Una casa para deleite de los sentidos
La escuela Arteaula cumple 20 años de promoción de la música, la literatura, el dibujo y la pintura
En el número 10 de Doña María Coronel se encuentra una casa típica sevillana de dos plantas. En su interior, se respira música (casi todas sus habitaciones están equipadas con un piano), literatura y pintura. Una puerta abierta a las Bellas Artes y a cuantos han querido aprender de ellas durante los 20 años de vida que el proyecto Arteaula tiene ya. Iniciativa de la asociación sin ánimo de lucro que porta el mismo nombre, son muchas las actividades que en este edificio se vienen celebrando con el aval de un cuerpo de profesionales docentes que, sin más pretensión que acercar estas disciplinas a menores y adultos, han sabido transmitir su pasión por el arte.
En la actualidad, unos 120 alumnos reciben clases en la escuela dirigida por Jorge Duarte, también presidente de la Asociación Arteaula. "Hace dos décadas empezamos con 40 alumnos y, en tiempos de bonanza, hemos llegado a tener 300", cuenta Duarte que, tras licenciarse en Derecho y cursar el Grado Profesional de Piano, encauzó su vida hacia el mundo de la empresa.
Amante de las letras -"escribo novelas y relatos, algunos ya publicados como Crónica Rosa y Por un puñado de sal"-, el director de la escuela suma a sus aficiones por la acuariofilia, la cocina o la escritura de guiones de cortometrajes -"sería un sueño hecho realidad que se llevara al cine alguno de ellos"- su auténtica pasión por la música. "Comencé impartiendo clases de piano, pero lo dejé para dedicarme por completo a la gestión y organización de Arteaula".
La academia, que inició su andadura bajo el nombre de Musicaula y estaba dedicada en exclusiva a la música, pronto amplió su catálogo de actividades hacia la creación literaria y el arte, en concreto, la pintura. Hoy, a los instrumentos de piano, guitarra (flamenca, clásica y eléctrica), violín o flauta, entre otros talleres como el de saxofón, canto o iniciación a la música y solfeo, se suman las clases enfocadas a la pintura y el dibujo así como a la escritura. "Además, también desarrollamos talleres monográficos de forma más ocasional de proyectos que se presentan en la escuela como el de DJ o guión cinematográfico", añade el director.
Aunque todas las disciplinas que se imparten van dirigidas al público adulto y al infantil, es en la formación de los menores donde se hace especial hincapié.
En el éxito de esta escuela son muchos los factores que intervienen, pero quizás sea su método de trabajo el que le ha procurado su estabilidad. "Todas la clases son individuales. Al tratarse de un proyecto de una asociación cultural sin ánimo de lucro, podemos permitirnos ofrecer este servicio, que no resulta rentable pero es más efectivo. Excepto los grupos de iniciación a la música y los de dibujo y pintura, el alumno recibe su clase de forma particular. Además, se suma la flexibilidad con la que se trabaja. No hay límite para el alumno. Él puede decidir cuánto tiempo quiere estar con nosotros. La media es de unos 4 ó 5 años".
Entre las ventajas que obtiene el asociado se encuentran la disponibilidad de la biblioteca del centro, el acceso a internet y al material didáctico, descuentos en espectáculos, las visitas a museos, excursiones culturales o conferencias, entre otras.
A final de curso no faltan las audiciones y, para quienes se dedican a la pintura, la posibilidad de exponer en la sala empleada como galería. Un lugar para dejarse llevar por los sentidos.
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