Coria del Río

Un informe del Seprona vuelve a detectar concentraciones de químicos "intolerables" en viviendas de la barriada Guadalquivir

  • Los vecinos exigen que un "equipo técnico imparcial" analice el problema y las soluciones

  • Las mediciones fueron realizadas por técnicos de prevención laboral de la Junta y están en el juzgado desde mayo

  • El informe advierte que las concentraciones "no parecen estar bajo control", pese a que se ha usado la legislación laboral como referencia

Técnicos de Emasesa inspeccionando el alcantarillado de la barriada Guadalquivir de Coria en una imagen de archivo. Técnicos de Emasesa inspeccionando el alcantarillado de la barriada Guadalquivir de Coria en una imagen de archivo.

Técnicos de Emasesa inspeccionando el alcantarillado de la barriada Guadalquivir de Coria en una imagen de archivo. / Juan Carlos Muñoz

La plataforma de vecinos de la Barriada Guadalquivir de Coria, que está denunciando desde 2017 la presencia de sustancias químicas volátiles en el alcantarillado, ha presentado escritos ante el Ayuntamiento y la Dirección General de Salud Pública de la Junta, exigiendo que se nombre a un "equipo técnico imparcial", ajeno a Aljarafesa y Emasesa, para que analice el problema y aporte soluciones técnicas, y se hagan mediciones de los componentes químicos de forma sistemática en el interior de las casas. 

Lo hacen después de que hayan tenido acceso a nuevos análisis, realizados en marzo y abril en cuatro viviendas por técnicos en prevención de riesgos laborales de la Junta a requerimiento del Seprona, que detectaron, con variaciones según los días, cantidades "intolerables" o "importantes" de algunos componentes, que son "extraordinariamente dañinos para la salud". Ello, a pesar de que responsables de las Administraciones públicas implicadas han defendido que, más allá de algunos síntomas, no hay riesgo para la población

Se detectó una cantidad "intolerable" por el riesgo de exposición de sulfato de dimetilo e "importante" de n-hexano, según la normativa laboral

La normativa que se ha utilizado en esas mediciones, que están en el juzgado desde mayo, es la laboral. Esto es para la exposición de un adulto sano, durante ocho horas, que nada tienen que ver con la situación en una casa, en la que puede haber niños, mayores, personas enfermas y de forma permanente.  

En el informe, que los vecinos reseñan en los escritos ante el Ayuntamiento y la Junta, se califica como "intolerable" el riesgo de exposición del sulfato de dimetilo y como "importante" el de n-Hexano. El benceno, el tolueno, el fenol, el sulfuro de dimetilo o el disulforo de alilpropilo, con niveles de riesgo moderados o tolerables, son otros de los compuestos que han aparecido en las mediciones. 

Asimismo, se señala que en las mediciones se han hallado concentraciones de contaminantes "que no parecen estar bajo control y pudieran generar efectos en las personas expuestas (benceno, tolueno, fenol, 1,2,3 trimetilbenceno, n-hexno y sulfato de dimetilo). Tales conclusiones son independientes para cada uno de los compuestos citados y no tienen en cuenta los posibles efectos aditivos, al tratarse de compuestos orgánicos volátiles de estructura relativamente similar". 

Los técnicos insisten en que "la evaluación del riesgo de exposición a agentes químicos se ha efectuado de acuerdo con la metodología propia del ámbito laboral. Al respecto debe considerarse que los límites de exposición propios del ámbito laboral no son tan exigibles como los que son aplicables al público en general".

La preocupación de los vecinos no cesa

Según Ángel del Pino, afectado y abogado de la plataforma, tras recibir los datos en septiembre, se solicitó la adopción de medidas que garanticen la no circulación de esos componentes; la evaluación y medición de los mismos en el interior de las viviendas, de forma programada y planificada y que se reuniera  la comisión de seguimiento, con presencia de los vecinos. También que se comunique a éstos la "existencia y toxicidad de los componentes orgánicos hallados" y la "coordinación" con las autoridades sanitarias para adoptar medidas preventivas.  

Sin embargo, asegura que, tras una reunión en el Ayuntamiento de Coria sin representación vecinal, el alcalde, Modesto González, volvió a transmitir que no existe riesgo para la salud, remitiendo al director general de Salud Pública. La plataforma se ha dirigido también a éste para que lo aclare. 

El alcalde recaba datos y remite a la Junta

El regidor, por su parte, asegura que el citado informe está en el juzgado desde el mes de mayo pero no han tenido conocimiento del mismo hasta ahora y a través de los vecinos. El Ayuntamiento está recabando documentación judicial, por si hubiera que tomar una "decisión distinta" a las que que se han adoptado hasta ahora, en función de otros informes de Salud que concluían que no hay riesgo para los vecinos. En cualquier caso, remite a la Junta, ya que son técnicos de la misma los que han hecho las mediciones. 

La petición de los vecinos que se cree un "equipo técnico imparcial" que aborde el problema y las soluciones es porque los vecinos entienden que las empresas de suministro y el Ayuntamiento pueden tener alguna responsabilidad en lo que está ocurriendo y temen que estén, de alguna forma, "minimizando" el problema. 

En la reunión de seguimiento por este fenómeno que se celebró el pasado mes de julio, se insistió en que, pese a que los vecinos sigan percibiendo olores con más o menos intensidad o esporádicamente, no hay riesgo para la salud, más allá de las molestias y la sintomatología leve. También se apuntó como causa la existencia de suelos contaminados por hidrocarburos, y se conminó a los propietarios de una gasolinera que hay en la zona a hacer un estudio del subsuelo, al igual que al propietario de un antiguo taller de coches.   

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