OBITUARIO

A Dios por la amistad

  • Muere a los 84 años Pepe Asián, reconocido cofrade que diseñó numerosos enseres para las hermandades y vistió a varias Dolorosas sevillanas

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Pepe Asián. Pepe Asián.

Pepe Asián.

A la Semana Santa se llega de múltiples modos. Por la familia, por el colegio o por los amigos. Pepe Asián (Sevilla, 1934) lo hizo por la última de estas vías hasta convertirse en uno de los cofrades más destacados del último medio siglo. Diseñador y vestidor de imágenes marianas, su nombre queda ligado a numerosas hermandades para las que trabajó y que ayer expresaron su pésame por el fallecimiento de este sevillano tras complicarse la enfermedad que venía padeciendo las últimas semanas.

Se crió en la céntrica Plaza de Zurbarán, en el seno de una familia poco cofradiera. Luego estudió en el extinguido Colegio de los Escolapios, donde hoy se encuentra la sede de Emasesa. A los 29 años empezó a trabajar como administrativo en Astilleros, de donde se prejubiló en 1989.

Allí aprendió una de las cualidades con las que destacó durante su vida: la rotulación. Fue un compañero, prioste de la Soledad de San Buenaventura, quien se la enseñó. Esta habilidad la desarrolló hasta el punto de que muchos de los pergaminos que el Consejo de Cofradías ha entregado a los pregoneros estaban escritos por él.

Pero, sin duda, una de las mayores aportaciones a la Semana Santa ha sido su labor como diseñador, que ha aplicado a elementos tan diferentes como sayas, mantos, palios y piezas de orfebrería. El diseñador Francisco Javier Sánchez de los Reyes señala que su trabajo como dibujante y diseñador comenzó a finales de los 60, "con un estilo muy cercano a Rodríguez Ojeda, con influencias de Antonio Dubé, con dibujos clásicos, barrocos y elegantes". Destaca en este apartado el dibujo interior de las bambalinas, el techo de palio y los faldones del segundo paso de la Carretería, al que supo imprimirle el acentuado sello romántico de la corporación del Arenal. También diseñó la reja de la capilla sacramental del Santuario del Rocío y el nuevo palio de la Virgen de la Cabeza, de las Siete Palabras, del cual sólo se ha bordado, por ahora, la bambalina frontal.

Otra de sus habilidades era pintar sobre telas. De sus manos salieron numerosos reposteros, cubrepalios, doseles, ropajes y hasta retablos elaborados con esta técnica.

También es digna de destacar su faceta como vestidor de imágenes marianas. En el libro 'El arte de vestir a la Virgen' (editado por Almuzara) reconocía que "no había inventado nada" en la complicada labor de ataviar a los iconos sagrados. Siguió, en este sentido, la estética implantada por los grandes maestros de su generación, como Antonio Fernand, Paco Morillo o los hermanos José y Antonio Garduño. No obstante, a Pepe Asián hay que reconocerle la virtud de hacer destacar a la imagen por encima de la colocación del encaje. La labor del vestidor como aspecto secundario. Lo que predominaba siempre era el rostro de la Virgen. Que la mirada del devoto sólo se fijara en Ella.

Tuvo el honor de vestir, entre otras, a las dos Dolorosas de los Servitas, a Madre de Dios de la Palma, a la Virgen del Subterráneo, de la Palma, la de la Hiniesta y la anterior del Patrocinio, la que fue pasto de las llamas en el incendio de 1973.

Hermano de la Cena, los Servitas y la Macarena, su gran devoción fue la Virgen de la Esperanza, a la que visitó en 2014 minutos antes de ingresar en el hospital para una operación de la que tardó tiempo en recuperarse. Fue durante esta convalecencia cuando la Hermandad de la Redención le tributó un homenaje por su trayectoria cofradiera con la entrega del tercer Olivo de Plata.

De sus años de juventud ha seguido conservando los grandes amigos a través de los cuales comenzó a frecuentar las hermandades. Entre ellos se incluyen cofrades reconocidos como Antonio Dubé de Luque o Jesús Creagh, quien destaca de Asián "su servicio pleno a las hermandades. Su impronta será imperecedera en muchas corporaciones". Una obra que fue motivo de la exposición celebrada en 2014 en la Fundación Cajasol, donde se mostraron piezas de diversas hermandades diseñadas por Pepe Asián. Un legado del que hablarán los siglos.

La misa córpore insepultoserá hoy, a las 10:00, en la Parroquia de San Marcos. Después se rezará un responso en la Capilla de los Servitas.

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