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doménec biosca vidal. presidente de la asociación de expertos en turismo de españa

"Cobrar un euro al turista es como si en una fiesta se le pide que traiga el postre"

  • Este profesor lleva años asesorando a empresas y gestores sobre el devenir de esta industria El debate de la tasa turística ha suscitado polémica en todas las ciudades que hoy la celebran

-Dice usted que de éxito no se muere en el turismo.

-Yo no conozco a nadie que haya muerto. Nadie muere de éxito, muere de errores. Conozco a gente que no es capaz de renovarse continuamente.

-¿Y este momento de bonanza es el oportuno para ello?

-Es el momento para renovarnos a nivel mental. El cerebro es la máquina de fotocopias más importante del mundo. Si yo creo que lo que hago es lo que va a servir siempre, acabaré siendo el último. Si eres uno más, eres uno menos. Hay que hacer cambios acelerados, no hacer fotocopias, si no, el tren se para y no llega a destino. Éste es un partido con mucha competencia. Las ciudades tienen que parecer siempre chavales, cumplir años pero seguir haciendo deporte, cuidándose. Y hay que saber que significa un destino turístico, las nuevas tecnologías, la oferta ilegal y alegal, los planes de excelencia...

-Las ciudades no se venden solas por muy maduros que sean los destinos.

-No hay nada que se venda solo. Yo he trabajado en muchas ciudades y hay que renovarse siempre.

-Ponga un ejemplo.

-Barcelona. Se me echaron encima. Yo propuse que no podía haber colas de cuatro horas para entrar en La Pedrera, que había que cobrar una entrada, que ésta se vendería sobre todo por internet y sólo un cupo legal en taquilla y que se pondría música... Y lo mismo en el Parque Güell, que se inundaba de gente...

-Hoy está saturada.

-Lo que está es mal organizada, hay que evitar la aglomeración de gente en el centro, procurar que los autobuses vayan entrando de manera escalonada... La gente está acostumbrada a ganarse la vida con las colas de clientes y ahora hay colas de clientes que pueden elegir. Y se sabe todo. Hay que adelantarse. Yo si voy a un hotel donde no hay enchufes o te hacen pagar por la wifi... no vuelvo. No se paga por un hotel, se paga por una ciudad. Y quien venga debe pagar aunque sea un euro.

-Sevilla ha abierto el debate sobre la tasa turística y ha invitado ya a otras ciudades andaluzas a sumarse. Pero, de momento, no hay consenso.

-El debate es bueno. Lo primero es aclarar que no se trata de un impuesto. ¿Cómo financiamos el incremento de gasto que supone la visita de cinco millones de turistas sólo a Sevilla? Hay varias fórmulas.

-Explíquelas.

-Primero, se podrían subir los impuestos. Que todos los que se benefician del turismo paguen un 2% más de IBI, por ejemplo. Nadie querría, pero se podría hacer. Segundo, se le podría pedir al sector privado una tasa. Tampoco lo querrían. Pero hoy estamos sacando dinero público que podría destinarse a recursos sociales para mantener un destino turístico. ¿Cuál es la solución? Que el turista aporte un euro, hay que regularlo. Cobrar un euro al turista es como si en una fiesta se le pide que traiga el postre o el vino. O paga el empresario privado, o paga el ayuntamiento o cada uno se trae su coca-cola. No es una tasa.

-Lo que el sector pide son garantías también en su aplicación.

-Hay que aplicarla con sentido común, sin castigar y un euro no es tanto. Hay que aplicarla de manera finalista y controlada, garantizando que esos recursos vayan a la mejora de monumentos y servicios y a la promoción del turismo y que esté controlado, mediante un acuerdo, por una auditoría público y privada. Y hay que garantizar que el servicio que se preste en esa ciudad sea excelente, que esté limpia y sea segura.

-Y explicar todo esto al turista.

-Es fundamental. En algunos sitios se ha rechazado la tasa turística, en otros se ha aplicado sin consenso y se ha destinado a cualquier otra cosa el dinero, lo que ha dado lugar a demandas mutuas y a mucho cabreo. El turismo no admite la pelea.

-Aquí ya se ha iniciado.

-El cambio mental es como un embarazo de nueve meses. Por eso hay que debatir y mucho. Quizás aquí los papás políticos no esperaban ese debate. En estos procesos hay gente que sabe de qué va esto, porque ha viajado; otros que se creen que la ciudad se vende sola porque no conocen otra cosa; y quien lo rechaza porque lo ha propuesto Juanito o Pepito y cree que es un impuesto, sin más. Y no lo es.

-La experiencia dice que no tiene un efecto disuasorio.

-Al revés. Sevilla es una ciudad con iconos, segura, limpia, con servicios, amable... Sevilla está en una ola y si le das cinco millones de euros para promoción... al año siguiente habrá seguro seis millones de turistas. Sevilla es una marca superpotente. En España están también Madrid y Barcelona y luego está Sevilla y Málaga. Ciudades como Málaga o Granada van a acabar queriendo que el turista aporte. Mira que a mí me han criticado por defenderlo... pero ahí está Barcelona con 30 millones de euros.

-La estrategia que lidera el alcalde de Sevilla es unir a las ciudades en un eje para promocionar, entre otros aspectos, el eje. Ya hay una acción conjunta: Andalusian soul.

-Sevilla es una ciudad escogida para el lujo, un lujo de ciudad. Y hay que promocionar Sevilla entre todos los andaluces, igual que el resto de Andalucía, igual. Hay que hacer paquetes. Y trabajar todos juntos.

-Regale una idea a los gestores turísticos.

-Photocall en los iconos, en los monumentos. Ya se hace en algunos pueblos. Dejar marcos por ahí para que la gente se fotografíe y cuelguen millones de fotos en Instagram. Que el turista se haga una selfie con el chef del restaurante, el taxista... Se conseguirán millones de impactos en la red.

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