Presidente de Cocereales

José Ortega Cabello: “Se deben proteger los cereales como cultivo histórico y necesario”

  • Cocereales va a cargar en el Puerto de Sevilla un barco con 5.000 toneladas de trigo duro para la exportación y anima a las cooperativas a vender fuera.

José Ortega José Ortega

José Ortega

La cooperativa de segundo grado tiene delante el reto de la supervivencia, a lo que se enfrenta con un ambicioso plan estratégico para crecer en todos las vertientes: facturación, socios y servicios. Recién llegado a la presidencia, aunque no a la cooperativa, José Ortega Cabello tiene como misión sacar adelante con éxito este plan en un momento complicado para el sector cerealista. Cocereales es la antigua Cereales Sevilla y actualmente comercializa la producción de más de una quincena de cooperativas base y representan a más de 10.000 agricultores de Sevilla, Huelva y Cádiz.

–Asumir la presidencia de Cocereales es una gran responsabilidad ¿no?

–Sí, por supuesto, hablamos de una cooperativa de segundo grado con más de 30 años de historia, y que ha sido y es el mayor grupo cerealista del sur de España y el segundo a nivel nacional.

–Han cerrado la campaña con 25 millones de facturación ¿Están contentos o es una cifra mejorable?

–Es una cifra bastante mejorable. Para empezar tanto la producción como los precios de la última campaña han sido más bajos que la media de los últimos años. Además, con el nuevo plan estratégico a buen seguro que aumentaremos la facturación. Y por último, estamos proponiendo fórmulas a otras cooperativas para que nos conozcan mejor y puedan asociarse a Cocereales.

–Ha sido una campaña de precios bajos y aunque hay muchas variables en juego parece que va a seguir siendo la tónica, ¿no?

–Pues sí, aunque los mercados son impredecibles, en trigo duro y girasol, que son nuestros principales cultivos, en el corto y medio plazo todo parece indicar que se mantendrán precios bajos. Las variables de las que dependen los precios, en un sector globalizado, son muchas como la climatología, el petróleo, el cambio euro-dólar o las políticas. Hay que tener en cuenta que no todos los países compiten en igualdad de condiciones en esas variables comentadas, y en este sentido Andalucía pierde competitividad.

–¿Es cierto que está bajando la superficie de cereales y oleaginosas pasando las tierras a olivar o a otros cultivos en busca de más rentabilidad?

–Desgraciadamente así es, nuestros cereales, en un mundo globalizado, van perdiendo rentabilidad. Aun así, España es un país deficitario en todos los cereales menos en trigo duro, y por ello se debe proteger a los cereales como cultivo histórico y necesario para cubrir nuestras necesidades y las del ganado.

–¿Con este panorama cómo está la exportación?

–Querría mandar un mensaje para que las cooperativas estemos organizadas, profesionalizadas y demostremos capacidad de exportar trigo duro, ya que es una asignatura pendiente en la que estamos trabajando desde hace unos meses. De hecho, estamos a punto de cargar un primer barco de 5.000 toneladas en el Puerto de Sevilla. Y para ello incidiremos en mejorar la clasificación durante la recolección para que conozcamos perfectamente las calidades que almacenamos.

–¿Qué recomienda a los productores? ¿Mejorar la calidad?

–Totalmente de acuerdo en mejorar la calidad, ya que en rendimiento no podemos competir con las producciones que se dan en el centro y en el norte de Europa por la pluviometría. Aunque ahora mismo los fabricantes rara vez premian la calidad, tenemos que estar en primera línea apostando por ella para los periodos en los que el mercado sí que aprecia este valor añadido. De hecho, como socios de Agrovegetal compartimos su filosofía y vamos de la mano apostando firmemente por la calidad.

"Nuestros cultivos tradicionales de secano están sufriendo una crisis estructural de precios por la globalización"

–¿Qué esperan de la nueva PAC? ¿Qué piden para que esa reforma de la política comunitaria mejore la situación del sector cerealista español?

–Con la salida del Reino Unido por el famoso Brexit, desgraciadamente, no esperamos mejoría ninguna, sería suficiente con que nos dejaran como estamos. Nuestros cultivos tradicionales de secano están sufriendo una crisis estructural de precios por la globalización. En trigo duro, países como Francia e Italia destinan parte de la PAC como ayuda acoplada al cultivo. Nos preocupa particularmente el girasol, que también necesitaría una ayuda acoplada para que el cultivo no terminara desapareciendo.

–En girasol la competencia es especialmente complicada.

–El cultivo del girasol sufre una situación particular, ya que países como Rusia y Ucrania tienen una tasa a la exportación de pipas. Sin embargo, no tienen esa tasa a la exportación de aceite molturado o crudo que llega a nuestros puertos a bajo precio, para que la industria lo refine y lo envase. Por otra parte, nuestra producción en España está en torno a 700.000 toneladas y nuestra capacidad de molturación es de 1.100.000 toneladas, es por ello que importamos esa diferencia de pipas de países como Bulgaria y Rumanía que las ponen en nuestros puertos a unos precios muy competitivos.

–¿En qué consiste ese Plan Estratégico que ha presentado a sus asociados?

–El plan estratégico está formado por una serie de objetivos que nos hemos marcado para los próximos tres años, es decir, con el objetivo 2021. Como puntos destacables tenemos alcanzar una facturación de 40 millones de euros, captar nuevo socios de primer grado y buscar uniones con otras cooperativas de segundo grado, así como no depender únicamente de mercados locales exportando trigo duro. Por otro lado, queremos fortalecer los lazos internos del grupo a todos los niveles; con presidentes, gerentes e incluso agricultores, además de cerrar acuerdos y crear sinergias para dar más servicios a nuestro agricultores con centrales de compra y venta, así como estableciendo un sistema de incentivos. También trabajamos para bajar paulatinamente las cuotas de los socios intentando llegar a la autosuficiencia del segundo grado. Por último, estamos atentos al entorno y gestionamos la venta de las producciones de los cultivos alternativos que se están implantando.

Nueva central de compras

–¿Qué aporta a los socios la central de compra que Cocereales ha puesto en marcha?

–La central de compras es una novedad para nosotros, pero es algo que se impone en las cooperativas europeas. El mundo cooperativo andaluz necesita ir acabando con la atomización que tiene y seguir buscando fórmulas de unión.

–¿Cómo están innovando los productores de cereales para mejorar sus rendimientos?

–Apostamos por la investigación a través de una amplia red de campos de ensayo en Andalucía de la mano de Agrovegetal y su estrecha colaboración con el Cimmyt (Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo). En este sentido, además de apostar por la calidad y por la mejora de los rendimientos, en una agricultura cambiante no se puede dejar atrás el desarrollo genético con resistencia a enfermedades.

–¿Con qué objetivos y retos ha llegado a la presidencia de Cocereales?

–El objetivo es continuar con la labor empezada por nuestro anterior presidente, Alejandro Oliver López, impulsando un grupo mucho más fuerte y profesional, haciendo nuevos socios y siendo más competitivos a través de nuestro plan estratégico.

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