Protesta contra la prohibición del mercadillo del Charco de la Pava

  • El Ayuntamiento dice que la solución ofrecida a los vendedores del domingo es ir a cualquier mercadillo regulado de la ciudad.

Vendedores del mercadillo del domingo del Charco de la Pava en la Plaza Nueva con pancartas. Vendedores del mercadillo del domingo del Charco de la Pava en la Plaza Nueva con pancartas.

Vendedores del mercadillo del domingo del Charco de la Pava en la Plaza Nueva con pancartas. / José ángel garcía

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Una representación de los vendedores que ponían sus puestos -200 iniciales que crecieron hasta sumar casi 600- los domingos en el Charco de la Pava protestaron este miércoles en la Plaza Nueva para reclamar al Ayuntamiento que puedan seguir manteniendo su actividad, que fue prohibida hace semanas por el Consistorio. Han acudido incluso al Defensor del Pueblo Andaluz. Los vendedores piden que se les regularice.

Fuentes del gobierno local del Ayuntamiento explicaron este miércoles a este periódico que la solución que se ha ofrecido a los vendedores de ese mercadillo del domingo, prohibido en el Charco de la Pava, es "vender en los otros mercadillos regulados de la ciudad siempre que cuenten con autorización porque ya hay suficientes mercadillos en la ciudad y no hay necesidad de montar otros nuevos".

El del sábado sí cuenta con permiso y está regulado. El Consistorio tiene claro que no autorizará más ese mercadillo del domingo en esta zona porque la Policía detectó que "se vendían reiteradamente objetos robados, generaba un problema grave de suciedad además de que no estaba regulado, ni pagaba tasas municipales". La misma decisión se tomó con el mercadillo Mercamatemático de Sevilla Este porque se considera que eran "los casos más graves".

El presunto cobro irregular de cantidades de dinero que van desde los 4 a los 6 euros por puesto es otra de las incidencias que se daba los domingos en el Charco de la Pava, según el testimonio de personas que vendían allí, quienes relatan que un grupo de 7 a 8 personas cobraban esas cantidades a diario a cada uno de los 600 puestos con el argumento de que, sin ese pago, podían quitarle del sitio que ocupaba para vender. Los afectados que han abonado estas cantidades durante años no saben a qué se ha destinado ese dinero, que rondaría los 3.600 euros al día, los 14.400 al mes y los más de 172.000 euros al año. Otras fuentes aseguran que se habrían cobrado hasta 40 euros a algunos puestos.

El efecto directo del cierre del mercadillo del domingo del Charco de la Pava ha sido que los vendedores se han ido masivamente a vender lo que puedan al Jueves de la calle Feria, un mercadillo de artículos usados que se ha quedado fuera de la ordenanza de mercadillos de la ciudad y que se permite por considerarse "tradicional". Según el testimonio de vendedores de El Jueves, hay preocupación en los vendedores de la calle Feria por la saturación de puestos en cualquier calle que está provocando el cierre del que había el domingo en el Charco de la Pava.

Según el gobierno local, El Jueves, donde se venden artículos usados, "está fuera de norma como sucede en todas las capitales andaluzas", se permite por ser ya una tradición y se está estudiando cómo regularizarlo.

En el presupuesto municipal para 2018, Espadas destina 250.000 euros para rehabilitar los solares de los mercadillos autorizados en la ciudad por ordenanza, que suman más de una docena. El Jueves no se incluye.

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