Aparece muerto con signos de violencia en su casa de Torresoto
Un varón de 63 años es hallado en el sofá de su casa "con la cabeza abierta" · La jueza ha decretado el secreto de sumario sobre un crimen en el que las primeras hipótesis apuntan a un presunto parricidio
El cuerpo sin vida de un vecino de la barriada jerezana de Torresoto, M. G. S., de 63 años de edad, fue encontrado ayer por la tarde en su domicilio de la calle Manuel María, 19 (antiguo Reventón de Quintos) con evidentes signos de violencia, sin que hasta el cierre de esta edición hayan trascendido datos oficiales que esclarezcan el crimen. De hecho, la jueza que ordenó el levantamiento del cadáver, que no salió de la casa hasta pasadas las once y media de la noche y tras intervenir en la escena del homicidio agentes de la Policía científica con la pertinente inspección ocular, ha decretado el secreto de sumario sobre el caso. No obstante, la primera hipótesis que se baraja, según ha podido saber este medio, apunta hacia un presunto caso de parricidio.
Hasta el lugar de los hechos, donde se vivieron escenas de conmoción y mucho dolor, se desplazaron "tres de los cuatros hijos" del que todos en el barrio conocían como 'el oso', un escayolista que anteayer mismo, según recalcaron diversos testigos y vecinos de la zona, "había cobrado su paga". Por el momento, no se conoce la hora exacta en la que pudo cometerse el crimen, aunque el primer aviso que recibe Emergencias tuvo lugar hacia las 19:40 horas. La Policía Nacional llegó a la casa de esta empinada calle de Torresoto al filo de las ocho, lugar en el que permanecieron hasta prácticamente medianoche, cuando se llevaron el cuerpo para practicarle la autopsia.
En un primer instante, la Policía pensó que se trataba de una reyerta, pero los vecinos aseguraron que "no hemos escuchado ningún tipo de riña ni nada, él no tenía fuerzas para pelear con nadie". Fue su yerno, relataron los mismos vecinos, quien accedió al domicilio por una de sus ventanas y encontró el cadáver "en el sofá y con la cabeza abierta y cubierta de sangre". Su hija, S. G., tremendamente afectada y que incluso tuvo que recibir asistencia sanitaria, sólo alcanzaba entre lágrimas a gritar: "Hijo de puta, ¿por qué le ha hecho esto a mi padre?" Las escenas de abrazos desconsolados se sucedían a la llegada de familiares y vecinos, mientras en el interior de la vivienda, en la que la víctima residía de forma temporal tras "diversos problemas matrimoniales", agentes de la Policía y el forense trataban de recopilar pruebas que ayuden a esclarecer el suceso.
Con caras de perplejidad, los vecinos de Torresoto aún se preguntan qué pudo ocurrir para desencadenarse tan trágicos acontecimientos: "Esto se veía venir, se veía venir, este hombre tenía muchos problemas", decían algunos. "Era muy bueno, es muy raro cómo lo han matado, pero hoy por 50 euros te matan", apuntaba otra vecina.
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