las tradiciones y la historia de la pesca.

Para continuar el movimiento de la empresa durante el invierno, comenzaron a trabajar en actividades alternativas un poco más específicas. Así, diseñaron talleres, como el de nudos marineros, que después se maquetan sobre una carta náutica del Estrecho de Gibraltar, u otro en el que enseñan a reconocer y tratar el pescado fresco. El año pasado ya realizaron rutas turísticas y gastronómicas por el barrio de los pescadores. Próximamente, esa actividad va a llegar también al casco histórico de Estepona, aprovechando la remodelación de las calles con ornamentación marinera.

Otro de los focos importantes de trabajo durante el invierno son los centros educativos. "Para nosotros son súper importantes los niños, y tenemos un catálogo de ofertas especiales para grupos", explica Shonia Cruz. Organizan visitas para colegios y preparan actividades diferentes que complementen el temario que estén dando en ese momento. Aunque sólo salen al mar a partir de los ocho años, trabajan con niños desde preescolar hasta alumnos de instituto. Les embarcan para enseñarles el litoral, las torres de almenara y, después, el puerto y la lonja; en general, todo lo que concierne a su trabajo.

Una de las nuevas propuestas en las que están trabajando para empezar en septiembre es una gymkhana marinera. Las pruebas que tienen que completar están relacionadas con el mundo de la pesca. Por ejemplo, una de ellas es buscar la zona más septentrional del faro y hacerse allí una foto. Su objetivo es extender la cultura de respeto por el mar, como conocer y entender las tallas mínimas para la pesca.

Sus calendarios también cambian según la estación. Las salidas al mar están más demandadas en primavera y verano, entonces las excursiones son entre semana y por las mañanas, cuando trabajan los pescadores. El resto del año las actividades se concentran en los fines de semana y días festivos. Por ejemplo, en la semana blanca, organizan una Ludoteca Marinera, con talleres, picnics, juegos y salidas en kayak.

La pequeña empresa crece a pasos agigantados. Este otoño esperan afianzar su relación con el grupo turístico Tui, que trabaja con los cruceros que llegan a Málaga. Este grupo ha incluido entre las opciones que ofrecen a sus clientes las visitas guiadas y jornadas gastronómicas de Turismo Marinero. Por ahora, tienen contratadas tres excursiones. Si todo sale bien tras las pruebas, esperan que Tui los incorpore entre sus actividades habituales para 2015.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios