Sevilla

El Macarena incorpora un nuevo navegador para tratar arritmias

  • El Hospital dispone de Rhythmia, un sistema que permite realizar mapas anatómicos y eléctricos del corazón en 3D, más precisos, para eliminar trastornos graves del latido

El doctor Ernesto Díaz Infante, responsable de la Unidad de Arritmias en el Hospital Macarena, durante una intervención con el navegador Rhythmia en la Sala de Electrofisiología. El doctor Ernesto Díaz Infante, responsable de la Unidad de Arritmias en el Hospital Macarena, durante una intervención con el navegador Rhythmia en la Sala de Electrofisiología.

El doctor Ernesto Díaz Infante, responsable de la Unidad de Arritmias en el Hospital Macarena, durante una intervención con el navegador Rhythmia en la Sala de Electrofisiología. / R. S.

La Unidad de Arritmias del Hospital Macarena ha incorporado un nuevo navegador de última generación, Rhythmia, para el diagnóstico y tratamiento de arritmias complejas. El sistema aporta precisión y acorta los tiempos frente a un problema de salud que tiende a aumentar de manera paralela al envejecimiento de la población y a la mayor supervivencia de las cardiopatías. "Frente a navegadores convencionales, Rhythmia cuenta con un catéter especial, que tiene forma de esfera y 64 polos (electrodos). Con este navegador creamos mapas del corazón en tres dimensiones y alta definición en poco tiempo", explica el doctor Ernesto Díaz Infante, responsable de la Unidad de Arritmias.

Mediante cateterismo, Rhythmia cartografía el corazón y los especialistas identifican los focos que desencadenan las arritmias. Una vez localizados, el tratamiento consiste en destruirlos, a través de radiofrecuencia (calor) o por crioablación (frío). Al anular los focos de la arritmia, el órgano vital recupera el ritmo normal de los latidos.

El Hospital Macarena incorporó la nueva tecnología el pasado mes de diciembre convirtiéndose en el primer centro andaluz en disponer de Rhythmia. El arsenal tecnológico frente a las arritmias se completa con otros dos navegadores existentes (Navx y CARTO) en el hospital universitario. Se estima que el primer año, al menos, 25-30 pacientes que sufren trastornos severos del ritmo cardíaco se beneficiarán de las nuevas prestaciones de Rhythmia.

El proceso de diagnóstico y tratamiento se realiza en la Sala de Electrofisiología de la Unidad de Arritmias, que pertenece al servicio de Cardiología del Hospital Macarena, un espacio con equipamientos médicos de última generación. Los cardiólogos especializados en electrofisiología realizan los procedimientos en una sala plomada para evitar radiar al exterior; y trabajan provistos de múltiples sistemas de protección frente a radiaciones (trajes, collarines y gafas plomadas para protegerse y dosímetros que recogen la radiación que reciben mensualmente). "Durante el cateterismo utilizamos los Rayos X para comprobar la ubicación de los catéteres. El sistema Rhythmia permite reducir esta radiación y esto supone un beneficio para el paciente y el personal que trabaja en la sala", explica el doctor Díaz Infante.

El proceso comienza con punciones en la vena femoral del paciente. A través de un catéter, los especialistas acceden al interior del corazón con el objetivo de crear el mapa anatómico y eléctrico del órgano vital del paciente. Una vez que alcanzan el corazón, el catéter con la esfera de 64 electrodos comienza a rastrear las paredes del corazón para identificar los puntos que permiten la conducción de la electricidad encargada de coordinar el movimiento del corazón.

Una vez obtenido el mapa eléctrico y anatómico en 3D, los especialistas identifican las anomalías que generan el ritmo irregular de los latidos. Esta localización de los puntos exactos donde se genera la arritmia es clave para que la ablación resulte eficaz; y para ello, es necesario disponer de alta tecnología. Durante el proceso terapéutico, que se desarrolla en la misma sesión, los doctores colocan otro catéter sobre los puntos eléctricos responsables del trastorno y los anulan mediante calor (radiofrecuencia) o congelación (crioablación). Se trata de procedimientos realizados desde el interior de las cavidades cardiovasculares que requieren del entrenamiento de personal muy especializado. "Con las imágenes en 3D se puede apreciar cómo se activa eléctricamente el corazón y cómo se propaga la electricidad mediante una gama de colores; de este modo comprobamos cómo y dónde se origina la arritmia. Buscamos el punto débil del circuito eléctrico que constituye la arritmia y lo destruimos", asevera el especialista.

Mientras el doctor maneja los catéteres, a través de la femoral, puede comprobar en seis monitores la ubicación de cada dispositivo y el desarrollo de sus maniobras. Dos monitores muestran imágenes obtenidas por Rayos X, que se realizan durante el procedimiento; otras dos pantallas ofrecen las imágenes de polígrafo; y las dos últimas muestran las reconstrucciones tridimensionales del navegador. También disponen de imágenes ecocardiográficas (por ultrasonidos) cuando lo requieren. Mientras que parte del equipo (cardiológos especializados en electrofisiología, enfermeros expertos y auxiliares) realiza la intervención en la sala plomada; en una sala contigua, otros miembros del equipo manejan los sistemas informáticos necesarios para la intervención. El equipo de Electrofisiología del Macarena liderado por el doctor Díaz Infante lo integran además los doctores Rocío Cózar León y Pablo Bastos Amador, y un equipo de cuatro enfermeros especializados (Pilar Nieto, Isabel Borrego, Yolanda Calero y José Carlos Rodríguez).

El corazón funciona como un motor que tiene cuatro cámaras que se mueven de manera sincronizada y coordinada mediante una red eléctrica. El movimiento se genera a partir de la chispa vital que se propaga por el órgano mediante un sistema específico de conducción que actúa como si se tratara de un cableado. "Un marcapasos fisiológico es el responsable de marcar el ritmo de las cuatro cámaras de forma sincronizada. La electricidad del corazón es el director que lo coordina todo. La arritmia se produce cuando un foco se activa de manera autónoma (como si fuera un segundo director de orquesta), de modo que el movimiento del corazón se acelera en exceso; y las cámaras pierden la coordinación. Otras veces la arritmia se produce a raíz de una especie de cortocircuito en la red eléctrica del corazón", explica el doctor Díaz Infante. Las consecuencias del ritmo irregular pueden ser nefastas. El proceso diagnóstico y terapéutico de las arritmias se realiza en una misma sesión, que puede durar hasta cuatro o cinco horas. El navegador Rhythmia es especialmente útil para tratar arritmias complejas como fibrilación auricular, taquicardia ventricular y arritmias en cardiopatías congénitas.

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