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28 años de ayuda al toxicómano en peligro

  • Pte. de la Asociación BrotesTodos los meses del año, durante casi tres décadas, la Asociación Brotes abre sus puertas para atender las demandas de quienes más lo necesitan, los drogodependientes. El próximo marzo puede que sea el último mes en el que desarrollen sus programas, debido la falta de pago de las subvenciones públicas

La parroquia de Juan XXIII vio nacer hace 28 años, de manos de Cáritas, la Asociación Brotes de Ayuda al Toxicómano, un referente en la barriada por su trabajo con jóvenes y padres que han sufrido y sufren el problema de las drogas, así como por su labor preventiva. Casi tres décadas de trabajo, ahora, ven correr el peligro inminente de desaparecer, "aunque la demanda de asistencia se ha triplicado en los últimos tiempos; en el último año, por ejemplo, atendimos 750 actuaciones", cuenta Alberto Bobo, presidente de la asociación. El motivo no es otro que el recorte y retraso del pago de las subvenciones por parte del Ayuntamiento y la Junta de Andalucía, "unos ingresos que nos permiten desarrollar nuestros talleres así como pagar a la trabajadora social. El año pasado teníamos tres, ya sólo tenemos a una y lleva dos meses sin cobrar", se queja el presidente de Brotes, que es voluntario de la organización desde hace doce años. En la tarea preventiva destacan los talleres de formación para aquellos jóvenes mayores de 18 años que abandonaron sus estudios y quieren sacar el título de la ESO y la escuela de padres y madres. En el campo de la incorporación, además de la atención y acogida del drogodependiente, se procura la inserción en el mercado laboral a través del Proyecto Empléate y se desarrolla el taller de madres de hijos toxicómanos. "Además de la actividad del taller, aquí reciben información sobre sus hijos presos, ya que todas las semanas una voluntaria de Brotes acude a la cárcel para asesorarlos".

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