Empleo abandona las subvenciones y comenzará a licitar los cursos de formación en el primer trimestre de 2020

Rocío Blanco reconoce que la formación estaba "demonizada" e inicia un cambio radical en las políticas activas de empleo

Anuncia una nueva RPT para el Servicio Andaluz de Empleo para que todos los trabajadores puedan realizar labores en el nuevo modelo

La consejera de Empleo, Rocío Blanco, en rueda de prensa. / EP
Carlos Rocha

18 de diciembre 2019 - 14:09

La Consejería de Empleo comenzará en el primer trimestre de 2020 su plan para dar la vuelta a la formación para el empleo. El modelo de cursos de formación sufragados con subvenciones será sustituido en los próximos meses por una fórmula de licitación pública. Al final del ejercicio, el departamento que dirige Rocío Blanco pretende gastar 80 millones, pero en los tres primeros meses del año saldrán a licitación unos 25 millones en estos nuevos cursos de formación.

"El modelo de licitación ofrece seguridad jurídica y rapidez", ha defendido Blanco. Sus técnicos han preparado la nueva fórmula tras numerosas reuniones con el ámbito empresarial, que ha trasladado a Empleo sus necesidades. Como respuesta a estos requerimientos, los primeros cursos tendrán que ver con la construcción, sector que "se ha quedado sin perfiles especializados para actuaciones concretas", pero también habrá formación "en informática, big data y blockchain", competencias digitales solicitadas por los empresarios a la Administración regional.

El nuevo sistema impulsado por la Consejería de Empleo también supondrá una renovación en los "proveedores" de los cursos de formación. En el modelo anterior, los grandes sindicatos y la Confederación de Empresarios de Andalucía tenían un papel predominante. Con el nuevo modelo tendrán más difícil su participación, pero Blanco confía en que habrá un interés grande en las empresas especializadas en formación, tanto del ámbito nacional como del internacional.

A pesar del optimismo mostrado, la propia Rocío Blanco ha reconocido que no podrán gastar los 176 millones que el Estado transfiere a Andalucía para estos cursos. Este impedimento está directamente relacionado con la situación de bloqueo que ha vivido la Consejería de Empleo en la última década. El departamento que ahora controla Blanco es el foco del caso ERE, pero no pudo levantar cabeza con la judicialización de los cursos de formación

La consejera ha reconocido que las políticas activas de empleo están "demonizadas", de hecho, ha aludido a los 1.700 expedientes de subvención que siguen en sus archivos pendientes de examen para comprobar si hubo alguna irregularidad. Con la misma plantilla debe poner en marcha el nuevo modelo de formación, motivo que impide gastar todo el dinero disponible.

Una remodelación del SAE con fondos europeos

Para intentar solucionar el problema de recursos humanos, Blanco ha puesto en marcha también una remodelación del Servicio Andaluz de Empleo (SAE). Dentro de los cambios previstos, está la elaboración de una nueva Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para definir las labores de los más de 3.000 trabajadores que tiene en plantilla.

Muchos de estos puestos de trabajo son ocupados por personal no funcionario, asimilado al SAE con motivo de sentencias judiciales y otras decisiones de la Administración socialista. El problema es que no pueden realizar determinadas funciones. Uno de los retos de Blanco a su llegada era intentar poner a funcionar estos recursos humanos.

La propia consejera ha ensalzado la actitud y las competencias profesionales de muchos de estos empleados. Por ejemplo, gran parte del plan de ordenación de las políticas activas de empleo ha sido elaborado por personal procedente de la extinta y polémica Faffe (Fundación Andaluza Fondo de Formación y Empleo). En esta remodelación prevista por la Consejería está otorgar funciones a estos trabajadores, que no pueden desempeñar labores administrativas, pero sí participar en la orientación laboral a trabajadores o en el análisis del mercado de trabajo, labor que antes no se realizaba.

De asignar esas funciones y activar el SAE se encargarán algunas de las empresas adjudicatarias de la reforma del Servicio Andaluz de Empleo. El departamento de Rocío Blanco ha decidido licitar también esta labor, que será financiada con fondos europeos. Las condiciones exactas se conocerán mañana, cuando se publica en BOJA el contrato, pero el montante que llegará de Bruselas supera los 50 millones de euros.

Fuentes de la Consejería de Empleo han reconocido que hay interés por parte de una docena de empresas para llevar a cabo esta remodelación del SAE, que va aparejada a la creación de un nuevo sistema de "perfilado" que estará listo en el primer semestre de 2020. Esta iniciativa, según ha explicado el viceconsejero, Miguel Ángel García Díaz, servirá para "modernizar el SAE utilizando la información".

El objetivo es conocer, a través de la comunicación con el sector empresarial, qué puestos de trabajo hay vacantes y qué perfiles se necesitan. Esos datos se combinarán con las cualidades y la experiencia profesional de los desempleados andaluces que figuren en los registros del SAE. "Se trata de poder decirles si hay trabajo con su formación y, si no lo hay, recomendarle qué formación puede servirle para especializarse en otra cosa", ha ilustrado el dirigente de empleo.

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