Los nuevos períodos de rebajas

El Black Friday se convierte en pesadilla negra

  • Los comercios registran un descenso acusado de ventas con anterioridad a esta jornada especial

  • Los empresarios lamentan que los consumidores se acostumbran a las compras en días de promoción y reclaman una regulación

Un arma de doble filo. El pequeño comercio empieza a cuestionar los beneficios que el Black Friday, que es oficialmente este viernes 24 de noviembre, produce en sus ventas globales. En Sevilla, esta tradición norteamericana se celebra con fuerza desde hace cuatro años pero, como sucede en el resto de España, se ha desvirtuado. Mientras las grandes cadenas de distribución y firmas internacionales venden fundamentalmente en periodos de descuentos como éste, las tiendas más tradicionales ven cómo los clientes dejan de acudir en las semanas y días previos al viernes negro y cómo se va al traste la, otrora, provechosa campaña de Navidad.

El Black Friday se celebra en Estados Unidos la jornada siguiente al día de acción de gracias, que es este jueves. En este país llevan desde principios de noviembre con las ventas de Navidad y el viernes negro se ofrecen importantes ofertas. En España, como explica Tomás González, presidente de la Confederación Provincial de Comercio y Servicios de Sevilla (Aprocom), la filosofía de esta fecha está totalmente desvirtuada: "El Black Friday se celebra cuando ya llevan un mes de ventas y es sólo un día. Aquí pensamos que aumentando su duración vamos a vender más. En España habría que desplazarlo y no ponerlo en el mejor periodo de ventas. Así nos cargamos las ventas del mes anterior y del posterior".

El 'Black Friday' tiene una incidencia negativa en el conjunto de las ventas de Navidad

Son muchas las tiendas que llevan desde el lunes con grandes ofertas con motivo del viernes negro. De un día se ha pasada a una semana, o incluso a diez días, y los comercios que ofrecerán sus promociones a partir de mañana las extenderán hasta el domingo en la mayoría de los casos. La mayoría de las tiendas consultadas por este periódico, principalmente negocios locales, aseguran que llevan días o semanas sin vender nada porque los clientes esperan a las ofertas. "Se nota que el público espera al Black Friday. A los clientes de confianza les decimos nosotros que esperen cuando vienen a comprar algo", señalan desde la sastrería O'Kean. "Lo que hace es perjudicar", cuenta una empleada de una de las zapaterías de Paco Rodríguez. En la zapatería Anda, al comienzo de la calle Velázquez, las dependientas Raquel y Conchi también se quejan de esta circunstancia y de la competencia desleal: "Nosotras lo hacemos el viernes, pero estamos indignadas. No vendemos nada. La gente viene, se prueba los zapatos, y nos dicen que volverán el viernes. Para nosotras es un atraso. Se nota que la gente deja de comprar". En Scalpers, como explica Marta, una de las empleadas, estarán de Black Friday desde el viernes al domingo. También han notado cómo se deja de vender antes: "Así es. La gente viene, pregunta y hace fotos a lo que quiere".

Aprocom advierte que estas promociones sólo benefician a las grandes cadenas

Desde Aprocom reclaman una profunda y urgente regulación de los periodos de promoción y rebajas en España para acabar con "la ley de la selva". El pequeño comercio no puede aguantar la situación actual, advierte Tomás González: "Los clientes se han acostumbrado a comprar sólo en promoción y rebajas. Ni en un día, ni en una semana, ni en cuatro meses se puede solucionar una temporada completa. Ese día se vende más, pero es imposible hacer en una jornada lo de 365. Se está haciendo un daño irreparable al pequeño comercio y de barrio que lamentaremos con el tiempo. Vamos a desaparecer".

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